Las armerías están obligadas a informar de todas las ventas
Representantes del sector explican que el control sobre el negocio es absoluto en Sevilla
El control sobre las armas es muy exhaustivo. En ello coinciden tanto agentes de las Fuerzas de Seguridad consultados por este periódico como responsables de negocios dedicados a la venta de armas. "Cada arma que se vende lleva una guía de pertenencia y se da de alta en un libro de registro. De cada venta la armería tiene que informar a la Guardia Civil. El control es absoluto", explica Darío Sánchez-Ybargüen, responsable de la armería del mismo nombre en Sevilla.
La Guardia Civil es el cuerpo de seguridad que tiene las competencias sobre armas y explosivos y la Subdelegación del Gobierno la administración que concede la licencia. Para obtener la autorización de una pistola, el solicitante tiene que carecer de antecedentes penales e informar de los motivos por los que pretende hacerse con el arma. Ésta sólo se expenderá en los casos en que se aprecie verdaderamente riesgo para la integridad. Por ejemplo, una licencia tipo B -pistolas y revólveres- sólo se concede a personal judicial, militar y de las Fuerzas de Seguridad. Para el resto de ciudadanos, a excepción de los joyeros, es verdaderamente difícil hacerse con un permiso de este tipo, que se otorga en casos muy extremos, como por ejemplo que el solicitante haya sido amenazado por grupos terroristas.
La licencia tiene que ser renovada cada tres años. Las fábricas de explosivos, depósitos de armas, campos, galerías y polígonos de tiro, pirotecnias y armerías suelen ser inspeccionadas entre seis y ocho veces al año por la Guardia Civil. Cada instalación está obligada a elaborar y remitir a este cuerpo un informe mensual de sus ventas, tanto de armamento como de munición.
"Lo que más se venden son escopetas de caza, también salen muchas pistolas de competición porque hay mucha afición al tiro olímpico. De hecho, cada fin de semana se juntan muchos aficionados a este deporte en galerías de tiro como la que hay en Santiponce. Pero lo más extendido en Sevilla es sin duda la escopeta de caza", explica Sánchez-Ybargüen. Además de estas armas comunes, la Guardia Civil tiene registradas otras armas más raras, catalogadas como de AV, FB o L.
La primera es la modalidad de avancarga, que son armas que se cargan por la boca. Aquí entran algunos objetos clásicos como los trabucos. En Sevilla hay 362 armas cortas y 279 largas de avancarga. Con las letras FB se designa al sistema Flaubert, que recoge las armas anteriores al año 1870. De estas sólo hay 19 en la provincia. La L se reserva para el coleccionismo. Hay 484 armas cortas y 139 con esta categoría en Sevilla, repartidas en 195 licencias de coleccionistas. También existen las autorizaciones especiales, como las que se otorgan a menores para que practiquen la caza o bien compitan en tiro olímpico. En la provincia de Sevilla 520 permisos para menores de 18 años, que tienen que ser solicitados por sus padres o tutores.
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