Obituario | José Muñoz Sánchez, senador del PSOE

Muere José Muñoz, un referente de la coherencia del PSOE andaluz

  • Nacido en Lebrija, fue parlamentario andaluz entre 2000 y 2018 y secretario de organización del PSOE de Sevilla. Tenía 57 años. Era senador

José Muñoz, durante una intervención en la Cámara andaluza en un pleno de 2011. José Muñoz, durante una intervención en la Cámara andaluza en un pleno de 2011.

José Muñoz, durante una intervención en la Cámara andaluza en un pleno de 2011. / Juan Ferreras / Efe

El primero en llegar y el último en marcharse. Así recuerda Susana Díaz a su compañero de partido José Muñoz Sánchez (Lebrija, 1962-Sevilla, 2019), que ha fallecido este viernes a los 57 años a consecuencia de un cáncer.

El Parlamento andaluz había sido literalmente su casa. Fue parlamentario entre 2000 y 2018, la última legislatura como portavoz adjunto. Fue secretario de organización del PSOE, “de esta organización tan compleja, para lo bueno y para lo malo, que es el PSOE de Sevilla”, ha dicho Fernando Martínez, socialista de Écija. “No es fácil serlo y que todo el mundo, con más o menos afinidad, te respete”.

La noticia de su muerte cayó como un jarro de agua fría en el partido. En sus correligionarios y también en sus adversarios políticos. En el Parlamento donde pasó un tercio de sus días, en el acto del 134 aniversario por el nacimiento de Blas Infante se guardó un minuto de silencio por la memoria de José Muñoz. “No se ha ido un compañero cualquiera, se va un magnífico socialista, una gran persona, que dio los mejores años de su vida en esta casa”, en palabras de Susana Díaz.

Después de las elecciones autonómicas del 2 de diciembre de 2018, Muñoz fue nombrado senador por designación autonómica. El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, lamenta perder “a una gran persona, a un gran parlamentario, a un adversario temido por su enorme capacidad, por su inteligencia, sus dotes de organización y su enorme energía en el trabajo”.

Marta Bosquet, presidenta del Parlamento Andaluz, y Juan Marín, vicepresidente de la Junta, le dieron el pésame a la familia socialista, condolencias a las que se sumó Toni Valero, el nuevo coordinador de Izquierda Unida en lugar de Antonio Maíllo.

La muerte de José Muñoz alteró la agenda de sus compañeros de partido. Fernando Rodríguez Villalobos, presidente de la Diputación, suspendió una visita a El Coronil; Susana Díaz también anuló el acto que tenía previsto con el partido en la localidad malagueña de Mollina.

De la generación de su paisano el cineasta Benito Zambrano, en su juventud formó parte del mítico Teatro Lebrijano. Su vocación política le llevó primero, en los tiempos del activismo estudiantil, a Izquierda Unida, llegando a formar parte de alguna candidatura, según el periodista Alejandro Hernández.

Rival de Antonio Torres, el longevo alcalde lebrijano, después coincidiría con él en el PSOE. Apoyó en las primarias de su localidad a María José Fernández, prima suya, que las ganó, fue candidata en 2003 y alcaldesa en 2007.

Su restos han llegado al tanatorio San Benito de Lebrija, localidad en la que la muerte de José Muñoz recorrió como la pólvora todos los rincones del municipio. El lugar donde con sus propias palabras, ahora recordadas por su amigo el periodista Fran Roales, descubrió la política: “Yo siempre he querido ayudar a la gente y por ahí empecé, por eso me metieron en la política del pueblo. No esperes nunca que nadie te agradezca nada. Pero lo que puedas hacer quedará para siempre”.

Además de las escapadas a Lebrija, su cuna, tenía dos refugios predilectos: Zahara de los Atunes y Tánger. Hablaba maravillas de Marruecos a sus amigos. Vecino de la calle Feria, era paseante habitual de la Alameda, en la que prodigaba sus charlas con sus compañeros de partido y organización Mario Jiménez y Miguel Ángel Vázquez, con los que compartió viajes, lecturas y conciliábulos.

“No dejaba indiferente a nadie”. Así lo recuerda Mónica, que como periodista compartió muchas horas con Muñoz en el Parlamento. “Necesitaba al menos una vez a la semana desintoxicarse de la política, ir al teatro, al cine, a la ópera”. Añoraba los tiempos de diputado del montón, “él decía de botón, que se limitaba a votar”, antes de asumir las responsabilidades que implica la organización de un grupo parlamentario. Pero nunca rehuyó estas últimas para fajarse en la defensa de aquellos que lo habían elegido. “Podía cambiar de líderes, nunca de idea”, dicen quienes lo conocieron.

Prefería mantenerse siempre en un puesto alejado de los focos. “Si dijera lo que pienso”, bromeaba con sus próximos. Políticamente incorrecto, Fernando Martínez lo recuerda como “todo un dandy. Con ese punto un poco ácrata, sin el cual muchos no concebimos el socialismo”. José Antonio Nieto, rival político en las filas del PP, destaca “la suerte de trabajar con un gran diputado como fue Muñoz, que tuvo la habilidad y la capacidad de ser tan duro rival como buen compañero”.

Paisano de Elio Antonio de Nebrija, su Gramática era parda, como la de la novela de Juan García Hortelano, para llamar a las cosas por su nombre, sin medias tintas.

Un político de partido, nada mediático. “¿Hobbys? Le gustaba pasear por la Alameda y tomarse un gin-tonic con los amigos”. De partido, pero no partidista. Después de cuatro largas legislaturas en el Hospital de las Cinco Llagas, cuatro presidentes del Gobierno desde Aznar a Pedro Sánchez, le había llegado un tiempo de alejamiento de ese tormento diario. Un destino en el Senado que apenas le ha dado tiempo a disfrutarlo.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, retuiteó el tuit que publicó el PSOE para expresar su pesar y sus condolencias al socialismo andaluz y a la familia del político fallecido. Paisano también de Juan Peña el Lebrijano, una pena negra con sones de petenera anega el corazón de muchos compañeros que lo conocieron, de muchos adversarios que aprendieron con su tenacidad y su coherencia.

Siempre luchó por una Andalucía libre. Y siempre su recuerdo irá unido a ese minuto de silencio que los miembros de la Cámara autonómica guardaron el mismo día que honraban en el aniversario de su nacimiento a Blas Infante. La muerte desorganiza lo que la vida organiza, pero las ideas de José Muñoz nunca pasaron por la UVI. Están lozanas como un buenos días.

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