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El arquitecto que deja hablar a edificios antiguos

  • Fernando Martín Sanjuán recibe el premio Rafael Manzano por su preservación del conjunto histórico de Écija

El Palacio de Benamejí de Écija, una joya del barroco y actual sede del archivo histórico municipal. El Palacio de Benamejí de Écija, una joya del barroco y actual sede del archivo histórico municipal.

El Palacio de Benamejí de Écija, una joya del barroco y actual sede del archivo histórico municipal. / ayuntamiento de écija

El arquitecto Fernando Martín Sanjuán, galardonado con el premio Rafael Manzano por su proyecto de preservación del conjunto histórico arquitectónico de Écija, cree que para intervenir edificios antiguos hay que "dejarles hablar" y que sean sus muros las que aporten una "nueva solución". "La arquitectura histórica y tradicional es además de mera arquitectura, un archivo histórico que atesora la filosofía del ritmo de sus espacios", dijo ayer el arquitecto al recibir el galardón, que le fue entregado anoche en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando por la vicepresidenta del Congreso, Ana Pastor. El arquitecto ha sido reconocido por su intervención en el conjunto histórico de Ecija, tanto en obra nueva como en restauración.

Su intervención ha conseguido dar una nueva vida al Palacio de Benamejí, que fue transformado en Museo Histórico Municipal de la ciudad; al Palacio de Santaella, que se encontraba en ruinas y que fue rehabilitado para convertirlo en instalaciones culturales, y al Palacio de Casa Saavedra.

El arquitecto realizó estos trabajos junto a artesanos de la zona y también diseñó varios edificios nuevos, que han mantenido el equilibrio con el conjunto histórico artístico de la ciudad."La única forma de intervenir en una arquitectura heredada es dialogar con ella e intentando dar continuidad al magnifico legado que ésta supone", subrayó.

El arquitecto, natural de Écija, resaltó la importancia de haber nacido en la propia ciudad y su contacto temprano con los oficios artesanales y alarifes vinculados a la construcción de la zona. "De estos oficios, y de sus registros empíricos deduje que en los conjuntos históricos no se debe partir de cero -subrayó-. Se debe partir de la lectura del lugar, entendiendo por el lugar la ciudad heredada". Martín Sanjuán considera que toda intervención debe partir de la tradición, no entendido como "algo anticuado", sino todo lo contrario.

"Sanjuán ha concebido sus obras como piezas de un todo coherente (…) Ha confiado en las tradiciones de construcción de Écija, trabajando junto a sus maestros artesanos. Es un ejemplo para una práctica más cívica, dirigido a mejorar la integridad y el bienestar de una ciudad y sus ciudadanos más allá de cualquier otro interés", destacó por su parte el filántropo estadounidense Richard H. Driehaus, creador del premio.

Durante el acto también se entregó la Medalla Richard H. Driehaus a la Preservación del Patrimonio el ingeniero Vitor Coias, el primer portugués galardonado, y que reconoce la investigación y difusión de soluciones técnicas respetuosas con la integridad constructiva de los monumentos y con el medio ambiente.

El Premio Rafael Manzano, dotado con 50.000 euros, persigue reconocer proyectos arquitectónicos realizados sobre patrimonio de pequeñas localidades y visibilizar la labor de los artesanos de la construcción.

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