Obituario

Muere Rafael del Estad, hombre- orquesta que renovó las sevillanas

  • En mayo de 2012 recibió la medalla de oro de la ciudad y en mayo de este año perdió a Rosario, su mujer, la madre de sus cuatro hijas. Escribía, componía y cantaba.

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La Sevilla del 92 reconocía al hombre que revolucionó y ralentizó el género de las sevillanas. En la misma ceremonia en la que el ex presidente Felipe González Márquez era nombrado hijo predilecto de Sevilla y los ex comisarios de la Expo Manuel Olivencia y Emilio Cassinello hijos adoptivos, el Ayuntamiento entregaba el 30 de mayo de 2012, festividad de San Fernando, la medalla de oro de la ciudad a Rafael del Estad. El compositor e intérprete murió ayer a los 76 años de edad. 

Revolucionar y ralentizar parecen antagónicos, pero es lo que hizo Rafael del Estad cuando irrumpió con sus sevillanas de autor -las escribía, las musicaba, las cantaba- en la época del boom de los grupos de sevillanas, léase Amigos de Gines, Romeros de la Puebla o Cantores de Hispalis. 

Manuel del Estad, su padre, regentó los cines Nervión, de invierno, y Gloria, de verano, éste en la Gran Plaza. Aunque Rafael del Estad nació en la calle Joaquín Costa, en la Alameda de Chicuelo y Caracol, siempre tiraba para Nervión y sus últimos años vivió en Marqués de Pickman. En la misma casa donde unos días después de recibir la medalla de la ciudad, sus hijas prepararon una comida para celebrarlo con sus amigos: El Choza, Chiquetete, el torero José Luis Parada, el escultor Jesús Gavira, el cura Emilio Calderón, el ex futbolista Rafael Gordillo, a quien le gustaban especialmente sus sevillanas, y Alfonso de Miguel, de quien fue su padrino de boda. 

"Creó un estilo propio, las sevillanas por soleá", recuerda Alfonso de Miguel, que lo acompañó en la visita que los miembros de la comisión pro-homenaje a Marifé de Triana hicieron a la casa que la tonadillera sevillana tenía en Burguillos. "Marifé se nos ha ido en febrero y ahora Rafael". El 3 de mayo, el compositor enviudó de Rosario. "Se han muerto uno detrás de la otra, como Pepe Pinto y la Niña de los Peines". 

Tuvo cuatro hijas: Amalia, María Rosa, Rosario y María José. Con una biznieta, una de sus hijas lo iba a hacer próximamente bisabuelo de un niño que se llamará Rafael. Llegó tarde a la canción y se retiró pronto. Otra paradoja de este artista singular que también fue empresario de locales y tuvo en Zufre (Huelva) una ganadería de toros bravos. En las tres primeras Bienales de Flamenco, fue la mano derecha de José Luis Ortiz Nuevo, padre de esta iniciativa. 

Compuso letras para Rocío Jurado, Chiquetete, Azúcar Moreno, Los Marismeños, María Dolores Pradera. Su primer disco data de 1983, con las guitarras de Manolo Franco y José Luis Postigo. Un compañero en el género, Manuel Melado, con más de ciento cincuenta letras de sevillanas registradas, lamenta su pérdida. "Fue un juglar de las sevillanas, las apartó del patio y del corral, tuvo una etapa brillantísima en la que el público femenino se decantó por esa variante tan personas, actual y directa, con un estilo romántico y directo". 

No eran sevillanas de Feria, aunque se bailaron en muchas casetas. Hasta su llegada, eran contados los solistas en el género: El Pali, Loli Martínez La Canastera, María La Colina. Rafael del Estad y El Mani introducen un aire fresco entre el boom y el posterior ocaso del género. Su hermano José Luis del Estad fue hermano mayor de Montesión. 

A diferencia de la fertilidad compositora de Melado como autor de sevillanas, Benito Moreno las frecuentó mucho menos. Pero sus sevillanas inspiradas en poemas de Gustavo Adolfo Bécquer le acercan a ese tempo de Rafael del Estad. "Lo veo más como un trovador de la sevillana muy original, con una misma fibra creadora que le llevó a unas sevillanas muy amorosas, dedicadas a la mujer", dice el pintor y cantautor de la plaza del Museo. 

Benito Moreno coincidió con Rafael del Estad cuando ambos grababan en los estudios de Jesús Bola. Moreno, su disco La vida, y el compositor fallecido uno de sus últimos discos de sevillanas. "Lo veo como un sevillano de barrio fino". Como el propio Benito Moreno, que le dedicó unas sevillanas "a Sevilla" para contrarrestar la animadversión de Antonio Machado a los sevillanos, tan toreros y gitanos. 

Juglar, trovador, Rafael del Estad emocionó al público del Lope de Vega cuando recibió en silla de ruedas la medalla de oro de la ciudad a la que tantas veces cantó y contó. Los testigos de aquella ceremonia -fotografía de la que también falta ya el catedrático Juan Antonio Carrillo Salcedo- recuerdan la broma de Felipe González, que con el tiempo libre que le dejaba el abandono de la política no descartaba dedicarse a componer sevillanas. Un topónimo de género que universalizó un género musical que tiene en Rafael del Estad uno de sus más ilustres representantes. Al tanatorio se acercó ayer otra reina del género, María del Monte, que además es su sobrina.

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