La Policía ha detenido a 33 personas por robar cobre en lo que va de año

Una operación policial permite desmantelar una banda compuesta por cinco rumanos especializada en las sustracciones de este metal, tras una persecución por el Charco de la Pava y la avenida de Carlos III

El primer semestre del año se salda con 76 detenidos por el robo de cobre
El primer semestre del año se salda con 76 detenidos por el robo de cobre
REDACCIÓN

09 de agosto 2010 - 13:27

La Policía Nacional ha detenido a 33 personas por robar cobre en lo que va de año en la provincia de Sevilla. En este periodo se han recuperado 34.380 kilogramos de metal, aproximadamente la mitad de lo sustraído, que los agentes de este cuerpo cifran en torno a las 70 toneladas. Así consta en el balance de la llamada operación Cobre puesta en marcha por la Subdelegación del Gobierno en Sevilla para luchar contra el incremento de estos robos.

El alto valor del cobre ha propiciado desde hace ya dos años que proliferen los robos de este metal, que cotiza en la bolsa de metales de Londres y es muy demandado por China, principal productor mundial. En Sevilla incluso se han llegado a sustraer las placas de los despachos profesionales. Un kilo de cobre se paga actualmente a más de cuatro euros, por lo que han surgido bandas especializadas en este delito. Estos delincuentes tienen compradores que funden el cobre y lo distribuyen por el mercado negro. En Sevilla existen 16 establecimientos legales dedicados a la compraventa de cobre, pero generalmente los delincuentes acuden a las chatarrerías para vender el metal sustraído.

La última operación desarrollada por la Policía Nacional contra estos robos acabó con cinco personas de nacionalidad rumana detenidas cuando cargaban en una furgoneta casi una tonelada de cables de cobre ya pelados. Según informó ayer la Policía Nacional en un comunicado, los arrestados trataron de huir cuando vieron que los perseguía un coche de la Policía e incluso arremetieron contra los patrulleros.

Los hechos ocurrieron en el Charco de la Pava, donde la Policía detectó una furgoneta sospechosa. Al darse cuenta de la presencia policial, el conductor de la furgoneta arremetió contra el coche de la Policía tratando de echarlo de la calzada, al tiempo que realizaba giros bruscos para levantar una polvareda y despistar así a los agentes. En un momento de la persecución apareció un turismo con cinco personas en su interior, que se cruzó ante el patrullero para facilitar la huida a la furgoneta. La persecución continuó por la avenida de Carlos III, donde los vehículos se saltaron varios semáforos en rojo y circularon a gran velocidad, seguidos de varios coches de la Policía.

Finalmente los agentes lograron interceptar a los dos vehículos, pero sus ocupantes trataron de continuar la huida a pie. Los cinco ocupantes del turismo fueron arrestados pero el conductor de la furgoneta pudo escapar corriendo. En el interior de la furgoneta se encontraron 980 kilos de cobre, pelado y cortado preparado ya para su venta. También aparecieron varias herramientas como cortafríos, alicates o tijeras de cortar chapa, con las que los delincuentes cometían sus robos.

El cobre recuperado por la Policía en el Charco de la Pava fue robado de una planta de energía fotovoltaica de la provincia de Huelva. De allí fueron sustraídos 3.450 metros de cable de cobre. Este robo causó unas pérdidas económicas de más de 35.000 euros a la empresa. La mayor parte de esta cantidad corresponde a los daños ocasionados por los destrozos que hicieron los delincuentes para acceder al lugar en el que se encontraba el cobre.

Los cinco detenidos son de nacionalidad rumana y, salvo uno, todos cuentan con antecedentes delictivos. Se trata de Titi N., de 40 años y con una detención anterior; Stelica S., de 27 años y diez arrestos en su historial; Ipilante M., de 42 años y con cinco detenciones; Gheorgita S., de 32 años y con un antecedente; y Marin S., de 31 años y sin detenciones anteriores. A todos se les imputa la presunta autoría de un robo con fuerza, además de los delitos de atentado a agente de la autoridad -ya que agredieron a los policías para resistirse a su detención- y contra la seguridad vial, al estar a punto de provocar un accidente durante la fuga. Tras ser puestos a disposición judicial, el juez encargado del caso decretó su puesta en libertad con cargos.

stats