Sevilla

ETA coloca tres bombas de escasa potencia en Málaga en el puente de agosto

  • Dos artefactos obligaron a desalojar a miles de personas de la playa de Guadalmar y de Puerto Marina, en Benalmádena · Los artificieros desactivaron un tercer dispositivo colocado bajo la A-7

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ETA intentó ayer sin éxito por segunda vez este verano asestar un golpe al turismo de la Costa del Sol con la colocación de tres bombas de escasa potencia que no causaron heridos y se saldaron con mínimos daños materiales y el corte de la A-7 y la antigua carretera nacional 340 entre Málaga y Benalmádena. Hubo dos detonaciones que obligaron al desalojo de miles de personas de las playa de Guadalmar, en Málaga capital, y de Benalmádena, donde el puerto deportivo (Puerto Marina) también se situó en el punto de mira. Los Tedax desactivaron un tercer artefacto localizado debajo de un puente de la A-7, a la entrada de la capital malagueña. El acto terrorista en el día más turístico del año, un domingo de puente en pleno mes de agosto y con la ciudad en sus primeros días de feria, fue un susto y no amedrentó a los turistas.

El aviso de atentado lo recibieron los Bomberos de Benalmádena sobre las 11:00. Una persona anónima que habló en nombre de ETA advirtió de la colocación de tres bombas que estallarían de manera consecutiva hasta las tres de la tarde: una en Guadalmar, otra en Puerto Marina y una tercera en un punto indeterminado de la carretera entre Málaga capital y Torremolinos, no ofreció más detalles.

La primera detonación, muy leve, se produjo sobre las 13:00 en la playa de Guadalmar, donde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado habían desalojado a los bañistas una hora antes. No hubo necesidad, sin embargo, de desocupar el hotel Tryp.

El artefacto, según confirmó el subdelegado del Gobierno en Málaga, Hilario López Luna, estaba enterrado, por lo que no pudo ser localizado por el numeroso dispositivo de agentes que peinó toda la playa, acordonada entre la desembocadura del río Guadalhorce y la zona de los Álamos, en Torremolinos. Testigos presenciales señalaron que los agentes revisaron todos los obtejos sospechos que había en el entorno, las papeleras y algunos vehículos estacionados.

Aunque la deflagración apenas dejó un pequeño socavón, se da la circunstancia de que pocos minutos antes varios miembros del servicio municipal de vigilantes, así como agentes del Cuerpo Nacional de Policía, habían pasado justo al lado del punto en el que estaba el dispositivo. Desde alrededor de las 11:00 y hasta las 15:00, permaneció cortado el acceso en vehículo a la urbanización, a excepción de aquellos que acreditaron ser residentes.

El segundo artefacto detonó a las 15:00 en el aparcamiento en superficie que hay en la explanada de Puerto Marina, en Benalmádena, enfrente de uno de los pubs más conocido de la zona de copas. Fuentes cercanas a la investigación informaron de que estaba en el interior de una alcantarilla y que apenas causó daños materiales a algunos de los vehículos estacionados allí.

El recinto destinado al ocio empezó a ser desocupado sobre las 13:00, lo mismo que las dos playas que lo circundan, la de Malapesquera (en dirección a Fuengirola) y la de Fuente de la Salud, que termina justo en el punto donde ETA colocó otro pequeño artefacto el pasado 28 de julio.

Un portavoz municipal explicó que en Benalmádena fueron desalojadas cerca de 15.000 personas. La gente recibió el aviso personalmente por los agentes o a través de megafonía.

La entrada al puerto deportivo permaneció acordonara hasta las 16.00, una hora después de la detonación, y un grupo importante de personas permaneció junto a la cinta policial a la espera de acceder al recinto. En Puerto Marina hay más de 600 viviendas y un hotel. Ahora los agentes revisan las cámaras de seguridad instaladas en la zona por si arrojan alguna pista.

Lo más caótico del día fue el tráfico. Se prohibió la circulación en la antigua N-340 entre Benalmádena y Málaga durante varias horas durante la mañana y se cortaron cinco kilómetros de la A-7. Esta autovía estuvo cortada al tráfico durante aproximadamente una hora, desde las 16:00 a las 17:00. La medida causó hasta 18 kilómetros de retenciones.

Debajo de un puente de la autovía, en el kilómetro 232, los artificieros localizaron y desactivaron el tercer artefacto pasadas las 15:00. El dispositivo de búsqueda se prolongó varias horas y afectó al acceso al aeropuerto, cuyas operaciones no se vieron alteradas. Sólo hubo algunos turistas que perdieron su vuelo por las retenciones de tráfico.

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