los invisibles

"Nací el primer día de tregua de una guerra civil que duró quince años"

  • Richard Saad. Con la arquitectura procura cambiar la vida de los demás, con la fotografía cambió la suya. Vino como refugiado desde el Líbano, donde conoció la paz con 15 años

Richard Saad, en el ático de la calle Zaragoza donde reside. Richard Saad, en el ático de la calle Zaragoza donde reside.

Richard Saad, en el ático de la calle Zaragoza donde reside. / juan carlos muñoz

Iinauguró su exposición de fotografías en Sevilla y al día siguiente volaba a Kuwait al proyecto de cuatro torres de su estudio de arquitectura. La doble vida de Richard Saad (Beirut, 1975).

-¿Cómo llega a Sevilla?

-Llego a Sevilla desde Barcelona, y a Barcelona de Beirut durante la guerra de 2006 cuando Israel invadió el Líbano. Salimos del Líbano en un barco militar inglés mi mujer, mi hija y yo. El niño nació en Esplugas de Llobregat.

-¿Le marcó la guerra?

-Nací el 4 de julio de 1975, en mi casa no se recordaba por el día nacional de los Estados Unidos, sino por ser el primer día de tregua de una guerra que empezó ese mismo año. Una guerra civil libanesa que duró quince años.

-La española duró tres años y dejó muchos estragos...

-Un país tan pequeño quedó reducido a tribus y cantones. Hasta los 15 años no conocí la paz.

"Con Cruz y Ortiz coincidí en Líbano, presentaron un proyecto de reconstruir el centro de Beirut"

-¿Por qué hace Arquitectura?

-Empecé Diseño Gráfico, pero no me gustaba y me cambié a Arquitectura. Como estaba en la Universidad ameridana, que era la más cara, me pagué mis estudios como fotógrafo de moda.

-¿Quedaba algo en Beirut del lujo y el 'glamour'?

-La Suiza de Medio Oriente la conocieron mis padres. Beirut ha sido una ciudad muy abierta, muy moderna, de sueños. De eso queda un poco de todo. De los vicios y de las cosas buenas.

-¿Combina las influencias árabe y occidental?

-Beirut ha sido un sitio de paso, de mestizaje. Estoy muy arraigado a la historia de mi país, los fenicios, pero con una visión conteporánea y moderna.

-A España también llegaron...

-El choque cultural aquí no lo hemos vivido. Compartimos valores y maneras de pensar y vivir.

-¿Por qué eligió Sevilla?

-Estuve cuatro años en Barcelona. El dueño de la empresa se trasladó con su mujer a Carmona y abrimos el despacho en Sevilla en 2009. Empezaba la crisis y trabajar en Sevilla o en Barcelona daba igual porque todo se hacía para fuera. España es un mercado interesante muy competitivo.

-¿Conoce a los arquitectos sevillanos?

-Con Cruz y Ortiz coincidí en Beirut antes de venir a España. Presentaron un proyecto en el centro de la ciudad durante la reconstrucción tras la guerra.

-¿Hay arquitectura libanesa?

-Hay una variedad en el Líbano y en Siria que está en la arquitectura de los patios de Sevilla; la arquitectura libanesa per se está en las casas de piedra y montaña. Es una historia muy larga, prefiero hablar de Fotografía.

"La arquitectura genera mucho estrés y responsabilidad, crisis, mercado; la fotografía es disfrute y libertad"

-¿Por qué se hace fotógrafo?

-Mi ciudad, mi país te entrena a quitar de la vista cosas que no quieres ver. De pequeño jugaba a cerrar un ojo y dejar el otro abierto, ver en dos dimensiones.

-¿Hay puentes entre sus dos facetas artísticas?

-Puentes y contradicciones. La arquitectura ha sido una pasión y también un trabajo que me ha generado mucho estrés y responsabilidad. La fotografía es disfrute puro y duro. En la arquitectura manejas la economía del cliente, conceptos como mercado, crisis. La fotografía es libertad.

-¿Se vive mejor en una foto que en una casa?

-Ojalá. La imagen se impone a la realidad, se preparan más para un selfie o Instagram que para salir a la calle. La fotografía debe ir más allá de la imagen, suplir el ego por la reflexión.

-Como fotógrafo de moda, ¿cambió ésta con la guerra?

-Líbano ha tenido vidas paralelas para huir de la guerra, estar al día y vestir a la última.

-¿Le han calado las costumbres y tradiciones de Sevilla?

-Un día oí en el despacho que hablaban de toros. Yo no sabía nada. Me apunté a un curso de aprendizaje práctico. Descubrí que la esencia del toreo era la lucha contra el miedo. El final del curso era torear una becerra. Tuve que quitar las fotos del Facebool para evitar malentendidos con mis amigos y mi familia. Les expliqué que la becerra seguía viva y que los toros eran mucho más que matar a un animal.

-¿En qué proyecto está?

-Uno sobre paredes blancas. Las paredes, los muros están de moda. Los quiere poner Israel en el sur del Líbano, Trump en México y parece que Cataluña está pensando algo similar.

-¿Cómo se llevan el fotógrafo y el arquitecto?

-Somos personas de percepción. Con la fotografía he cambiado mi vida. En España no aceptaban mi diploma de arquitecto, pero el fotógrafo estaba en Google.

-¿Ha estado en el Líbano?

-Sé que hay un bar de copas con ese nombre en Sevilla. Y un vino de Rioja. El templo romano mejor cuidado del mundo está dedicado a Baco, dios del vino, en Baalbec, donde nació mi madre.

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