Honores para la reina de Castilla
Calle Rioja
Duende. Triana cuenta desde ayer con una plaza dedicada a Matilde Coral, que visitó con amigos, familiares y alumnas el entorno de la casa de Chapina en la que nació en 1935.
QUE la plaza lleve su nombre es una hermosa redundancia, porque todo en Triana se llama Matilde Coral. El Ayuntamiento acordó en sesión plenaria celebrada en junio -igual por eso el alcalde llamó Chipiona a Chapina en lapsus veraniego- la rotulación, pero esperó hasta este día de diciembre como un regalo de aniversario.
El 16 de diciembre de 1956, Matilde Coral contraía matrimonio en la iglesia de la O con Rafael El Negro, un gitano de la Cava. La misma iglesia de la calle Castilla cuya titular ayer estaba de besamanos y en la que los novios celebraron sus bodas de oro. El 17 de marzo de 2010 Matilde se quedó sin El Negro. Para él, para El Mimbre, hermano pequeño de la bailaora, fueron los recuerdos de la artista. Y para su padre. "Hoy se sentiría muy orgulloso de su hija. "Qué lista eres, Matilde", me decía. No es que fuera lista, es que pasaba mucha hambre y el hambre agudiza mucho los sentidos". El público estaba entregado: "¡Viva Sevilla! ¡Viva Triana! Bien, Matilde; ¡qué vales, que vales, hija!".
Socióloga de los contrastes, la trianera que el 22 de junio de 1935, penúltimo año de la República, nació en Chapina, evocó una Triana de paradojas. "A esto le decían la Chinchá de los chinches y porquería que había, pero salía por la noche un olor a dama de noche que ni ambientadores ni nada". La niña que vivía frente al río y le tenía miedo a sus aguas, que convivió con el asentamiento de gitanos "llegados de todos los lares de España porque aquí no había tiros; yo aprendí a hablar caló, me casé con uno de ellos y estuve con él 53 años hasta que el Señor se lo llevó".
Impagable cartel para una Bienal de Flamenco de las que tantas veces ha preparado Emilia de Jesús, allí presente. Las tres Gracias del baile: Cristina Hoyos, Pepa Montes y Matilde Coral, la alumna de Adelita Domingo en el cante, de Eloísa Albéniz en el baile. La chiquilla de Triana que tomó la alternativa en el tablao El Duende que regentaban en Madrid Pastora Imperio y Gitanillo de Triana. Otro cartel de la Bienal para esta noche, arropada en el teatro Lope de Vega, en un homenaje de la Fundación Antares, por Manolo Franco, Miguel Poveda, María Pagés, Farruquito, Isabel Bayón, Eva la Yerbabuena y sus amigos trianeros Pepa Montes y Ricardo Miño.
Reina de Castilla, como la Isabel de la tele, pero con más salero, parafraseando a Carlos Cano. "Me ha traído desde el Altozano", decía Juan Ignacio Zoido, el alcalde, que glosó los méritos que Matilde se quitó. "Esto es inmerecido. Yo lo he hecho con tanta fe, con tantas ganas, con tanta devoción que no pido nada a cambio".
Le gusta sobre todas la palabra maestra, que incluyó Ángel Vela, notario lírico de Triana, en la leyenda que ayer se descubrió en Chapina, muy cerca de la ya derruida casa en la que nació la bailaora que deslumbró en las películas de Saura Sevillanas y Flamenco. Maestra de tantas... Ayer se fotografió con la última cosecha. Niñas de 4 y 5 años que dan clases de baile en la academia de Matilde Coral donde enseña Alicia, una de sus nietas. Sus hijas Rocío y María de la O también son profesoras de baile. Completa la prole del NegroRafael, el único varón, un trianero que tiene por jefe al alcalde de Sevilla, ya que trabaja en el departamento municipal de prevención de riesgos, y por jefa a su mujer, Alicia, la nuera de Matilde, su mano derecha en esa academia que es un referente.
Hubo propuestas de ponerle una calle lejos de Triana, en un punto de esa interminable diáspora. Prefirió esperar y encontraron una plaza sin nombre junto al Centro de Día para personas mayores, entre las calles Pinzón y Alvarado. Curro Pérez, delegado del distrito, llevó la batuta del protocolo, y la logística de afectos corrió a cargo de Manuel Alés, director del distrito, sobrino de Eugenio Alés, protagonista de la transición, diputado de la UCD en la época del 23-F y que da nombre a otra plaza de Triana.
Hubo mucha emoción en este aniversario de boda. 57 imaginarias velas del idilio de la paya y el gitano. Estuvo Pepa Corrales, hermana de Matilde. Que recibió el abrazo de Teresa Barrio, la madre de quien fuera alcalde de Triana, Alberto Jiménez-Becerril. "¿Yo de Triana? Yo soy de Madrid. El trianero era Alberto". Se habría sumado a este homenaje en el aniversario de Alberti.
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