Landa queda desautorizado

El gobierno recalca la independencia del Defensor del Ciudadano, al que el primer teniente de alcalde quiere obligar a modificar su memoria. Barranca no dimite y dice tener el apoyo de Zoido.

Javier Landa interviene en un pleno, ante la mirada de Zoido.
Javier Landa interviene en un pleno, ante la mirada de Zoido.
Fernando Pérez Ávila

04 de abril 2014 - 05:03

El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, Javier Landa, quedó este viernes desautorizado por el gobierno local en la crisis abierta por la memoria del Defensor del Ciudadano, José Barranca. El portavoz del ejecutivo municipal, Francisco Pérez, garantizó la independencia del Defensor y aseguró que no hay ninguna censura sobre la memoria. Para justificarlo, expuso que el Defensor ya trató temas desagradables o negativos para el gobierno local en la memoria del año pasado, sin que el Ayuntamiento tocara una sola línea del texto. Barranca ha expresado ya su intención de no modificar nada de su informe de 2013 y asegura sentirse respaldado por el gobierno, que deja así a su primer teniente de alcalde en una situación comprometida.

El texto preparado por Barranca es especialmente crítico con una serie de asuntos de la ciudad, como la imagen de la Policía Local, las irregularidades de la Agencia Tributaria, los veladores, los taxistas o el estado de abandono de zonas de la isla de la Cartuja y del cementerio de San Fernando. La memoria lleva un mes terminada y guardada en un cajón a la espera de que el Ayuntamiento la mande a la imprenta. Para ello ha de contar con el visto bueno de Landa, ya que la oficina del Defensor depende orgánicamente de la delegación que aquél preside, la de Relaciones Institucionales. El primer teniente de alcalde le ha exigido unas modificaciones a Barranca por carta y éste no sólo se ha negado sino que ha roto la misiva.

La crisis abierta por la memoria del Defensor era, por tanto, pregunta obligada este jueves al portavoz del gobierno, Francisco Pérez, que compareció en rueda de prensa para dar cuenta de los acuerdos tomados en la junta de gobierno. Pérez fue extremadamente hábil en las respuestas, quiso quitar hierro al problema y dio una larguísima explicación de lo que piensa, dejando claro que su opinión era estrictamente personal y que no había hablado ni con uno ni con otro. Claro que, por muy personal que sea, es la opinión del portavoz del gobierno, y de sus palabras sale más reforzado Barranca que Landa.

Arrancó Pérez tirando de tópico, defendiendo los beneficios de que haya diferentes opiniones en el seno de un gobierno, utilizando frases manidas como "todo tiene solución en esta vida y este asunto también" y recalcando su neutralidad. "Con Barranca sólo me une ser hermano de la Esperanza de Triana", llegó a decir. A partir de aquí construyó una explicación en el que trató de defender que no había enfrentamiento y que el problema era más una cuestión de forma que de fondo. Pérez recalcó una y otra vez la independencia de José Barranca como Defensor del Ciudadano. "Ha quedado claro que no es el brazo armado del gobierno y que no hay censura alguna sobre su trabajo", dijo, recurriendo a la memoria de 2012.

Para el portavoz del gobierno, el problema que percibe su primer teniente de alcalde consiste en que la memoria de Barranca no está bien ordenada. Es decir, Landa entiende que el informe debería contener dos partes bien diferenciadas: una con los resultados objetivos y estadísticos sobre las quejas y reclamaciones presentadas por los ciudadanos, y otra con las impresiones subjetivas del Defensor a raíz de su trabajo sobre estas quejas a lo largo del año. Según Pérez, el informe de Barranca mezcla datos y opiniones. De ser así, sería un texto muy parecido al del año anterior, y que el propio Pérez usó como justificación de la transparencia del gobierno local.

"Evidentemente no comparto expresiones como tercermundista para describir la entrada del cementerio o degradante para referirse a otros asuntos, pero las respetamos y prueba de ello es que se publicaron en el informe de 2012. Creo que es un problema más formal que de fondo y confío en que se llegue a un acuerdo, ya que Barranca tiene derecho a opinar y Landa a discrepar".

El Defensor del Ciudadano dejó claro que no se ha planteado "en ningún momento" dimitir e insistió en que la estructura de la memoria de 2013 "es exactamente la misma" que las que viene realizando desde 2011. "No me he plantado en ningún momento dimitir. Yo no soy quien voy a dimitir porque estoy haciendo defensa de los más sagrado que es la independencia y cuento con el apoyo del alcalde, lo que me mantiene más animado que nunca en mi puesto", indicó Barranca a Europa Press. Así, explicó que remitió a Landa "una serie de introducciones y capítulos para aclarar esas posibles dudas".

Si el portavoz del gobierno defiende la independencia del Defensor y éste se niega a dimitir y dice estar respaldado por Zoido, ¿en qué situación queda Landa?

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