Desde San Marcos a Venecia
Calle Rioja
LOS cien mil hijos de San Luis que estudió el profesor Rafael Sánchez Mantero vienen desde el arco de la Macarena hasta San Marcos. En San Luis una placa recuerda que el 2 de agosto de 1875 empezó su prometeica empresa de darse a los demás Ángela de la Cruz.
Castellar es calle transversal con acerado para peatones demediados, arteria para el seat panda de los Estopa. Calle estrecha a la que le van saliendo afluentes: Maravilla, con la asociación cultural de Sordos de Sevilla, cimborrio de San Luis al fondo; Heliotropo y la cabeza pelada de lo que fue fábrica de sombreros. Ayer fue el último día de silencio en el colegio Calderón de la Barca, junto al corral de artesanos.
"Relicarios de amor y sabiduría". Así llama la placa a los libros que escribió José María Izquierdo, inmortalizado con la Cabalgata de Reyes Magos y su presencia en Ocnos de Cernuda. En la casa, enjalbegada, un cartel de Milenium. No es la trilogía del escritor sueco. Es una firma de asesores inmobiliarios que presumen de crear "espacios sevillanos".
Un hombre pregunta por un artesano llamado Antonio Moreno Serrano. "Pregúntele al hombre que está ahí sentado, es el dueño de la finca". Calle Churruca, qué lejos de Gravina. Lo que el mar unió, lo separa el callejero. Casas vecinas que aluden a asuntos bien distintos: Centro Internacional Médico para Migrantes y Extranjeros. Exposición de Muñecas y Juguetes Antiguos.
En la calle Espíritu Santo tuvo su estudio Enrique el Cojo, maestro predilecto de la duquesa de Alba. La calle Laurel desemboca en Montesión. Feria es el Amazonas de Castellar, que antes recibe el río de asfalto de Hidalgo de Agüero, una de las calles más cortas de Sevilla, de las pocas con diéresis. En la esquina, un clásico de las estaciones. José Luis: Tenemos trajes para la lluvia. También hay ponchos y paraguas.
Castellar acaba en Alberto Lista. Abren un garaje en una casa que el propietario llama El Castillito. A la plaza de San Martín se llega por Saavedras o por Viriato. Antes de coger este desvío, un inmueble muestra sus garantías: Excess. Seguros Generales. Londres. En la calle Viriato hay un dibujo de Viriato, el portugués cuyo crimen era el suceso más estudiado por los escolares de los planes antiguos. La ilustración, lanza en ristre, rodilla al suelo, un rival batido, la firma R. Abad Mejías. Se supone que inquilino de la casa que la muestra. En la acera de enfrente, junto al taller del escultor-imaginero Darío Fernández, la leyenda que recuerda que el 5 de abril de 1929 en lo que fue casa de vecinos nació Paco Gandía. En vez de Relicarios, en su caso se habla de "hechos verídicos". Una esdrújula que le acompaña como un apellido. Murió Gandía y se acabó el petróleo.
Viriato acaba donde empieza Longinos. Plaza de San Martín. Allí está enterrado Juan de Mesa y Velasco (1583-1627). Lápida del "año del Señor de 1937". Una casa de la plaza tiene balcones a Cervantes y a Quevedo, coetáneos del imaginero cordobés. Morgado sale de Divina Enfermera. Calle estrecha que serpentea. Casas en venta. Pepa & Adela. Gestión Inmobiliaria. Se abre la calle en el Hotel Corregidor, coqueto y acogedor, puerta de Amor de Dios. Los ciclistas del gimnasio parecen estatuas aerodinámicas. En el Pasaje Esperanza Elena Caro, junto al restaurante Gallinero de Sandra, bufete Feijóo & Feijóo y el archivo histórico de Comisiones, un inquilino curioso: "La oficina secreta de superagencia 86, nueva publicidad, no está en la primera planta, al fondo del pasillo de la izquierda, ni es el módulo A3". Al fondo del pasaje, el nuevo rótulo del Hotel Venecia, que busca Visconti por San Marcos.
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