El Príncipe respalda en Sevilla la unidad militar de emergencias
Visita real
Don Felipe visita por primera vez el II Batallón de la UME, con sede desde 2006 en la base de Morón. En su recorrido presenció el simulacro de intervenciones que desarrollan en distintas catástrofes.
Extinguir un incendio, rescatar a una persona atrapada bajo los escombros o abrir un hueco en una pared para sacar a un herido. Éstos son algunos de los simulacros que el Príncipe de Asturias presenció ayer durante la primera visita que realizó al II Batallón de Intervención de la Unidad Militar de Emergencia (UME), con sede en la Base Aérea de Morón de la Frontera. Don Felipe estuvo en todo momento acompañado por el jefe de la UME, el teniente general José Emilio Roldán, y por el jefe de este batallón, el teniente coronel Tomás García Palacios, con los que recorrió las instalaciones que tiene esta unidad militar (BIEM) desde 2006 en la provincia sevillana.
Durante hora y media el Heredero de la Corona conoció de primera mano las funciones de la UME y las tareas que se llevan a cabo diariamente en el batallón de Sevilla. Don Felipe llegó a la sede del II BIEM a las 10:30, donde fue recibido por sus integrantes. Su visita constó de dos partes diferenciadas. Por un lado, una exhibición de las actuaciones de la UME en caso de emergencias y, por otro, una exposición de los artilugios con los que cuenta dicho batallón para sus intervenciones.
Durante la primera parte del recorrido, el Príncipe de Asturias -vestido con traje de campaña- comprobó la organización que desarrollan estos militares cuando son requeridos ante diversas catástrofes. El primer simulacro consistió en la extinción de un incendio, la actividad formativa que tiene prioridad durante esta época del año. Para ello se creó un fuego controlado hasta el que acudió el primer dispositivo que permanece en el batallón durante una semana (formado por 24 efectivos) y que se dirige al lugar de la catástrofe a los 15 minutos de recibir la petición de ayuda. En este caso, incluso, se recreó el tipo de actuación que se acomete cuando en un fuego cambia la dirección del viento y hay riesgo de quedar atrapado. Para ello, se extrajeron cuatro mangueras de un camión cisterna y se activó un modo de riego que logra sofocar las llamas.
La siguiente exhibición consistió en simular un rescate, operación que cuenta con la certificación de la ONU, una de las novedades de este año que permite la colaboración de la UME en las actuaciones del organismo internacional. Este tipo de operaciones se desarrollan en caso de terremotos y permiten sacar a una persona que haya quedado atrapada por escombros. Una de las demostraciones que más llamaron la atención fue la extracción de un herido a través de un agujero triangular en un bloque de hormigón, de manera que se abre un orificio con longitud suficiente para introducir la camilla con la que transportarlo. También se emplean en estos casos un tipo de gato hidráulico con el que se logra elevar a una persona que haya quedado atrapada bajo tierra. La última demostración consistió en las labores cinológicas que realiza el II Batallón con los siete perros adiestrados para tal fin.
Una vez que concluyeron estos simulacros, el Príncipe se dirigió a la zona donde se encontraba expuesto todo el material que emplea la UME. Especialmente llamativo es la gama de vehículos utilizados para las distintas catástrofes. Uno de los que suscitó la curiosidad de don Felipe fue el denominado Estación Alcalá, una especie de todoterreno cuyas medidas permiten que sea transportado en avión. Este modelo lo desarrolló la brigada de paracaidistas (especialidad aún no desarrollada por la UME) ya que permite ser lanzado desde este artefacto.
También forman parte de este muestrario las palas con quitanieves y los Cehapos, esto es, lonas diseñadas para acoger a personas que se hayan quedado sin casa, como ocurrió en el terremoto de Lorca. La visita concluyó con un recorrido del Príncipe por las oficinas centrales del batallón.
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