El taxímetro marcaba más que Puskas
Calle Rioja
Hoy se cumplen cien años del nacimiento de Ana Mariscal, que empezó la década de los sesenta con las películas ‘La quiniela’, con boletos donde están Sevilla y Betis, y ‘Feria en Sevilla’
En España hubo dos pioneras del fútbol femenino o del acercamiento de la mujer al fútbol. La primera fue la periodista Josefina Carabias (1908-1980), madre de Carmen Rico-Godoy y autora de un espléndido epílogo a la biografía novelada que Chaves Nogales escribió sobre Juan Belmonte. Carabias publicó el libro La mujer en el fútbol. Un compendio de las crónicas de los partidos de la temporada 1949-50 que hizo para el periódico Informaciones, donde debuta como cronista de fútbol al tiempo que Eduardo Haro Tecglen lo hizo como crítico de teatro.
La segunda fue un todoterreno del cine y del teatro llamada Ana María Rodríguez-Arroyo. La inmortalidad artística se la dio a Ana Mariscal (1923-1995) su segundo apellido. Hoy se cumplen cien años del nacimiento de esta madrileña que llegó al cine de casualidad y donde se quedó para interpretar, dirigir, producir y escribir los guiones de sus películas.
La noche del sábado, no sé si con motivo del centenario de su nacimiento, la 2 de Televisión Española emitió su película La quiniela. Ana Mariscal estudiaba Ciencias Exactas. Un día acompañaba a su hermano, el actor Luis Arroyo, al rodaje de El último húsar, y el director, Luis Marquina, se fijó en aquella jovencita. Un año después compartía con Alfredo Mayo el reparto de Raza, la película de José Luis Sáenz de Heredia a partir de una novela de Jaime de Andrade, pseudónimo de Franco.
Un Sevilla-Celta diario
Todos los días se juega el Sevilla-Celta en la calle Feria. En esta arteria urbana donde nació Belmonte está la peña Sevillista Macarena, fundada en 1958. El año que el Sevilla estrena su nuevo estadio y el Betis vuelve a Primera después de 15 años en la penumbra. En la esquina de Feria con Antonio Susillo está el bar Norte-Sur que regenta Miguel, pontevedrés de Arcade, paraíso de las ostras. Junto al muestrario de especialidades tiene tres pósters del Celta de Vigo de las temporadas 2000-2001, 2001-2002 y 2003-2004. Las dos primeras fue a Europa, la última bajó a Segunda. Un Celta donde brillaban Jesuli, sevillano de Torreblanca de la cantera de Nervión, el brasileño Mazinho o los rusos Karpin y Mostovoi. Los pósters son del periódico El Faro de Vigo. Cuando lo dirigió Álvaro Cunqueiro, el cronista del Sochantre que ganó el premio Nadal, el propio director se encargaba de hacer los pronósticos de la quiniela según la biografía del escritor gallego, “juglar sombrío”, que escribió Manuel Gregorio González. En tiempo de esos pósters, inicio del milenio, el eterno rival, el Deportivo de la Coruña, ganó una Liga y una Copa del Rey, la del maracanazo en el Bernabeu.
Sevilla-Celta es el primer signo de la quiniela en la película de Ana Mariscal. El protagonista es un empleado, Joaquín Roa, que regenta una casa de huéspedes. Está casado con Rafaela Aparicio y la propia Ana Mariscal es una de las inquilinas de la pensión. El protagonista no tiene ni idea de fútbol y rellena la quiniela con un sistema aleatorio de probabilidades: cada vez que aparece un varón por la ventanilla, pone un 1; si es una mujer, pone un 2. Ana Mariscal habría tenido problemas con la censura de lo políticamente correcto para explicar hoy día los cálculos del empate (la equis).
Hay un Osasuna-Betis y un Athletic de Bilbao-Granada en el que para resolver el signo, Cándido Palomo, que así se llama el protagonista, en lugar de plantear un duelo balompédico mide la rivalidad entre el Puente Colgante y la Alhambra. Se anima a ir a ver un partido de fútbol al Bernabeu. Un Madrid-Atleti en el que se distingue a DiStéfano. Hace bromas con “el argentino”, “el brasileño” (debe referirse a Didí), “¿dónde está la furia española?”. La película es de 1960, año que el Madrid ganó la quinta Copa de Europa.
La legión extranjera
Una década antes, Josefina Carabias también ironizaba con la legión extranjera “cuando yo me vi precisada a explicar a Haro que el moreno se llama Ben Barek y es argelino, que el rubio atiende por Carlsson y es escandinavo y que el portero de la zamarra colorada se llama Domingo y es francés… Haro mostró curiosidad por saber si en el equipo madrileño había por casualidad algún jugador natural de Madrid y en el equipo de Málaga algún andaluz”.
En la película La quiniela aparece la voz de Matías Prats, un jovencísimo Tico Medina entregando un premio a la hija del acertante. En el reparto figura Luis Ciges y un taxista que parece sacado de Plácido, cuyo taxímetro no deja de subir marcando “más que Puskas”.
La fotografía de esta película era de Valentín Javier, a quien conoció en un rodaje y con el que Ana Mariscal contrajo matrimonio en 1954. Después de la boda pasó una temporada en Argentina. En teatro debutó con Luis Escobar. La actriz que trabajó en Raza retó a la mojigatería reinante al interpretar a doña Inés y también a don Juan en la obra de Zorrilla. Llevó al teatro Yerma y otras obras de García Lorca, a quien conoció siendo niña porque el poeta y dramaturgo era amigo de su hermano el actor Luis Arroyo.
'El mundo sigue'
Cinco años después, en 1965, la quiniela vuelve a ser la gran protagonista de otra película española, El mundo sigue. La dirigió Fernando Fernán-Gómez a partir de una novela de Juan Antonio Zunzunegui, que había ocupado el sillón de Pío Baroja en la Academia de la Lengua. Una película con desenlace trágico que fue laminada por la censura desde su estreno. Valentín Javier, el marido de Ana Mariscal, se encargó también de la fotografía de Feria en Sevilla, cinta de 1962. El protagonista, Pedrito Rico, se debate entre dos vocaciones: el cante y el toreo. La réplica femenina se la hace Conchita Bautista (Sevilla, 1936). Entre La quiniela y Feria en Sevilla, esta actriz y cantante, hija del barrio del Arenal, calle Pastor y Landero, fue la primera representante de España en el festival de Eurovisión. Cantó Estando contigo en la ciudad francesa de Cannes, famosa por su festival de cine. Esa edición la ganó Luxemburgo. La sevillana quedó novena. Ocurrió el 18 de marzo de 1961. Lució un traje que le prestó Carmen Sevilla, que ese mismo día se casaba con Augusto Algueró, compositor de la canción. En 1965, Conchita Bautista volvió a Eurovisión. En términos balompédicos, habría bajado a Segunda o a Regional.
El festival de Eurovisión nace en 1956, el año que el Madrid gana la primera Copa de Europa. El equipo que aparece en aquella televisión en blanco y negro. Gol de Rial y Ana Mariscal sube el volumen del aparato en el desenlace final. Una película con mucho uno, mucho dos. Al protagonista le dicen que cuando la rellenaba parecía que estaba haciendo la instrucción.
El próximo lunes ya volverán a la quiniela Celta, Betis, Sevilla, Osasuna, Madrid y Barcelona, los equipos de los boletos de la película de Ana Mariscal y del taxímetro que marcaba más que Puskas.
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