Isla de Alborán (la Cartuja)

Calle rioja

Veneración. Un centenar largo de jóvenes llevan acampados desde el 1 de septiembre junto al auditorio Rocío Jurado para lograr el mejor sitio en los conciertos de Pablo Alborán.

Isla de Alborán (la Cartuja)
Isla de Alborán (la Cartuja)
Francisco Correal

10 de septiembre 2015 - 07:05

A Rocío Jurado, cuya memoria tanto manosean sus adláteres, le encantaría esta historia vivida junto al auditorio que lleva su nombre, edificio del arquitecto Eleuterio Polbación que ella misma inauguró. Han pasado 23 años desde la Exposición Universal y Estefanía Sánchez nació 23 días después de su inauguración. Nació en El Puerto de Santa María, estudia Educación Infantil y trabaja en una ludoteca.

Montserrat Reina se casó el 6 de mayo de 1992 y de luna de miel fue a Tenerife y Lanzarote, "donde todo el mundo". El matrimonio tuvo tres hijos: dos varones y la pequeña, Irene Pantoja. El legado de la Expo. Jessica Garzón, sevillana de Pino Montano, nació el 30 de octubre de 1992. "En la Expo iba en la barriga de mi madre". También estudia Educación Infantil. Daniel Santos, su novio, nació el 6 de octubre de ese año, seis días antes de que se clausurase el certamen. "Mi abuela decía que yo era el gafe: naciste y se acabó todo".

La madre de Patricia Sánchez Barragán, 19 años, estudiante de Auxiliar de Enfermería, trabajó de cocinera en la Expo. La empresa en la que trabaja su padre, la Cruzcampo, ocupaba uno de los pabellones. A Bárbara Martínez, 17 años, de Dos Hermanas, su madre le ha enseñado muchas veces el pasaporte de la Expo con los sellos de todos los países. Y le contó historias de la Expo.

Todas estas chicas están acampadas desde el 1 de septiembre entre el monasterio de la Cartuja y el auditorio Rocío Jurado. En total, son unos ciento cincuenta, se han dividido en cuatro grupos, en tres turnos de mañana, tarde y noche, con un solo objetivo: ocupar los mejores sitios en los conciertos que Pablo Alborán dará en este escenario los días 18 viernes y 19 sábado.

La acampada no le pasará desapercibida el sábado al público que asista al auditorio a ver la versión que La Fura dels Baus ha hecho de El Amor Brujo de Falla. Estefanía descubrió al cantante malagueño por Youtube. Este año lo ha visto en el doblete de Barcelona, en Lepe, Onteniente y después de Sevilla, "hemos sacado entrada para los dos conciertos", lo verá en Córdoba y en el fin de gira de Barcelona, el 23 de octubre, un mes y una semana después de las catalanas.

Gracias a la suerte de su amiga Alma, la joven portuense participó en un encuentro personal con el cantante en Barcelona. Bárbara no tuvo tanta fortuna, pero se queda con otro recuerdo. "Lo vi en la estación de Santa Justa el 12 de octubre de 2014". Esta joven que ha terminado cuarto de ESO quiere ir a Francia a verlo.

Han acampado junto al carril-bici, cerca del sueño de los cartujos. No les parece insólito que pasara en una bici el propio Alborán. "Una vez se vistió de vagabundo en Madrid y se puso a cantar". Isabel tiene 13 años y está expectante. A Estefanía la visita su amiga Lidia, que no participa de esta mitomanía. "Me gusta más la música electrónica".

Pasan el tiempo "jugando a las cartas. Nos ponemos a barrer, a cotillear. Hablamos de Gran Hermano, de La Voz". Alborán tiene 26 años, los que tenía Juan Manuel de Prada cuando ganó el Planeta. Sus preferencias van por otros derroteros. Estefanía está leyendo a Megan Maxwell; Bárbara, que acaba de celebrar en plena acampada su cumpleaños, a Blues Jeans.

Otro grupo de jóvenes juegan a las cartas. "Estamos jugando al mentiroso". José Manuel Guijarro Varela, 20 años, lleva la voz cantante. "Nuestro grupo se llama Los Incansables, lo formamos diez personas". Descubrió al cantante "porque me lo enseñó mi hermana por internet". Trabajaba de camarero en un bar y se ha quedado en el paro. Jessica Garzón dice que "lo más bonito de los conciertos es compartir con tu gente la misma pasión". "Gracias a él nos hemos conocido todos, Bueno, la Jessica es mi prima", dice el camarero en paro.

Daniel Santos, novio de Jessica, lo acepta con resignación cristiana. "Soy como el fumador pasivo, me trago todos los conciertos y me sé de memoria todas las canciones. Pero yo soy más futbolero. Mi cantante favorito es El Arrebato, por el himno". Marta Calderón, 21 años, estudia Magisterio. Sevillana de la carretera de Carmona, completa el cuarteto de jugadores del mentiroso.

"En Camas hay más toreros y futbolistas que cantantes". A Montserrat Reina y a su hija Irene Pantoja, apellidos de tonadilleras, les ha tocado el domingo el turno de noche. "Estamos acostumbradas, porque hacemos todos los años el camino con la hermandad del Rocío de Camas. Nos traeremos una mantita". Irene, su hija, 13 años, empieza tercero de la ESO. Lleva a su ídolo en la camiseta y será la primera vez que lo vea en un concierto.

Patricia Sánchez compartió turno de mañana con su amiga Ana. Tiene los tres discos de Pablo Alborán. Se ha incorporado a la acampada desde las vacaciones en Sanlúcar de Barrameda. Ha valido la pena esperar. La entrada para el concierto es un regalo de Reyes que le hizo su hermana. Después de esperar nueve meses, nueve días no es nada.

Dicen su canción favorita: Recuérdame, Ecos, Pasos de cero, Desencuentro. Ésta la elige Jessica y su novio, para no complicarse y mantener su estatus de fan pasivo, la repite. La camera Montserrat Reina suena a la ópera en la Expo de la Caballé, al Azabache de Juanita de la calle Parras. Lo hace por su hija. A su marido y a sus hijos les tira más el flamenco. "A mí me gustan todos: Alborán, Bisbal, Bustamante".

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