Nubes negras sobre las ortopedias

La Junta rebaja un 12% los precios de un catálogo de productos que sufrió su última modificación en 1998 El presupuesto se reduce un 37% desde 2012

Más de 600 personas trabajan en el sector de la ortopedia en la provincia de Sevilla.
Más de 600 personas trabajan en el sector de la ortopedia en la provincia de Sevilla.
Manuel Ruesga

28 de agosto 2014 - 05:03

Tres ingredientes ensombrecen el panorama del sector de las ortopedias: la bajada del 12,45% que la Junta de Andalucía aplica desde principios de mes a los precios de los artículos del catálogo, unos productos ortoprotésicos de un inventario que no aumenta con el tiempo y lleva sin modificarse desde 1998. A esto hay que sumarle la bajada del presupuesto del sector, que en dos años ha pasado de 55 millones a 35, un 37% menos que en 2012. "Queramos o no, esta realidad le pesa, y mucho, a los ortopedas", señala Javier Terrero, gerente de la Asociación de empresas de Ortopedia Técnica de Andalucía (Asoan).

El pasado 1 de agosto entró en vigor una orden por la que el Gobierno andaluz ha renovado los precios de su Catálogo General de Orprotésica, lo que supone una bajada lineal del 10% de las tarifas anuales. En la práctica es del 12,45% sobre las tarifas vigentes debido a los incrementos del IVA sufridos en los últimos años, y que no fueron reflejados en la disposición. Además, el recorte se ha realizado de forma lineal y sin distinción, ya que han bajando el precio por igual a todos los productos, tanto los estándar como los técnicos. La titular de la Consejería de Salud, María José Sánchez Rubio, aseguró que la medida "no supone una reducción de las prestaciones al usuario", pero si conlleva un ajuste en el beneficio de las empresas. Para Miguel Ángel García, presidente de la asociación Ortoan, la situación es diametralmente opuesta: "Es una paso atrás para todas las ortopedias, los nuevos precios vienen a desordenar de nuevo el sector". La Junta insiste en la necesidad de reducir las tarifas como medida de sostenibilidad y asegura que se ha visto obligada a realizar este tipo de ajuste en los contratos con empresas proveedoras.

"¿Hasta cuándo vamos a poder aguantar?", se pregunta José Queraltó, propietario de los emblemáticos establecimientos de ortopedias que llevan su nombre. Para otros trabajadores del sector, uno de los principales problemas que genera la bajada de precios es que ellos pagan a las empresas por los productos lo mismo que el Servicio Andaluz de Salud (SAS), con lo que no obtienen beneficio alguno. "Estamos salvando los muebles gracias a que le dedicamos muchas horas al día. En la actualidad, tenemos muy poco margen de maniobra para seguir cuadrando las cuentas", sostiene Queraltó, que cuenta con una nave de 600 metros en el Polígono de Su Eminencia, y 10 tiendas en varios puntos de la ciudad en las que trabajan algo más de 40 trabajadores.

Desde el pasado año 2012 el sector de las ortopedias ha visto reducido su presupuesto en hasta un 37%. De los 55 millones que se destinaban entonces, la partida ahora se ha reducido a los 35 millones. En 2013, las empresas acumularon retrasos de más de 300 días en los pagos. Un año antes fue de casi 200 días. "Se está juntando todo, tanto el retraso que sufren los propietarios en los pagos como los recortes asociados al sector. Las empresas tienen que hacer encajes de bolillos para seguir proporcionando un servicio de calidad a los pacientes", señala el presidente de Ortoan, quien asegura que de las 1.800 personas que se dedican a la ortopedia en toda Andalucía, algo más de 600 se encuentran en la provincia de Sevilla.

El problema no es sólo de cifras. El catálogo de productos es el mismo de 1998. "Se ha quedado totalmente desfasado para las necesidades de los ciudadanos y el ritmo del mercado", afirma José Queraltó. En la puerta de unos de sus locales, en la céntrica calle Cerrajería, está Francisco, que se encuentra en situación de desempleo con un hijo a su cargo y recibe una pensión que no llega a los 650 euros. Para moverse necesita una silla de ruedas eléctrica que tiene un valor de 4.000 euros. Pero su silla tiene ya más de siete años y calcula que la tendrá que renovar dentro de poco. Un precio al que no puede hacer frente con sus ingresos: "Ya me dirás como lo hago, así que esperemos que no le pase nada a la silla".

Tras dos años de negociaciones con las empresas del sector (que tienen al SAS como mayor cliente), no se ha llegado a un acuerdo entre ambas partes. Eso sí, el gerente de Asoan adelanta, sin querer lanzar las campanas al vuelvo, que se está produciendo un acercamiento bastante positivo con la Junta de Andalucía en los primeros encuentros de las última semanas. "Esperemos que esta situación se solvente de la forma más favorable posible", sentencia.

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