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Cirugía de mínima invasión: Nuevo hito en Valme

  • Un equipo de urólogos del Hospital de Valme logra implantar, con éxito, una nueva técnica sin grandes incisiones para eliminar tumores en casos complejos

Los especialistas durante la intervención en el Hospital de Valme. Los especialistas durante la intervención en el Hospital de Valme.

Los especialistas durante la intervención en el Hospital de Valme. / H. U. V. V.

El Hospital de Valme ha incorporado en su cartera de servicios una técnica de mínima invasión de alta complejidad, la retroperitoneoscopia, un paso más en la laparoscopia para eliminar tumores renales, entre otros problemas de salud severos.

Se trata de una nueva alternativa para pacientes que han sido sometidos a varias intervenciones previas, que hacen inviable nuevas cirugías vía abdominal. Para ellos la única opción, hasta ahora, es la cirugía abierta, pero frente a la agresividad de esta técnica convencional, la retroperitoneoscopia se abre paso.

El primer caso en el Hospital de Valme se ha resuelto con éxito, convirtiéndose en uno de los centros pioneros en Andalucía al implantar esta nueva técnica.

El primer paciente se recupera favorablemente de esta compleja intervención. Se trata de un hombre con un solo riñón que tenía que someterse a cirugía a causa de un tumor.

“Tras estudiar al paciente y comprobar que su única alternativa era la cirugía abierta, propuse esta nueva técnica que, pese a ser compleja, reduce los riesgos”, explica el doctor Francisco Rivera, urólogo que ha logrado con éxito el primer caso, junto a la doctora María Cañadas.

Casos complejos sin opciones

El paciente había sido sometido con anterioridad a un cúmulo de operaciones intraabdominales por otras patologías, de modo que para él era inviable una nueva intervención por laparoscopia vía abdominal.

Frente a la cirugía abierta los urólogos del Valme apostaron por la retroperitoneoscopia. “Su dificultad radica principalmente en un abordaje quirúrgico diferente al convencional que precisa de profesionales altamente cualificados: sustituye el acceso a través de la cavidad abdominal por la posterior del abdomen o lumbar mediante el espacio del retroperitoneo que da nombre a esta técnica”, explican fuentes hospitalarias.

El jefe de servicio de Urología del Hospital Valme, Carlos Reina, en el centro acompañado de los dos urólogos que han realizado la retroperitoneoscopia, Francisco Rivera y María Cañadas. El jefe de servicio de Urología del Hospital Valme, Carlos Reina, en el centro acompañado de los dos urólogos que han realizado la retroperitoneoscopia, Francisco Rivera y María Cañadas.

El jefe de servicio de Urología del Hospital Valme, Carlos Reina, en el centro acompañado de los dos urólogos que han realizado la retroperitoneoscopia, Francisco Rivera y María Cañadas. / H.U.V. V.

El doctor Francisco Rivera explica que “los resultados han sido muy satisfactorios: la cirugía de nefrectomía parcial se desarrolló con un tiempo quirúrgico de 100 minutos, con un escaso sangrado intraoperatorio y la estancia hospitalaria fue de tan sólo tres días, siendo la evolución postoperatoria del paciente favorable”.

Se trata de un avance más en la cirugía mínimamente invasiva que da respuesta a pacientes en situación muy complicada y que, hasta la fecha, sólo disponían de cirugía abierta, con mayores riesgos de sangrados, infecciones, dolor y una recuperación postoperatoria más tardía.

La intervención, en detalle

La intervención, que requiere anestesia general, necesita de manos expertas. “Utilizamos tres trócares: uno para el gas que entra en la cavidad abdominal, otro que lleva la cámara; y otro con dos más que portan el instrumental quirúrgico”, añade el especialista.

El acceso por la zona lumbar es complejo porque “no es la vía estándar. La anatomía cambia respecto a la vía abdominal”, añade. Una vez localizado el tumor se extrae.

Nuevo abordaje por laparoscopia. Fuente: elaboración propia y Hospital de Valme. Nuevo abordaje por laparoscopia. Fuente: elaboración propia y Hospital de Valme.

Nuevo abordaje por laparoscopia. Fuente: elaboración propia y Hospital de Valme. / Dpto. de Infografía

Según subraya Francisco Rivera “salvo el inconveniente de su dificultad técnica, las ventajas con respecto al acceso convencional laparoscópico son muchos. Se evitan complicaciones secundarias al acceso abdominal, la recuperación es más rápida y se reduce el dolor postquirúrgico en el proceso de recuperación”.

El equipo del Valme

Durante la última década, el servicio de Urología dirigido por Carlos Reina en el Hospital de Valme ha ido incorporando técnicas novedosas mediante una alta cualificación profesional que ha permitido disminuir el porcentaje de complicaciones y reducir la estancia hospitalaria, con recuperación más rápida de los pacientes.

El Hospital Universitario de Valme cuenta en su cartera de servicios con un programa de cirugía laparoscópica y una amplia especialización para su aplicación en el abordaje de tumores urológicos: cáncer de vejiga, próstata, riñón y vías urinarias.

En el año 2013 un equipo de especialistas de este centro fue pionero en aplicar técnicas de mínima invasión para la extracción de la vejiga mediante un procedimiento quirúrgico complejo: cistectomía radical laparoscópica.

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