Sevilla

La cruda realidad del entorno de Palmete: construcciones ilegales, vertidos y quema de residuos e incendios

  • Varias asociaciones denuncian la situación insostenible que se vive en la zona comprendida entre la planta de tratamiento de aguas residuales de La Ranilla y el río Guadaíra

La cruda realidad del entorno de Palmete: construcciones ilegales, vertidos y quema de residuos e incendios.

La cruda realidad del entorno de Palmete: construcciones ilegales, vertidos y quema de residuos e incendios. / Alwadi-ira/ Parque Vivo del Guadaira

El grupo ecologista Alwadi-ira –Ecologistas en Acción– con el respaldo de la Plataforma Cívica Salvemos el Guadaíra y las asociaciones Parque Vivo del Guadaíra y Bermejales Activa denuncian el abandono del territorio comprendido entre el río Guadaíra, la Autovía SE-30 de circunvalación de Sevilla y la carretera A-8028, que enlaza la A-92 con la SE-30. Dicho espacio es conocido como El Palmete, donde se ubican: el denominado Polígono el Sombrerón, la antigua Huerta Cúchares, asentamientos chabolistas, cuadras y otras muchas instalaciones de dudosa legalidad. Una zona donde confluyen los términos municipales de Sevilla y Alcalá de Guadaíra, muy próxima a varios barrios residenciales, al Parque Ribera del Guadaíra y a la Universidad Pablo de Olavide.

En este territorio, según han señalado en una nota de prensa, la acumulación de residuos y enseres domésticos, escombros, neumáticos, restos de productos agropecuarios e industriales son muy abundantes y casi a diario son quemados. Una prueba de ello es el incendio que se ha producido hace escasos días y que ha provocado la muerte de una decena de animales que permanecían estabulados en los denominados Jardines del Guadaíra y cuyas consecuencias podrían haber sido mayores si no hubiese intervenido la Policía. Estos frecuentes incendios provocan la contaminación atmosférica con negativos efectos en los barrios residenciales próximos.

Animales muertos tras el último incendio en julio de 2020. Animales muertos tras el último incendio en julio de 2020.

Animales muertos tras el último incendio en julio de 2020. / Alwadi-ira/ Parque Vivo del Guadaira

Alwadi-ira remitió escritos en varias ocasiones notificando esta situación a distintos organismos y servicios de la Administración. Entre ellos: la Fiscalía de Medio Ambiente, Ayuntamientos de Sevilla y Alcalá de Guadaíra, Seprona, delegación Territorial del Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Los ecologistas consideran que se están haciendo dejación de funciones al consentir, ignorar, o no aplicar la debida administración en la zona donde se incineran residuos tóxicos a cielo abierto produciendo la contaminación del aire y el suelo que sufrimos los ciudadanos fuera de cualquier control o supervisión efectiva por las administraciones competentes. En este caso los agentes contaminantes inciden especialmente en las barriadas de San José de Palmete, La Doctora, Padre Pío y Las Negrillas. A escasos metros se encuentra el colegio público Valeriano Bécquer, la Universidad Pablo de Olavide y el río Guadaíra.

Contaminación atmosférica nocturna en el barrio de Palmete provocada por quemas de residuos. Contaminación atmosférica nocturna en el barrio de Palmete provocada por quemas de residuos.

Contaminación atmosférica nocturna en el barrio de Palmete provocada por quemas de residuos. / Alwadi-ira/ Parque Vivo del Guadaira

Desde estas asociaciones de defensa medioambiental afirman que las administraciones públicas con competencia no deben permitir una práctica ilegal inaceptable en términos de salud pública, que atenta contra el medio ambiente, y que es utilizada como método fácil y barato para conseguir un lucro sin considerar los graves daños que se ocasionan, sorteando a los gestores de residuos homologados.

Estos delitos medioambientales acarrean desgraciadamente accidentes como el incendio recientemente registrado, y además afectan a un territorio con valor patrimonial y paisajistico, donde se encuentran la azuda y los restos del puente romano de la Horadada.

Restos del puente romano de la Horodada. Restos del puente romano de la Horodada.

Restos del puente romano de la Horodada. / Daniel Lara/Rafael Maya

Dada la magnitud del problema, las organizaciones de Alwadi-ira, Salvemos el Guadaíra, Parque Vivo del Guadaíra y Bermejales Activa solicitan a la Fiscalía de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio que actúe de oficio ante la manifiesta dejación de funciones de las siguientes administraciones: a los ayuntamientos de Alcalá de Guadaíra y de Sevilla por permitir estas actividades ilícitas; a la consejería con competencias en Medio Ambiente y Ordenación del Territorio por no actuar subsidiariamente y por afectar las ocupaciones a una vía pecuaria; a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, por no perseguir los vertidos directos al cauce y la zona de dominio público.

Las asociaciones igualmente recuerdan el interés que tiene este territorio, hoy muy degradado, para recuperar el camino próximo a las riberas del río, que permita en el futuro la conexión de los corredores verdes de los parques Guadaíra-Bermejales, con el parque de las riberas de Alcalá de Guadaíra, lo que completaría la conexión entre Alcalá y Sevilla, con un gran potencial para la movilidad sostenible y las actividades de ocio.

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