Dos bajas en el once de los cromos de la infancia

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Nostalgia. En la muerte de Marín y García Castany, ídolos del Calvo Sotelo que jugaron contra el Real Betis y el Sevilla la temporada 68-69 en la Segunda División

7 de septiembre de 1969. Biosca y Marín, tercero y cuarto de pie, de izquierda a derecha.
7 de septiembre de 1969. Biosca y Marín, tercero y cuarto de pie, de izquierda a derecha. / D.S.
Francisco Correal

20 de junio 2022 - 01:04

En cuatro días se me han muerto dos iconos de los cromos de mi infancia. Dos ídolos del Calvo Sotelo. Cuando no existía el AVE, la vida cotidiana había establecido otros trenes cotidianos que vinculaban a Puertollano, mi pueblo, con el sur: las minas, los cantes y el Calvo Sotelo. El 12 de junio murió Marín; el 16 de junio, García Castany. En mis recuerdos de niño, pónganle los nombres de los futbolistas más rutilantes.

Los dos sólo coincidieron una temporada en el equipo, la 1968-1969. Manuel Marín Crujera (Tarifa, Cádiz, 1943-Sevilla, 12 de junio de 2022) jugaba en el Díter Zafra que el 1 de junio de 1966 disputaba en Puertollano un partido de ascenso frente al Moscardó. El presidente del Calvo Sotelo que lo fichó se llamaba Florentino. Cinco días después de aquel partido, el 6 del 6 del 66, fecha un poco diabólica, Franco visitaba Puertollano con una plétora de ministros (López Rodó, Solís Ruiz, Carrero Blanco, López Bravo) para inaugurar oficialmente la Refinería y Petroquímica. Se ponía en funcionamiento un nuevo tren con Madrid y la apertura del oleoducto suponía el cierre de dos yacimientos mineros. Esa misma temporada subió al primer equipo desde el filial Teófilo Dueñas, tío de la novelista María Dueñas (ella tenía dos años), que después jugó en Rayo Vallecano, Barcelona y Granada. Marín debutó en Burgos el 16 de octubre de 1966. Vivió la época dorada del club: una eliminatoria de Copa contra el Real Madrid. En la vuelta en Puertollano, el Madrid yeyé venía de ser eliminado por el Manchester United de George Best y Bobby Charlton de la Copa de Europa y Marín marcó a Amancio, autor del único gol visitante. El 26 de mayo y 2 de junio de 1968, apagándose los rescoldos del mayo francés, el Calvo Sotelo por única vez en su historia jugó una promoción a Primera. Perdió sus dos partidos contra el Córdoba. Como no hay bien que por mal no venga, la continuidad en Segunda permitió jugar cuatro partidos contra Betis y Sevilla. Los dos equipos de la ciudad habían perdido la categoría esa temporada.

Siempre hubo muy buena relación entre Puertollano y Sevilla a nivel balompédico, especialmente con el Betis. El secretario técnico del equipo manchego era José María de la Concha, artífice de los fichajes de Alfonseda y García Castany, de la cantera del Barcelona. Los dos debutan en el Calvo Sotelo el 3 de noviembre de 1968 contra el Onteniente. Un mes después, participan en la goleada del 4-0 sobre el Betis, entrenado por Fernando Daucik. Los goles los marcaron Alfonseda, Villapún, Felíu, hermano de la cantante Nuria Felíu, y González. Menos suerte tuvieron frente al Sevilla entrenado por Juan Arza. Derrota con goles de Hita y Lora.

José Pablo García Castany (Gerona, 1948-16 de junio de 2022) marcó uno de los tres goles del Calvo Sotelo en el debut de Antonio Biosca frente al Mestalla el 11 de mayo de 1969. Biosca se fue al Betis con José María de la Concha. Su participación fue decisiva en la Copa del 77 y fue mundialista en Argentina 78. El Betis también fichó al guardameta berciano García Fernández. Hubo algún viaje a la inversa. Portilla, suplente de Gaínza en el Athletic de Bilbao, fichó por el Betis pero fue traspasado al Calvo Sotelo, donde desarrolló toda su carrera deportiva y después empresarial. Era una época en la que el equipo se concentraba en El Escorial. Buena parte de esta información procede del libro Fútbol y sociedad en Puertollano en el siglo XX del que es autor mi paisano Luis F. Pizarro. Marín jugó cinco temporadas en el Calvo Sotelo. Después se fue al Logroñés entrenado por León Lasa, ex futbolista del Betis al que entrenaría más adelante, y colgó las botas en el Cádiz. Retirado del fútbol, trabajó de taxista en Sevilla. García Castany y Alfonseda, olímpico en los Juegos de México 1968, le dieron calidad a la delantera manchega. Los dos regresaron al Barcelona. El primero jugó seis años en el Zaragoza, donde le hizo un hat trick al Real Madrid, y colgó las botas en el Bañolas. Retirado del fútbol, trabajó como abogado en un despacho de inmigración y extranjería; terminó la carrera de Turismo y estudió tres cursos de Periodismo.

Los destinos de Marín y García Castany se cruzaron en la temporada 68-69. La infancia recordada sí que es revolucionaria. Se me quedó en la memoria el ruido de la puerta corredera por la que los futbolistas accedían desde el vestuario a la alfombra del campo de fútbol, el sonido de los cascos de los borceguíes de aquellos cruzados calatravos y Marín, el futuro taxista con parada en el Tardón, con el brazalete de capitán. Un socio se quedó con el apodo de Ochomil. No había subido al Everest, encabezaba la campaña para llegar a los ocho mil socios. Cerraron las minas, el equipo ha bajado a Tercera, pero al menos sigue abierta la peña flamenca Fosforito.

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