Urbanismo rescinde el contrato de la obra en la antigua Torre de las Agujas

Patrimonio

La empresa ha paralizado los trabajos para rehabilitar la caseta ferroviaria de Torneo

Las pérgolas de la Expo serán reutilizadas para dar sombra

Estado actual de la torre y la parcela colindante, sin obreros ni caseta de obra.
Estado actual de la torre y la parcela colindante, sin obreros ni caseta de obra. / José Ángel García

La rehabilitación de la antigua Torre de las Agujas regresa la casilla de salida. La Gerencia de Urbanismo se encuentra redactando la rescisión del contrato con la empresa Díaz Cubero S. A., encargada de unos trabajos que fueron adjudicados por 600.700,47 euros y un plazo de ocho meses.

El proyecto consiste en la rehabilitación completa del edificio y de sus 160,72 metros cuadrados de superficie total construida, actualizando y mejorando todos los sistemas: cimentación, estructuras, compartimentaciones, cerramientos, acabados e instalaciones.

Para resolver la falta de acceso actual a sus tres plantas, estaba previsto construir una rampa exterior, así como un ascensor y una nueva escalera en el interior. Las salas y dependencias internas permanecerán diáfanas tras su recuperación, para facilitar su futura adaptación acorde a los usos culturales que el Ayuntamiento va a asignar a este inmueble conforme a su calificación por el planeamiento como Servicio de Interés Público y Social en la categoría Socio-Cultural.

El proyecto fue adjudicado por 600.700 euros y un plazo de ocho meses

Antes de la celebración de la Exposición Universal de 1992 se eliminó la línea ferroviaria y se ordenó ese entorno de la calle Torneo. De ese pasado ferroviario, se conservó una de las casetas construidas en el primer tercio del siglo XX para el control del cambio de vías al servicio de la entonces estación Plaza de Armas, emplazada concretamente a la altura de la confluencia de Torneo con la calle Pascual de Gayangos.

La Torre de las Agujas es la única que queda actualmente en pie como testimonio de aquella actividad. Para garantizar su preservación, el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2006 le asignó un nivel “C” de protección, que implica la conservación de la fachada, la cubierta y la escalera exterior, actualmente fuera de servicio por no cumplir la normativa.

Superada la cita universal, la torre tendría unos años después usos hosteleros, por lo que fue adaptada para esa actividad por el promotor de la misma. En torno a 2004 se ejecutaron unas actuaciones de desmantelamiento de ese uso y de adecuación de las principales instalaciones. Durante los últimos quince años ha sido sede de la emisora radiofónica comunitaria Radiópolis, instalada en ese edificio histórico.

La fachada del edificio, llena de grafitis.
La fachada del edificio, llena de grafitis. / José Ángel García
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