La mujer que fue atropellada por el tranvía llevaba puestos los auriculares y no respetó el semáforo
Para evitar un suceso similar, el comité de prevención de los trabajadores de Tussam ha pedido a la empresa que ponga señalización horizontal en el viario por donde circula el tranvía.
La empresa Tussam ya conoce las causas por las que una mujer fue atropellada por el tranvía y resultó herida el pasado 8 de marzo en el cruce con la Enramadilla, al final de la avenida Carlos V, y en ningún caso se debió a una negligencia del conductor. Según las investigaciones a las que ha tenido acceso este periódico, la mujer caminaba con cascos de música y no vio ni el semáforo en verde para el tranvía (en rojo para ella) ni escuchó el claxon que accionó el conductor cuando vio que la mujer estaba invadiendo la zona de este transporte ferroviario. Los hechos tuvieron lugar sobre las 15:39.
Para evitar un suceso similar, el comité de prevención de los trabajadores de Tussam ha pedido a la empresa que ponga señalización horizontal en el viario por donde circula el tranvía (de Plaza Nueva a San Bernardo) con el fin de que los peatones y/o ciclistas vean que están pisando una zona de riesgo y no la invadan. Ese mismo día 8 de marzo, un autobús de Tussam causó un accidente con tres heridos leves al romper la marquesina de cristal de la parada de la línea 32 en la Gran Plaza. Según ha podido saber este periódico, la causa de este otro siniestro tuvo que ver con la mala ubicación de la parada que hace imposible maniobrar al conductor para pegarse al bordillo y que los viajeros puedan subir cómodamente, con lo que el conductor quiso acercar tanto el autobús a la parada que acabó dándole al cristal.
Semanas antes del accidente, el comité de prevención alertó a la dirección de Tussam de la necesidad de modificar el acerado de esta parada para que la maniobra del conductor sea más sencilla y no tenga que entrar con el autobús casi perpendicular a la marquesina. La reforma del acerado y calzada de esta parada aún no se ha realizado porque está pendiente del visto bueno de la Gerencia Urbanismo, pese a que se trata de una actuación tan sencilla como urgente para evitar otro incidente.
En ese siniestro nadie resultó atropellado por el autobús, pero la colisión proyectó múltiples fragmentos de cristal que ocasionaron cortes a varias personas que esperaban el autobús junto a la marquesina. En concreto, tres mujeres, dos de ellas madre e hija, sufrieron "lesiones menores". Dos fueron atendidas en el lugar por los facultativos del 061, que finalmente trasladaron a la tercera herida a un centro hospitalario en una ambulancia convencional, al sufrir además algunas contusiones.
Otro cruce problemático para los autobuses de Tussam es el de Ramón y Cajal con San Francisco Javier, un punto negro que está corrigiendo el Ayuntamiento para que dos autobuses a la vez puedan girar a la izquierda. La obra, que está previsto que se concluya esta semana, consiste en ampliar la zona donde se detienen los autobuses y en cambiar la frecuencia del semáforo para que los conductores de Tussam tengan más tiempo.
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