Encendido del alumbrado navideño Cuando la espera es un apócope de la esperanza

  • Con la iluminación, se pone en marcha una 'fiesta' de cinco semanas

  • Luces para una jornada de reflexión que precede al primer domingo de Adviento, jornada electoral

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Noviembre empezó con todos los Santos y acabó con uno solo, San Andrés, que tiene en Sevilla una de las plazas más bonitas, entre Santa Marta y los Panaderos. El anuncio de diciembre, el mes de la Navidad, empezó con la prueba del alumbrado, préstamo ferial a la nomenclatura del tiempo nuevo, lo que nace, la Natividad. La palabra-insignia, el nombre del programa de festejos, es Alumbra. La Alumbra y el Generalife, dan ganas de decir con la vista en lontananza de la Giralda.

Las mejores luces, de todas formas, son los ojos de los niños. Su espera es la esperanza de los mayores. Amenizó los prolegómenos el grupo Mixto López, con una solista de voz country y elegante que se acompañaba de una pandereta, el único elemento realmente navideño. Sonaba a grupo de Radio 3, a prolongación del Monkey Week. Proverbial la marcha de algunas abuelas con el tema de Madonna, que al fin y al cabo es de su quinta.

Los altos hornos de las castañas hacían emerger la humareda de estas delicias de invierno. Los castañeros son los últimos deshollinadores. Las luces, más moderadas que en el mandato de Zoido, animan a consumir y más de algún candidato e interventor pensará que también a votar en puertas de los comicios.

A las siete en punto se hizo la luz. Primero se encendieron las farolas fernandinas, que se apagaron para jugar con el contraste de la sorpresa. El alcalde, Juan Espadas, y Antonio Muñoz, delegado de Cultura, llevaron el timón de la ceremonia. Acabado el ritual, reciclada Madonna con el acervo de las sevillanas corraleras, cada cual iba a su afán. Unos a hacer cola en la lotería de El Gato Negro, otros entraban en la capilla del Sagrario o daban una vuelta por la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. En la esquina de Plaza Nueva con Méndez Núñez se hacían fuertes los de la copa de balón. Este año no han puesto árbol en la puerta del Ayuntamiento. Mañana es primer domingo de Adviento y jornada electoral. Todo un mes para pactar. A Belén, pactores.

La gente le pidió un bis al grupo, que se retiró del escenario junto al arquillo, el mismo en el que el alcalde le entregará las llaves al Heraldo dentro de cinco semanas. Por medio, la Constitución, la Inmaculada Concepción y un nuevo aniversario de la muerte de John Lennon entre tunos y escarabajos. No pasaba el tranvía por la Avenida, una de las 277 calles iluminadas.

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