La alfombra roja del carril-bici
calle rioja
Colombianos. Nairo Quintana y Esteban Chaves, primero y tercero de la Vuelta Ciclista, pasaron el año pasado en la quinta etapa junto al pabellón de Colombia, cerrado por obras.
EL año pasado pasaron los dos muy cerca de este trocito de su país, el consulado de Colombia, pabellón que dicho país construyó para la Exposición Iberoamericana de 1929. Hacía treinta años que un colombiano no ganaba la Vuelta Ciclista a España y treinta años llevaba el Betis sin ganar en Mestalla. Dos maleficios que se rompieron el mismo día, domingo 11 de septiembre de 2016. Nairo Quintana y Esteban Chaves, primero y tercero en el podio de la Vuelta recién finalizada, formaron parte de la serpiente multicolor que el año pasado, 26 de agosto de 2015, atravesó la avenida de la Palmera en la quinta etapa, con salida en Rota y llegada en Alcalá de Guadaíra. Chaves fue líder de la prueba en seis de las ocho etapas andaluzas de una prueba que el año pasado salió de Puerto Banús.
En 1987, año en el que ganó Lucho Herrera, no había carril-bici en Sevilla. Ni siquiera habían nacido Chaves y Quintana, que se llevan 18 días de diferencia, vidas paralelas en el calendario aunque compiten en diferentes equipos. Vinieron al mundo en enero y febrero de 1990, el año que Colombia asombró al mundo del fútbol en el Mundia de Italia hasta que se topó con Camerún.
Colombia se ha convertido en el país de las buenas noticias. El triunfo de Nairo Quintana llega días después de que representantes del Gobierno de su país firmaran en La Habana el final del conflicto con la guerrilla colombiana. El carril-bici pasa por delante del pabellón de Colombia, cerrado por obras. Un cartel informa a sus compatriotas de que provisionalmente las oficinas están en la avenida Diego Martínez Barrio.
El año que ganó Lucho Herrera estaba Felipe González en la Moncloa, Manuel del Valle era el alcalde de Sevilla y José Rodríguez de la Borbolla el presidente de la Junta. Faltaban tres años para el Mundial de Italia que coincidió con la llegada de Chaves, Manuel, que ganó la Vuelta política a Andalucía en varias ediciones electorales. En 1987 Susana Díaz tenía 12 años. El pabellón de Colombia del 29 es vecino del Puesto de Los Monos, el local que regentara la centenaria Pilar Juliá, y del edificio Elcano que diseñó el arquitecto Galnares Sagastizábal. Enfrente, al otro lado de la avenida, está el pabellón de Brasil, que acogió en tiempos a la Policía Local y ahora pertenece a la Universidad. El pabellón de Colombia del 29 no es el único edificio de ese certamen que está en obras. También lo está el Costurero de la Reina, oficina turística, junto al pabellón que fue de los Estados Unidos.
El consulado de Colombia abrió un libro de firmas de condolencia cuando falleció Gabriel García Márquez el Jueves Santo de 2014. Ganó el Nobel de Literatura en 1982, el mismo año que España organizó el Mundial de fútbol. Destinos paralelos de dos países en los que hay afición al ciclismo, al fútbol y a los toros.
Lucho Herrera ganó cuatro ediciones de la Vuelta Ciclista a Colombia en la misma década de los 80 del Nobel de Gabo. Alguna de las ediciones debió pasar por Aracataca, el topónimo real del literario Macondo. La España del Movimiento había sido sustituida por la de la movida. Durante muchos años sólo hubo un español con la Vuelta Cicilista a Colombia en su palmarés. Se llama José Gómez del Moral, cordobés de Cabra y con una tienda de bicicletas en la calle Calatrava. Ganó esa carrera en 1957, dos años antes de ser compañero de lujo para que Federico Martín Bahamontes ganara el Tour de Francia en 1959. El próximo objetivo de estos colombianos cuya velocidad tiene la hermosa paradoja de contar con la épica periodística de Radio Caracol.
El hijo de Gómez del Moral siempre va en bicicleta, como mandan los cánones del patrón egabrense. Ayer pedaleaba por la calle Jesús del Gran Poder, muy cerca de la calle Trajano donde tuvo otra tienda de bicicletas su tío Antonio Gómez del Moral, el mismo local que actualmente ocupa el bar El Tío del Saco.
En la Vuelta 2015 Quintana y Chaves quedaron en puertas del podio. Cuarto y quinto, respectivamente. Chaves ganó las etapas andaluzas Alhaurín de la Torre-Caminito del Rey y Córdoba-Sierra de Cazorla. La primera suena a las rutas del libro de Richard Ford; la segunda, a estela de versos desde Góngora al grupo Cántico. El carril-bici es lo único que está abierto en el pabellón de Colombia del 29. En la puerta hay una parada de autobuses urbanos con este reclamo publicitario: "Uno de los libros más leídos del mundo". No se trata de Cien años de soledad, sino del catálogo de Ikea. Más de un cónsul ha abierto las puertas del pabellón para sesiones de vallenatos, la música que sonaba en los refrigerios que preparaba en su casa de la calle José Luis de Caso, cerca del estadio de Nervión, Ignacio González, un colombiano que se enamoró de la Semana Santa de Sevilla y que transmitió ese fervor a sus dos hijos. Estas bicicletas sí que son para el verano. Desde Sevilla hasta Barranquilla.
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