Retorno a la Edad Media
Calle rioja
Embajada. El hada 'Maléfica' pregonó en Sevilla desde un carruaje las XXI Jornadas Medievales de Cortegana, con los platos fuertes del mago Anthony Blake y Celtas Cortos.
LOS bueyes eran como los que antes de Pentecostés arrastran las carretas camino del Rocío. Pero estos bóvidos que llegaron hasta el Ayuntamiento de Sevilla tiraban de un carruaje muy singular. Lo presidía el hada Maléfica, musa icónica de la vigésima primera edición de las Jornadas Medievales de Cortegana que tendrán lugar en este paraíso de la sierra de Huelva entre los días 11 y 14 de agosto.
Hace justamente diez años, el 1 de agosto de 2006, una nutrida delegación de munícipes de Sevilla formada por los ediles Emilio Carrillo, Antonio Rodrigo Torrijos e Inmaculada Muñoz viajaron desde Sevilla a Cortegana para entregarle al municipio las llaves de un castillo que desde 1293, como otras nueve fortalezas, pertenecía al patrimonio de Sevilla en virtud de donaciones hechas a la ciudad de Sevilla por los reyes Alfonso X el Sabio y Sancho IV el Bravo. La devolución a sus lugareños, prólogo hace una década de aquellas Jornadas Medievales, se hizo en base a una figura jurídica denominada mutación demanial que permite el traspaso de propiedades de dominio público.
En 2006, el Ayuntamiento de Cortegana lo presidía Antonio Ramón Marín, de Izquierda Unida, un hijo de emigrantes nacido en Hospitalet de Llobregat que un día llegó a Cortegana de visita turística. Diez años después, en este municipio gobierna el PP. Igual que entonces, una delegación de tres munícipes viajó desde Cortegana hasta Sevilla para pregonar las bondades de sus jornadas medievales, en las que el castillo de marras ocupa un protagonismo fundamental. La comitiva municipal la han formado en esta ocasión el alcalde de Cortegana, José Enrique Borrallo, y los concejales de Cultura y Turismo, José Rafael Borrallo y Mari Carmen Carvajal, respectivamente.
Un cuento de Hadas es el epígrafe central de las Jornadas Medievales de este año. En el guión previsto se pretende regresar a la infancia perdida con los Duendes del río Chanza y las Hadas de Carabaña; habrá un desfile inaugural, encantamientos de magia, travesuras de duendes, espectáculos circenses. Se podrá degustar la gastronomía de la comarca -un ámbito global: Jabugo acaba de nombrar a Antonio Banderas hijo adoptivo-, comprobar el trabajo de los gremios artesanales y disfrutar con los ritmos celtas de Albaluna y Acibreira.
Como en años anteriores, las Jornadas Medievales se han presentado en Sevilla por el atractivo que la sierra de Huelva tiene en esta ciudad, donde su Ayuntamiento confía en captar posibles espectadores para los dos platos fuertes del evento: el 12 de agosto, a las doce de la noche, grandioso espectáculo de Mentalismo -así se anuncia- del mago televisivo Anthony Blake; el 13 de agosto, concierto de Celtas Cortos en la comarca más celta de toda Andalucía. Un programa que llevará a este municipio a gente que vive o veranea en Aracena, Cortelazor, Cumbres Mayores, Galaroza o Fuenteheridos, donde descansaba el escritor José Bergamín y se afincó un nieto del británico Chesterton. De los autores más actuales, es el paraíso terrenal de Hipólito G. Navarro.
El viaje de Carrillo y Torrijos a Cortegana hace diez años sentó jurisprudencia medieval. Un año después, en 2007, el Ayuntamiento de Sevilla se desprendió de los castillos de Alcalá de Guadaíra, Aroche y Constantina. Después le siguieron Alanís y Cumbres Mayores, dentro de cuyo recinto jugaba sus partidos de fútbol el equipo local.
La devolución de las llaves del castillo a Cortegana tuvo lugar en el paso del ecuador del largo mandato (1999-2011) de Alfredo Sánchez Monteseirín. En 2006 faltaba un año para que Juan Ignacio Zoido encabezara la lista del PP a las municipales. Curiosamente, otro de los castillos que pertenecía al patrimonio del Ayuntamiento de Sevilla era el de Fregenal de la Sierra, la localidad extremeña donde se crió el que fuera alcalde entre 2011 y 2015.
El castillo de Cortegana es el auditorio fundamental del programa de las Jornadas Medievales que anunció en Sevilla el hada Maléfica. Un castillo que durante siete siglos y medio fue tan sevillano como el Alcázar y la Giralda y volvió a la jurisdicción de la serranía. Siempre mostró su tutor administrativo predilección por su conservación. Dos de las intervenciones más ambiciosas en el castillo de Cortegana las dirigieron los arquitectos Rafael Manzano y Alfonso Jiménez, que han sido respectivos conservadores del Alcázar y la Catedral.
Emilio Carrillo se especializó en los castillos, pilares arquitectónicos de los caballeros templarios cuya estela siguió en algunas investigaciones siendo todavía delegado de Urbanismo. La relación de Antonio Rodrigo Torrijos era más sentimental. En la devolución de las llaves, se emocionó al recordar que conocía esa zona de niño, cuando acudía en burro desde Santa Ana la Real acompañando a su abuelo Teodoro, que vendía queso en la comarca. Torrijos, vecino del barrio de Santa Cruz, se habituó a los parajes escarpados: su madre, Amalia Torrijos, fue alcaldesa de Coripe, la primera de la República, junto al peñón de Zaframagón, reserva natural del buitre leonado. Estos dos caballeros dejaron la política activa de muy distinta manera.
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