La familia califica de homicidio la brutal agresión en la Plaza de España

La Fiscalía mantiene la misma petición de hasta cuatro años por un delito de lesiones y las defensas piden la libre absolución de los seis menores imputados en la paliza

Los juzgados de Menores, donde se ha celebrado el juicio por la agresión en Plaza de España.
Los juzgados de Menores, donde se ha celebrado el juicio por la agresión en Plaza de España.
Jorge Muñoz

27 de marzo 2009 - 05:03

La familia del joven que recibió una brutal paliza en la Plaza de España el 12 de octubre de 2007 pidió ayer una condena por homicidio en grado de tentativa para tres de los seis menores implicados, a los que pidió seis, cinco y cuatro años de internamiento en centro cerrado. A los otros tres acusados, la acusación particular imputó delitos de lesiones y de omisión del deber de socorro, por no haber auxiliado a la víctima.

La Fiscalía de Menores mantuvo, en cambio, que los hechos constituyen un delito de lesiones con inutilización de un miembro principal, dado que el joven ha tenido que abandonar la práctica de la natación debido a la parálisis que sufre en el brazo, y reclamó para los seis jóvenes penas que oscilan entre los 18 meses de libertad vigilada y los cuatro años de internamiento. En concreto, el fiscal pide cuatro años de internamiento para uno de los agresores, otros dos años para el autor de otro botellazo y penas inferiores para los otros imputados.

El Ministerio Público y la acusación particular confirmaron que los jóvenes propinaron patadas, puñetazos y dos botellazos a la víctima, que sufrió un traumatismo craneoencefálico, cuatro heridas incisas en cuero cabelludo y otra herida incisa en el brazo que le afectó al músculo y al nervio.

Las defensas solicitaron a la juez la libre absolución, al considerar que hay causas de nulidad y que hubo una "inducción" a la víctima a la hora de identificar a sus presuntos agresores, dado que el reconocimiento de los implicados se realizó a través de una fotografía en la que aparecen cinco de los seis imputados y que fue sacada de la red social Tuenti. El argumento de las defensas parte de que ni los padres ni el joven que fue objeto de la agresión identificaron a ninguno de los acusados hasta que apareció esta fotografía, que el padre entregó a la Policía, por lo que no hay una identificación propiamente dicha, sino que los amigos de la víctima se habrían puesto de acuerdo para señalar a los supuestos agresores.

Los abogados sostienen que el informe policial en el que se refleja el primer botellazo que recibió la víctima aparecen como autores cinco personas distintas, de acuerdo con las manifestaciones realizadas en al Policía, la Fiscalía de Menores y el juzgado, mientras que las zancadillas las habrían realizado tres personas distintas y el segundo botellazo sería obra de tres personas distintas, lo que conduce a que no queda clara la participación de los procesados.

Según el planteamiento de los abogados defensores, existe una posible nulidad de acuerdo con la teoría jurídica de la fruta del árbol envenenado, según la cual, existe una contaminación del resto del proceso cuando se parte de una prueba nula.

Durante el juicio, dos de los seis menores reconocieron sin ambages su participación en los hechos, mientras que los otros cuatro acusados ofrecieron versiones muy contradictorias. El caso, que ayer quedó visto para sentencia, provocó una gran alarma en la ciudad al coincidir en un mismo periodo de tiempo varias agresiones en las que participaron grupos de jóvenes.

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