Sevilla

Fracasa la propuesta de Ciudadanos de cambiar el nombre al carril bici de Sevilla

  • El PSOE, Adelante y Vox se opusieron a llamarlos “carriles de movilidad alternativa” y el PP se abstuvo

  • El concejal de Gobernación, Juan Carlos Cabrera (PSOE), defendió que “el 90%” de quienes transitan los carriles bici son ciclistas

Álvaro Pimentel, portavoz de Ciudadanos en el pleno municipal de este jueves. Álvaro Pimentel, portavoz de Ciudadanos en el pleno municipal de este jueves.

Álvaro Pimentel, portavoz de Ciudadanos en el pleno municipal de este jueves. / Belén Vargas (Sevilla)

La propuesta de Ciudadanos de cambiar el nombre de los carriles bici de Sevilla por el de “carriles de movilidad alternativa” no ha salido adelante esta semana en el Pleno. Sólo este grupo municipal votó a favor, mientras votaron en contra PSOE, Adelante Sevilla y Vox, y el PP se abstuvo. Esta idea de Ciudadanos contaba con el respaldo de la asociación de usuarios de patinetes y demás vehículos de movilidad personal (Ampes).

A Contramano acusa a las empresas de alquiler de estar detrás de la propuesta de Ciudadanos

El concejal de Gobernación, Juan Carlos Cabrera (PSOE), defendió que “el 90%” de quienes transitan los carriles bici son ciclistas, por lo que no procedía apoyar campañas de información sobre la base de “una denominación (carril de movilidad alternativa) que no existe”. Susana Serrano, por Adelante, acusó a Cs de intentar “trampear para cambiar el estatus de los carriles bici”.

La asociación ciclista A Contramano ha señalado el “rotundo rechazo” cosechado por la propuesta de Ciudadanos en el pleno y critica que el objetivo de la moción era otro.“Este ha sido el triste final de una propuesta bajo la que no era difícil adivinar la intención de ampliar el número y las características de los vehículos a motor que circulan por las vías ciclistas”, señala Ricardo Marqués, de A Contramano.

La entidad agradece a los partidos políticos, salvo a Ciudadanos, “su firme compromiso con la movilidad ciclista y con la movilidad en patines y patinetes convencionales, con las personas de movilidad reducida que se benefician del carril bici y con los usuarios de los patinetes eléctricos que cumplen la normativa y no superan la potencia y la velocidad permitidas”.

Y reiteró que la finalidad de la propuesta era abrir los carriles bici a todo tipo de vehículos a motor “agrupados bajo la etiqueta absolutamente indefinida y en muchos casos engañosa de “alternativos”.

La asociación ciclista reprocha a Ciudadanos que no haya consultado antes la moción con los usuarios mayoritarios del carril bici, “sus principales afectados” y le sorprende esta forma de proceder del grupo municipal cuando ha reclamado participación ciudadana en “el reciente proceso de redacción de la vigente Ordenanza Municipal de Circulación”.

La asociación Ampes considera que el cambio de nombre del carril bici “no es dramático” y sí lo es “que las bicicletas tengan en Sevilla 16.000 plazas de aparcamiento y los patinetes ninguna”

A Contramano recuerda que muchos niños, personas de movilidad reducida y personas mayores que circulan por el carril bici “ven con creciente temor cómo esta infraestructura es invadida por vehículos a motor, que a veces de denominan a sí mismos como alternativos, sin serlo en absoluto (por ejemplo ciclomotores eléctricos)”.

A Contramano reprocha a Ciudadanos no haber salido a la calle a preguntar porque “se habrían dado cuenta de la creciente inquietud entre la ciudadanía ante propuestas como la suya, que tratan de desvirtuar una infraestructura hace tiempo implantada y bien valorada en la ciudad”.

La entidad reitera su apoyo a los usuarios de los patinetes eléctricos que cumplen la normativa local (con potencias y velocidades similares a las de las bicicletas). Y acusa a las empresas de alquiler de patinetes eléctricos de estar detrás de esta propuesta (“y si no es así que nos desmientan”) y les advierten de que cumplan la normativa. “Que adapten sus vehículos a la normativa vigente en la ciudad, que dejen de inundar las aceras y zonas peatonales con vehículos aparcados de manera ilegal y que paguen los impuestos que les correspondan como cualquier otra actividad económica. Ese es el camino”.

Según la entidad, “ no es saturando las vías ciclistas con vehículos a motor de gran potencia –se llamen o no “alternativos”– como se avanza hacia la movilidad sostenible, porque las vías ciclistas son ya un espacio por donde circula una movilidad no sólo sostenible sino además saludable, segura y equitativa”.

Y concluye que la reordenación debe darse en la calzada (por donde “ahora circula una movilidad altamente contaminante y peligrosa), cuyos carriles tienen que ser reformados (pacificados) para dar cabida a la movilidad alternativa al automóvil privado: desde el transporte público (carriles-bus) a los nuevos modos de movilidad eléctrica de potencia superior a 250 vatios. Apuesta por mas calles 30, calles 20 o incluso carriles 30 en las avenidas de más de un carril por sentido.

Asociación Ampes: “El cambio de nombre buscaba recoger la realidad de su uso” 

La Asociación para la movilidad personal ecológica en Sevilla (Ampes), que preside Andrés Nadal, opina que la propuesta de Ciudadanos sobre el cambio de nombre de carril bici era “natural” porque buscaba “normalizar la nomenclatura de los carriles bici para actualizarla, hacerla inclusiva y recoger la realidad de su uso”.

Añade que la propuesta de Ciudadanos se quedaba “corta porque debería incluir la conversión de la sectaria Oficina de la Bicicleta en una Oficina de Ecología Urbana que promueva, no sólo todo tipo de vehículos ecológicos y sostenibles, sino también la creación de pulmones verdes en cada barrio de la ciudad y de pasillos ecológicos que los unan y, por tanto, el cuidado del arbolado urbano como elemento vital y no solo ornamental”.

Asegura que el cambio de nombre “no es dramático” y sí lo es “que las bicicletas tengan en Sevilla 16.000 plazas de aparcamiento y los patinetes ninguna”. Niega que sea una “amenaza contra las bicicletas y, si lo fuese, no lo consentiríamos”, asegura.

Para Ampes, “amenaza es lo que tienen en Sevilla los patinetes eléctricos y los demás vehículos de movilidad personal, porque tienen que circular con tan escasa potencia que es insuficiente para frenar con seguridad o para transportar a las personas de mayor peso, discriminadas por su tamaño o por enfermedades como la obesidad mórbida”.

Amenaza, según Ampes, es “lo que tienen las personas que no pueden utilizar el vehículo que necesitan porque desde el Ayuntamiento les imponen la movilidad activa”.

Para Ampes es “dramático” que se “imponga una limitación de 15 kilos, con lo que se pierde estabilidad” y que es igualmente “dramático que el Ayuntamiento de Sevilla y A Contramano hayan convertido los vehículos de movilidad personal en Sevilla en la chatarrería de Europa, ya que sólo se pueden usar los vehículos que ya no se fabrican por su inseguridad o juguetes que no se deberían usar en la vía pública”.

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