Coronavirus Sevilla Los sindicatos aplauden la dimisión del gerente del Macarena: "No ha estado a la altura y esto nos da la razón"

La entrada principal del Hospital Virgen Macarena. La entrada principal del Hospital Virgen Macarena.

La entrada principal del Hospital Virgen Macarena. / Antonio Pizarro

Los sindicatos UGT, Satse y Sindicato Médico de Sevilla han valorado la dimisión del director gerente del Hospital Virgen Macarena y han destacado que "no ha estado a la altura" y su "nefasta gestión" después de más de un mes reclamando su cese, fundamentalmente, por "decisiones negligentes con respecto a la utilización de los medios de protección", que han podido ser clave en el hecho de que sea el centro andaluz con más contagios entre sus sanitarios (más de 260 bajas).

El consejero de Salud y Familia, Jesús Aguirre, ha aclarado este miércoles que la decisión de Francisco Merino de dejar el cargo es algo que "estaba ya madurando desde hace tiempo, independientemente del expediente informativo abierto por el SAS", porque "tiene a su familia en Madrid y ha creído que ahora es el momento oportuno". No obstante Aguirre señala que "habría que preguntarle directamente a él" si ha dimitido "como consecuencia" de la investigación abierta por los contagios de sanitarios en el centro. Al respecto ha indicado que "cuando se tenga la información pertinente se dará" y ha avanzado que el mayor nivel de contagio se dio "sobre los días 20-24 de marzo" por lo que calculan que esas infecciones se dieron "sobre el día 8-10 de ese mes", recalcando de esos casos positivos "una parte se concentra en el área de Urgencias". 

Francisco Merino llevaba apenas 14 meses como responsable del Macarena, desde marzo de 2019, donde llegó tras ocupar el puesto de gerente adjunto de Asistencia Hospitalaria en los servicios centrales del Servicio Madrileño de Salud (Sermas). Su renuncia fue comunicada el martes 12 de mayo al Servicio Andaluz de Salud (SAS) alegando "motivos familiares" y en plena investigación por el alto volumen de contagios entre el personal del centro.

Desde el principio de la crisis sanitaria del coronavirus, Merino se situó en el punto de mira de los sindicatos y representantes de los trabajadores en el hospital, sobre todo, a raíz de la difusión de una carta dirigida a los profesionales del centro con fecha a 10 de marzo y en la que desde la Dirección Gerencia del hospital se les prohibía la utilización de los equipos de protección individual (EPIS) "al margen de las indicaciones establecidas en los protocolos". Según el citado documento, el uso de los equipos de protección individual quedaba restringido "al ámbito de la asistencia directa a los pacientes en investigación o casos probables/confirmados de Covid-19" por lo que quedaban excluidos de su uso los profesionales de Urgencias, entre otros, y donde se detectó el primer foco con el positivo de 19 médicos el pasado 25 de marzo, que prácticamente supuso la afectación de casi la mitad de la plantilla. Además, desde la delegación de UGT en el centro también hacen alusión a denuncias del personal de la UCI por no contar con medios de protección suficientes y adecuados, así como la necesidad de reutilizar mascarillas por la escasez de las mismas.

El director gerente también recordaba a los profesionales en la misiva que "su uso incontrolado, innecesario y, por lo tanto, indebido", podría derivarse en "una gravísima situación, con importantes repercusiones en la Sanidad Pública", y advertía de la posibilidad de poder llegar a la situación de "no disponer de EPIS para aquellas circunstancias en las que su uso está claramente protocolizado y, por tanto, sí es necesario".

Al mismo tiempo, según denunciaron algunos profesionales, las mascarillas empezaron a custodiarse "bajo llave" y se habrían colgado carteles por los pasillos donde se impedía el uso generalizado de mascarillas "para no generar alarma social". 

Ante esta situación y en pleno proceso de investigación abierto por el propio SAS con el objetivo de "identificar factores asociados a la hipotética agregación de casos positivos" en el centro tras varias peticiones de los sindicatos y a las que se sumó a finales de abril la Junta de Personal del hospital, la dimisión de Francisco Merino ha sido muy aplaudida por los representantes de los trabajadores. "Su dimisión viene a darnos la razón  y consideramos que esta dimisión no es más que un disfraz para dar una salida decorosa al ya ex gerente. Es evidente que la crisis del coronavirus se ha gestionado mal en este centro y era de esperar que tarde o temprano este hombre tenía que dejar el cargo", afirma el presidente del Sindicato Médico de Sevilla, Rafael Ojeda que considera fundamental que la persona que sustituya a Merino "sea alguien de dentro del hospital, conocido en el centro y que conozca su funcionamiento".

El Sindicato Médico de Sevilla sugiere al SAS que busque "un gerente de la casa y que conozca bien el centro y su funcionamiento"

Del igual modo, confía en que con el nuevo gerente "se proteja a los profesionales, se hagan test y no haya carencias de medios de protección". "Espero que no haya que denunciar en los medios las carencias para que se actúe y que los profesionales no tengan que seguir preocupados además de la asistencia médica de pelear por medios adecuados", señala.

El SMS fue junto a UGT el primer sindicato que exigió el cese de Merino el pasado 31 de marzo. Los sindicatos consideran clave que en el aumento de contagios entre los sanitarios en este hospital se haya debido a su "nefasta gestión" de la crisis. "Sus instrucciones por escrito han confundido a profesionales y han favorecido los contagios intrahospitalarios, haciéndose una distribución del escaso material de protección de forma tan desastrosa que ha provocado enfrentamientos entre distintas categorías en los quirófanos y áreas de urgencias", apuntó entonces el Sindicato Médico. En esta línea UGT, señaló una "negligencia en la utilización de los medios de protección disponibles", así como "el descuido en el cumplimiento de las disposiciones sobre seguridad y salud en el trabajo, por parte de quien tiene la responsabilidad de hacerlas cumplir o de establecer los medios adecuados de protección".

La delegación sindical de UGT en el Virgen Macarena acusa a Francisco Merino del "incumplimiento de sus funciones" así como de una "falta de compromiso a participar activamente en las medidas especiales adoptadas ante la situación de pandemia" y "un exceso arbitrario en el uso de autoridad". Su portavoz, Luis Dávalos, confía en que la investigación abierta sirva para "depurar responsabilidades más allá del gerente" y afronta con esperanza el nombramiento del sustituto o sustituta.

También el SMS se ha referido a la investigación. "Que no piensen que con esto dan carpetazo definitivo a este asunto, porque no nos vamos a conformar. Se deben depurar hasta el final las responsabilidades, no sólo políticas, de todas las personas que nos han conducido a esta situación. Y no vamos a consentir que se echen balones fuera ni se tapen los errores y negligencias de gestión, haciendo recaer sobre los facultativos que han estado en la primera línea de batalla dicha responsabilidad con veladas acusaciones de mala praxis clínica, como amagó con hacer el señor consejero cuando afirmó que hubo un diagnóstico que no fue el correcto", señalan fuentes del sindicato.

También el sindicato de enfermería Satse en Sevilla había criticado la gestión del gerente del hospital Macarena, entre otros motivos, por la falta de medios de protección individual y de información sobre el número de profesionales afectados por el virus.

"Consideramos que no ha estado a la altura y hemos echado en falta que no estuviera en la primera línea desde que comenzó el estado de alarma. Durante todo este tiempo no hemos recibido información sobre planes de contingencia ni respuestas a nuestros escritos para que resolviera las dudas de los profesionales", ha señalado la secretaria provincial de Satse, Reyes Zabala.

Sobre los medios de protección, añade Zabala, "sabemos que ha habido dificultades en todos los hospitales, con una constante adaptación a las circunstancias, pero para ello hay que tomar decisiones y éstas no se han producido aquí, entendiendo que existía la posibilidad de errar con esas medidas y que rectificar es de sabios", ha añadido.

La Junta de Personal del hospital había acordado de forma unánime solicitar el cese del gerente tras una reunión mantenida por este órgano el pasado día 6 de abril. Entre los motivos alegados, estaba la falta de compromiso por parte de la dirección hospitalaria de participar "activamente" en medidas para hacer frente al coronavirus, tal y como destacaron en un comunicado conjunto.

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) tendrá que nombrar otro gerente para el Hospital Macarena sin que por el momento se hayan hecho públicos candidatos o plazos, por lo que de momento es la dirección médica la que desde este miércoles ha asumido la gerencia del centro.

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