• La semipresencialidad en los institutos puede ser la causa para la notable bajada de matriculados

  • La convocatoria extraordinaria se adelanta y se celebrará del 13 al 15 de julio

  • El modelo de examen es el mismo que el implantado el año pasado 

Acceso a la Universidad

Selectividad 2021 en Sevilla: 700 alumnos menos en el curso del Covid

Examen de Selectividad celebrado en la UPO en julio de 2020. Examen de Selectividad celebrado en la UPO en julio de 2020.

Examen de Selectividad celebrado en la UPO en julio de 2020.

Juan Carlos Muñoz

Una bajada más que notoria. Los alumnos que se presentan a la Selectividad la próxima semana en Sevilla suponen, en números redondos, 700 menos que el año pasado. En total, serán 12.011, según las cifras aportadas por la Universidad de Sevilla (US) y la Pablo de Olavide (UPO). Esta cantidad dista ligeramente de la de 2020, cuando los inscritos para las pruebas de acceso a la enseñanza superior (ahora denominadas Pevau) alcanzaron los 12.734 entre las dos instituciones públicas sevillanas. 

Aquella cifra supuso un claro aumento respecto al ejercicio anterior. Aunque no se dio una explicación oficial sobre el motivo de dicho incremento, se especuló con la posibilidad de que la subida de matriculados en la Selectividad estuviera relacionada con el "aprobado general" que se le había otorgado a numerosos estudiantes de Bachillerato, cuya enseñanza presencial se había interrumpido a finales del segundo trimestre por la pandemia del Covid-19 y había provocado que el temario no se pudiera completar. 

La situación que originó en los institutos el primer estado de alarma conllevó a que se cambiara el modelo de examen. En vez de haber dos opciones hubo sólo una, pero con más alternativas. Este modelo se mantendrá la próxima semana, cuando se celebren las pruebas los días 15, 16 y 17 de junio

Un curso semipresencial

No hay tampoco una explicación oficial para este descenso de 723 estudiantes menos para acceder a la universidad. Aunque aquí debe analizarse el contexto del último curso, marcado también por la pandemia y por el modelo de enseñanza por el que han optado muchos institutos sevillanos desde septiembre. Debe recordarse que la Junta permitió a los equipos directivos que a partir del segundo ciclo de la ESO la enseñanza fuera semipresencial y se pudiera ir rotando en la asistencia al aula. El grupo de alumnos que no acudiera recibiría las clases de forma telemática. 

Si bien es cierto que los desdobles en colegios y en el primer ciclo de Secundaria (como medida preventiva frente al Covid con el refuerzo de docentes) ha mejorado el rendimiento académico de los alumnos y la convivencia en las escuelas -extremo confirmado tanto por directores como por el propio consejero de Educación, Javier Imbroda-, el modelo semipresencial ha tenido un efecto bien distinto a partir de tercero de la ESO. 

No obstante, la premisa era que el segundo curso de Bachillerato (previo a la Selectividad) fuera totalmente presencial, un requisito que no han podido cumplir todos los institutos por razones de espacio físico, lo que ha complicado la enseñanza de quienes se preparan para ir a la universidad. En este sentido, la pandemia ha jugado en contra

La generación del Covid

No debe olvidarse que los alumnos que a partir del martes se someterán a las pruebas vienen marcados por el Covid desde el año pasado, cuando se vieron obligados a dejar de asistir a sus centros educativos a mediados de marzo, al decretarse el primer estado de alarma.

Otro factor que no tendría incidencia en este análisis es el de la bajada de la natalidad, cuyos efectos aún no se han hecho sentir en los centros de enseñanzas medias, donde todavía llegan los menores nacidos antes de la crisis económica de 2008 (de hecho, los principales problemas de escolarización se registran en los institutos). Esta situación se empezará a evidenciar el próximo curso en la ESO y tardará cuatro años en afectar al Bachillerato. Aunque la reducción de matriculados también puede ser consecuencia del descenso de estudiantes de la enseñanza posobligatoria, a la que en Sevilla ya supera en alumnos la FP.

Una de las novedades más importantes de la Selectividad de 2021 concierne a su convocatoria extraordinaria, que por primera vez se celebrará en julio (del 13 al 15) y no en septiembre, como ocurría hasta ahora. La razón de este adelanto es la adaptación al Plan Bolonia y a la necesidad, cada vez más imperante, de que el curso universitario comience con todos los alumnos ya matriculados en sus respectivas titulaciones, puesto que los exámenes de septiembre demoraban su incorporación hasta bien entrado octubre. 

La Hispalense

Por universidades, en la US son 10.547 estudiantes los que se han matriculado en la Pevau para la convocatoria ordinaria de la próxima semana. Del ellos, 2.279 estudiantes realizarán sólo la fase de admisión, para subir nota. Con respecto a la misma convocatoria del año anterior, el número total de participantes ha disminuido en 501. En la prueba de acceso se ha reducido en 699, mientras que la cifra de quienes sólo realizarán las pruebas de admisión ha aumentado en 198. 

La US contará este año con 380 aulas, en las que se respetará una distancia entre los aspirantes a universitarios de, al menos, 1,5 metros. Estarán repartidas en 29 sedes: 19 en la ciudad de Sevilla (una de ellas será sede Aneae, para el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo) y 10 sedes comarcales. La distribución por sedes se ha diseñado para cumplir con las medidas establecidas para evitar los contagios del Covid. 

Cada sede tendrá un responsable y un secretario que se ocuparán de su organización y estará atendida por una amplia plantilla de profesorado y personal de administración y servicios (PAS), cuya tarea será conseguir que las pruebas se desarrollen sin incidencias y de forma segura. La sede Aneae, además, contará con un aula sanitaria atendida por profesionales del ámbito de la medicina, la enfermería y la psicología clínica, con vocales de apoyo, aulas adaptadas, medios materiales y ayudas técnicas para la realización de la Pevau.

Las sedes de Sevilla capital estarán ubicadas en centros universitarios de los distintos campus de la US.  Así, en Reina Mercedes habrá siete sedes. Dos en la ETS de Ingeniería Informática y una en cada uno de las siguientes centros: Facultad de Biología, Farmacia, Física, Matemáticas y ETS de Ingeniería de Edificación. El Rectorado acogerá dos sedes, una en Filología y otra en Geografía e Historia. El campus de Ramón y Cajal tendrá siete sedes. Dos estarán en Ciencias Económicas y Empresariales, otras dos en Ciencias de la Educación y una en los siguientes centros: Ciencias del Trabajo, Turismo y Finanzas y Filosofía. Por último, en el campus de la Cartuja se ubicará una sede en la ETS de Ingeniería. A todas ellas hay que sumar la sede Aneae.

Las sedes comarcales estarán ubicadas en Arahal (IES La Campiña), Bormujos (centro de estudios universitarios Cardenal Spínola), Constantina (IES San Fernando), Écija (IES Luis Vélez de Guevara), Lebrija (IES Virgen del Castillo), Lora del Río (IES Axati), Marchena (IES Isidro Arcenegui y Carmona), Montellano (IES Castillo de Cote), Morón de la Frontera (IES Fuente Nueva) y Osuna, en su centro universitario.

El tribunal único de la Hispalense estará compuesto por más de 1.000 profesionales, entre miembros de la comisión universitaria, responsables y secretarios de sedes, vocales correctores y vigilantes (tanto personal docente universitario como profesorado de institutos), PAS, vocales de apoyo especialistas para la sede Aneae y vocales colaboradores de centros educativos de Secundaria.

La Olavide

Por su parte, la Universidad Pablo de Olavide (UPO) ultima los preparativos para recibir a los 1.464 estudiantes matriculados que se presentarán a la Selectividad y que proceden de 32 centros de Sevilla y provincia. El número de inscritos supone una merma de 222 alumnos respecto al curso pasado. Del total de los matriculados, 1.106 se presentarán a la fase de acceso.

La UPO mantiene el plan especial puesto en marcha el pasado año para adaptar la realización de la Pevau a las circunstancias derivadas del Covid-19. Con tal fin, se han habilitado espacios dentro del campus para garantizar las medidas sanitarias recomendadas por las autoridades. También se ha dotado al personal necesario para la vigilancia y corrección de exámenes, así como para la limpieza y seguridad de los espacios.

Por otro lado, con el fin de trasladar toda la información relevante acerca del calendario, horarios, sedes, vigilancia, desarrollo de la prueba, protocolo sanitario y formalizar la constitución del tribunal único, la Olavide organizó el martes dos reuniones, primero con los representantes de las sedes y después con los vocales correctores. Este punto de encuentro sirvió para aclarar todas las dudas sobre la prueba en sí misma y su desarrollo en la situación sanitaria actual.

Las sedes habilitadas para la realización de las pruebas serán cinco, ubicadas en grandes espacios del campus, como el edificio 45 (sede 1), la biblioteca (sedes 2 y 3), los edificios 11 y 14 (sede 4) y el Pabellón Deportivo (sede 5). Cada sede cuenta con un responsable y un secretario y en todo el proceso participarán más de 100 docentes, de los que 98 son correctores, a los que hay que sumar personal de administración y servicios (PAS), que trabajará para el correcto desarrollo de la prueba.

De los 1.464 estudiantes que se presentan a la Selectividad en la UPO, 870 son mujeres (59,42%). La mayoría, 1.228, proceden de Bachillerato y 236 de Ciclos Formativos de Grado Superior. También la mayoría (1.064) se presentan a los dos fases de la Pevau (acceso y admisión); 358 lo harán únicamente a la de admisión y 42 se han matriculado sólo en la de acceso. En cuanto a la modalidad de Bachillerato, ha elegido Ciencias el 50%; Humanidades y Ciencias Sociales el 46,5%; y un 3,5% el Bachillerato de Artes.

Estos jóvenes pudieron participar la pasada semana en un encuentro virtual organizado por la UPO con el objetivo de dotar al estudiantado de seguridad y confianza en esta recta final. Así, los asistentes obtuvieron información práctica sobre la prueba en la UPO, tales como la localización de las sedes, medidas de seguridad, accesos, cuestiones operativas de los exámenes o recomendaciones básicas para la prueba, entre otras cuestiones.