Lección de Historia en Económicas

El catedrático de la Universidad de León Salvador Rus Rufino impartió la clase inaugural de la Cátedra de Empresa Familiar con una charla sobre Alejandro Magno

El profesor Rus, con Juan Carlos Casillas, de la Hispalense.
El profesor Rus, con Juan Carlos Casillas, de la Hispalense.
J. Parejo

16 de noviembre 2011 - 05:03

La Facultad de Económicas y Empresariales de la Universidad de Sevilla acogió ayer la lección inaugural de la Cátedra de Empresa Familiar con una conferencia de Salvador Rus Rufino, doctor en Filosofía e Historia de la Universidad de León, en la que también es director de la Cátedra de Empresa Familiar. Durante su exposición, Rus Rufino presentó su publicación Alejandro Magno. Ser rey no basta, e hizo un repaso por la figura de este gobernante total con unas cualidades tan óptimas que lo hubieran llevado hoy día a ser un político de primerísimo nivel.

"Alejandro Magno fue una persona capaz de pensar la política y la concentración del poder en términos globales, otorgando, a su vez, una autonomía a los territorios". Ésa fue una de las grandes virtudes del gobernante macedonio, una filosofía que se podría extrapolar al siglo XXI y a una de las máximas que exponen los gurús del márketing y la comunicación: piensa de forma global, actúa de manera local. El profesor Rus no dudó en aseverar ante los alumnos que asistieron al inicio del curso que Alejandro Magno "ahora mismo sería un gran político". Uno de sus fallos fue no controlar la masa monetaria que puso en circulación: "Este problema con el dinero, que causó una gran inflación y el acomodo y falta de interés de sus soldados, que eran inmensamente ricos, fueron sus errores". Alejandro Magno fue capaz de afrontar todos sus problemas y darles una solución estable y duradera, "con lo que consiguió otorgar una gran solidez a su reino. El otro gran problema, que tras su muerte daría al traste con su impero, "fue que no le profirió una forma jurídica ni institucional".

Este personaje histórico no se conformó con ser rey, de ahí viene el nombre de la publicación. Por su visión globalizadora, Rus Rufino lo comparó con otras grandes figuras políticas de la historia, como Octavio Augusto o Fernando El Católico. "La mayoría de los políticos actuales se enredan en el espacio sin tener en cuenta el tiempo. Alejandro no lo hizo, pero le falló la comunicación. Fue un estratega único en la historia. Pensaba, imaginaba y ejecutaba. En sólo ocho horas acabó con el Imperio Persa".

Entre las lecciones que ha dejado Alejandro Magno para la Historia, destacan esa enorme capacidad de liderazgo para aunar a todo un pueblo alrededor suya, y la facultad de transformar las cuestiones más pequeñas para tratarlas como asuntos universales. "Alejandro Magno fue capaz de superar sus debilidades para crear un imperio, que duró lo que su vida, pero que ha sido un modelo repetido, con algunas mejoras, a lo largo de la Historia".

Todas estas virtudes y defectos tienen mucho que ver con la forma de trabajar una empresa familiar en el día de hoy: poner en común los intereses, convertirse en una autoridad reconocible, generar confianza mutua, comunicar, compenetración entre los equipos, entrega a un ideal que supera el plan personal, capacidad de sacrificio, exigirle lo mejor a los suyos, y el pensamiento a largo plazo.

Los alumnos de Económicas tomaron buena nota de esta lección de historia impartida por el profesor Rus Rufino.

stats