Dos años en la Catedral
Dos años de aprendizaje y apasionante labor que han dado sus frutos. La rehabilitación de la solería de la Capilla Real de la Catedral ha sido el colofón del trabajo realizado por los 20 jóvenes de la escuela taller de Forja XXI. En estos dos años, los jóvenes han recibido una importante formación en arqueología y en trabajo sobre mármol y piedra; y como recompensa, la séptima edición de la escuela taller ha escrito un importante capítulo en la reciente historia de la Catedral, gracias a los descubrimientos realizados en el subsuelo de este recinto. Durante todo el periodo formativo, siempre bajo la supervisión del maestro mayor de la Catedral, Alfonso Jiménez, los alumnos han recibido la capacitación necesaria de la mano de los monitores Georgina Aguilar y Luis Miguel Morales, así como formación en prevención de riesgos laborales, de alfabetización informática y formación compensatoria con el fin de facilitarles el título de ESO.
Uno de los objetivos planteados al inicio de las obras de la Capilla Real era comprobar si existían vestigios de un ábside gótico. Las catas realizadas arrojaron luz a esas investigaciones previas con varios descubrimientos: cimentaciones de una cabecera del templo previa al ábside gótico; restos del muro oriental de la antigua Mezquita (s. XII) y dos enterramientos cristianos datados en el siglo XIV, entre otros hallazgos.
La escuela taller Catedral -gestionada por Forja XXI- ha sido la encargada de realizar estas excavaciones, así como los trabajos previos de extracción y limpieza de la solería del siglo XIII. Esta primera intervención ya deparó el descubrimiento de ladrillos de barro cocido y bicolor (1573). Desde septiembre de 2010 -con el signado de las 2.633 losas, su valoración y su extracción manual- hasta junio de este año, la labor de los alumnos ha estado centrada en ese privilegiado enclave de la Catedral. Tras la correspondiente catalogación de las losas, se procedió a la limpieza de cada una de ellas, también de manera manual, y se realizó una segunda criba según medidas y estado de conservación. En la siguiente fase, los alumnos del módulo de mármol y piedra llevaron a cabo la restauración del rosetón central de la Capilla Real y de los basamentos del muro del ábside.
La escuela taller ha continuado hasta ayer con labores de conservación de solería en el resto del templo. Además, los alumnos han adquirido técnicas de dibujo y conservación del material arqueológico mediante diversos restos de piezas de gran tamaño procedentes de la bóveda de la Capilla de San Isidoro. La tarea en estos últimos meses ha sido su catalogación con vistas a una futura exposición. Los alumnos de esta escuela taller han realizado fichas con mediciones, estado actual, cronología e imágenes de cada una de esas piezas.
Esta escuela taller da continuidad a las seis ediciones anteriores, que han formado a 191 alumnos en oficios como la forja, la encuadernación artesanal, la iluminación artística, la elaboración de bordados y la restauración de vidrieras. Esta iniciativa permanente está subvencionada por la Junta de Andalucía y cuenta con la colaboración del Arzobispado de Sevilla, del Cabildo Catedral y del Fondo Social Europeo.
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