La Policía detiene a 84 personas por fraude a la Seguridad Social

El cerebro de la trama creó una empresa ficticia que cobraba por hacer falsos contratos de trabajo con los que cobrar el paro

Fernando Pérez Ávila

15 de octubre 2013 - 05:03

La Policía detiene a 84 personas por fraude a la Seguridad Social

El cerebro de la trama creó una empresa ficticia que cobraba por hacer falsos contratos de trabajo con los que cobrar el paro

La Policía Nacional ha desarticulado en Sevilla una trama dedicada a defraudar a la Seguridad Social, en una operación que se ha saldado con 84 personas detenidas. Esta cifra podría crecer en los próximos días, ya que los agentes encargados de la investigación sospechan de que en el fraude pudieron participar más personas. Esta operación policial ha evitado la defraudación de más de medio millón de euros de dinero público, según informó ayer en un comunicado la Jefatura Superior de Policía.

La investigación comenzó a finales de 2012, cuando la Policía Nacional y la Inspección de Trabajo tuvieron conocimiento de la existencia de una empresa sin actividad aparente que había dado supuestamente trabajo a 79 personas, que habían solicitado el paro presentando el contrato con esta empresa.

A raíz de esto, la Policía destapó una verdadera trama organizada para defraudar a la Seguridad Social. El cabecilla, identificado como J. B. N. y vecino de Sanlúcar de Barrameda, era un antiguo empleado de la construcción con conocimientos de derecho mercantil. Fue este hombre quien creó una empresa ficticia, valiéndose para ello de un delincuente de Sevilla que le hizo de testaferro.

La empresa se dedicaba a realizar contratos falsos de trabajo a aquellas personas, generalmente parados, que así lo solicitaran, previo pago de 200 euros. Con estos contratos, los parados reclaman la prestación por desempleo, pese a que no habían cotizado ningún día ni tampoco habían trabajado para esta empresa. La rápida intervención de los investigadores permitió que los delincuentes sólo defraudaran 16.822 euros. Por los cálculos de la Policía en base al número de personas que se beneficiaron o tenían previsto hacerlo de este método ilegal, la estafa podría haber ascendido a 565.000 euros.

El cabecilla había dotado de cierta cobertura legal a su empresa ficticia para evitar que se descubriera el fraude. El artífice de la trama contaba con varias medidas de seguridad para protegerse ante una supuesta investigación de la Policía o de Hacienda. La primera de ellas era la utilización de un testaferro, es decir, un hombre de paja cuyo nombre rezaba como administrador principal de la empresa pero que era simplemente un delincuente común que se llevaba un dinero a cambio de prestar su identidad.

Además, la empresa contrataba servicios externos como los de una gestoría, que se encargaba de determinados trámites con la administración para dar una mayor apariencia de legalidad. Pese a ello, los agentes de la Unidad Central contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (Ucrif), que han realizado esta investigación, lograron identificar al cerebro de la trama y a varios socios suyos en Sanlúcar de Barrameda. De los 84 detenidos, 79 son personas que pagaron 200 euros a cambio de un contrato falso con el que solicitar la prestación por desempleo.

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