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Sevilla

El boom de las estafas informáticas dispara la criminalidad en Sevilla

  • Los ciberdelitos suponen ya el 18,5% de todas las infracciones que se denuncian en la provincia

  • Hay tres timos muy de moda: el hijo en apuros, la inversión en criptomonedas y el SMS del banco

  • Los delitos sexuales continúan su tendencia al alza, con un 30% más de violaciones en 2023

Mapa de la criminalidad en la provincia de Sevilla sin contar la capital. Fuente: Ministerio del Interior

Mapa de la criminalidad en la provincia de Sevilla sin contar la capital. Fuente: Ministerio del Interior / Departamento de Infografía

El desmesurado auge de las estafas informáticas disparó el índice de criminalidad en 2023. Casi un 20% de los delitos que se registran en Sevilla y provincia están ya relacionados con las nuevas tecnologías. En los últimos años, el cibercrimen le va ganando cada vez más terreno a la delincuencia convencional, cuyo crecimiento es mucho más sostenido. En la capital andaluza, las infracciones penales cometidas el año pasado a través de internet fueron 9.139, mientras que el ejercicio anterior se había cerrado con 7.515 casos. Esto supone un crecimiento del 21,6%.

En el conjunto de la provincia, el crecimiento de estas nuevas modalidades delictivas es todavía mayor, pues subieron un 30%. Pasaron de 14.590 ciberdelitos en 2022 a 18.986 en 2023. Esto, sobre un total de 102.957 delitos, supone un porcentaje del 18,5%. En la capital, esta proporción es algo inferior, de en torno a al 17%. El total de infracciones en el municipio de Sevilla fue de 53.810, de los que 9.139 fueron catalogados como ciberdelitos. El efecto de la ciberdelincuencia se traduce en un incremento general de los delitos de un 9,3% en el caso de la capital y de un 9,4% en el de la provincia.

Así consta en el balance de criminalidad de 2023, hecho público por el Ministerio del Interior durante la pasada Semana Santa. Ya el año pasado, el Gobierno esperó a que pasaran las elecciones generales para publicar los datos de criminalidad, que indicaban un crecimiento de los delitos. En esta ocasión, no deja de llamar la atención que eligiera unos días festivos para hacer público un balance que de nuevo recogía un incremento notable de la delincuencia. 

El crecimiento de la cibercriminalidad no es algo exclusivo de Sevilla sino de toda España. Sevilla capital, de hecho, se mantiene por debajo de la media nacional en esta materia, aunque la provincia sí la supere en casi cinco puntos. En la introducción al balance, la Secretaría de Estado de Seguridad apunta que la tendencia al auge de los delitos tecnológicos se observa ya desde hace algunos años, y "de manera muy significativa desde 2016". Estas infracciones están vinculadas a las "crecientes formas de comercio y compras online".

Para comprender mejor la evolución de la cibercriminalidad y su impacto sobre el conjunto de la estadística, Interior apunta que las estafas informáticas representaron en toda España la cantidad anual de 426.744 delitos en 2023, frente a 70.178 hechos registrados en 2016. Eso implica que, en apenas ocho años, las estafas informáticas conocidas crecieron un 508,1%.

Tres timos de moda en Sevilla

En Sevilla, la Policía ha lanzado en varias ocasiones una serie de consejos y recomendaciones para no caer en las continuas estafas que llegan a través del teléfono móvil. Hay actualmente tres timos muy extendidos: el del hijo en apuros, el de la inversión en criptomonedas y el SMS del banco. En el primero de ellos, los ciberdelincuentes se dirigen al destinatario de la estafa en términos como "mamá/papá, éste es mi nuevo número de móvil". Simulan ser los hijos de las víctimas convenciéndoles de que se encuentran en una situación delicada y solicitándole con urgencia diversas cantidades de dinero a través, generalmente, de transferencias bancarias.

En este tipo de delitos, las víctimas predilectas suelen ser aquellas que están menos familiarizadas con las nuevas tecnologías. Entre ellas se encuentran las personas mayores. Tras ser contactados por una persona que dice ser su hijo, y encontrarse en apuros, sufren en ese momento el llamado efecto túnel y no se percatan de que están siendo víctimas de una estafa.

Para evitar este tipo de timo, la Policía recuerda que la prevención se presenta como el arma más eficaz, y hay que tener en cuenta los siguientes consejos: desconfiar cuando se trate de solicitudes de dinero o aportación de datos personales o bancarios; desconfiar si el supuesto familiar tiene excesiva prisa por realizar las operaciones; emplear tiempo en hacer las comprobaciones necesarias, y a ser posible de viva voz con personas de confianza; y nunca enviar fotos de nuestra documentación personal.

La inversión en criptomonedas es otro tipo de estafas, que está protagonizado por plataformas y/o empresas fraudulentas y no autorizadas que, bien de forma presencial, vía telefónica o, principalmente, a través de internet, ofrecen sus servicios como asesores o brokers a la víctima para que ésta, mediante engaño, lleve a cabo importantes inversiones económicas que no recupera jamás. Una vez consiguen una primera disposición económica, le hacen llegar información sobre su supuesta inversión, convenciéndole de que le está suponiendo importantes beneficios, siendo todo ello totalmente falso. 

Tras realizar varias transferencias, la víctima pregunta a los supuestos asesores la forma de recuperar todo o parte de los beneficios. Es en ese instante cuando comienzan a surgir los problemas, argumentando los responsables de la estafa que para disponer de ese dinero tiene que hacer frente a unos pagos previos en concepto de comisiones o impuestos, todo con vistas a que la víctima realice más transferencias, llegando a un punto en el que los supuestos asesores dejan de contestar.

La Policía observó desde diciembre la existencia de gran número de denuncias con el mismo patrón: el perjudicado recibe un mensaje SMS en su móvil supuestamente de la entidad bancaria de la que son clientes, indicando que habían detectado el inicio de una nueva sesión desde un dispositivo distinto y para notificar que no reconoce dicha acción deben acceder a un enlace adjunto en el mismo mensaje.

Bajo este engaño, los denunciantes acceden a los enlaces puesto que les ofrece garantías de veracidad al entrar en el mismo grupo de mensajes recibidos previamente de su entidad bancaria. Al cumplimentar los datos requeridos en el enlace, los autores se adueñan de esta información y pueden operar con la cuenta digital bancaria del denunciante quienes, hasta el día de la fecha, realizan retiradas de dinero en los cajeros, por importes de hasta 200 euros. Las recomendaciones ofrecidas por la Policía son las siguientes: no acceder a ningún supuesto enlace remitido por entidades financieras y, menos aún, introducir datos personales como clave y contraseña en webs y enlace de extraña procedencia.

A estos tres timos frecuentes hay que sumarles otro que se pondrá de moda a medida que se acerque el verano, el del alquiler vacacional. Alguien ofrece una ganga para pasar las vacaciones, se anuncia con fotos reales de una vivienda o chalé, pero luego resulta que cobra una señal y corta la comunicación, quedando la víctima sin el dinero que ha anticipado y sin vacaciones.

Criminalidad convencional

Como es habitual también desde hace unos años, los delitos contra la libertad sexual son los que más crecen. En Sevilla capital lo hicieron en un 22%, con especial incremento de las violaciones, que subieron un 30%. En la ciudad se registraron 290 delitos contra la libertad sexual, de los que 77 fueron agresiones con penetración. El año pasado el total de casos fue de 242, de los que 59 fueron violaciones. Este aumento es superior al de la media española, que estuvo en torno al 15%.

El informe explica que este incremento "debe ponerse, en parte, en relación las activas políticas de concienciación y de reducción de la tolerancia social y personal frente a este tipo de hechos delictivos, que se traducen en una mayor disposición de las víctimas a denunciarlos y a poner sus casos en manos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, lo que reduce los niveles de infradenuncia existentes en relación con estos tipos penales".

Destaca también un incremento notable de los robos con fuerza en domicilios, que crecieron un 29% en un año. Pasaron de 820 casos en 2022 a 1.057 en 2023. En este apartado se incluyen todos los robos en viviendas deshabitadas, cuando no hay riesgo físico para ninguna persona. No encaja, por tanto, el asalto sufrido por María del Monte y su familia, que se cataloga como robo con violencia e intimidación. Estos robos con fuerza suelen oscilar en las estadísticas en función de la presencia de alguna banda especializada en desvalijar domicilios. En los últimos años, es la mafia georgiana la que más suele dedicarse a esto. En verano del año pasado fueron sorprendidos en Sevilla varios miembros de esta organización.

El repunte de los robos en domicilios hizo que se disparara el total de los robos con fuerza, que subieron un 35%. Aquí entran también todos aquellos delitos cometidos en establecimientos comerciales y otras instalaciones. Desde el verano de 2023, los comercios del centro sufren una oleada de robos, que han vuelto a repuntar antes de Semana Santa.

Las sustracciones de vehículos han crecido también bastante, en torno al 20%. Se ha pasado de 986 denuncias en 2022 a 1.180 el año siguiente. Casi todos los vehículos que se sustraen son motocicletas o ciclomotores, si bien en los últimos meses se están dando en algunas localidades, como Alcalá de Guadaíra, una oleada de robos de coches.

Los delitos más violentos se mantienen en unos niveles más sostenidos. Los homicidios dolosos y asesinatos consumados pasaron de 5 a 6 en la capital y de 12 a 15 en la provincia. Tres de ellos fueron crímenes machistas. Otros casos siguen todavía bajo investigación sin que hayan trascendido avances, como el del hombre que fue hallado muerto en su casa de la calle José Gestoso, en el centro de Sevilla, o el de los dos cadáveres hallados en una vivienda de Osuna.

Bajaron en la capital un 9% los delitos de lesiones y riña tumultuaria, es decir, las peleas y reyertas. Los robos con violencia e intimidación subieron un 8% tanto en Sevilla como en la provincia. Se encuadran en esta categoría los asaltos a viviendas habitadas, los atracos en establecimientos comerciales o bancos, los tirones o las sirlas (robos a punta de navaja), entre otros asuntos.

Los secuestros pasaron de 3 a 4 en Sevilla pero de 5 a 10 en la provincia. Muchos de estos delitos están relacionados con ajustes de cuentas, casi siempre por motivos derivados del narcotráfico. En cuanto al tráfico de drogas, también se observa un incremento de un 14,7% en la capital (de 232 delitos a 266) y del 3,2 en la provincia (de 597 a 616).

El informe explica que este aumento está "muy relacionado con la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en el marco de planes específicos, como el plan especial para el Campo de Gibraltar (que ya está extendido a otras provincias andaluzas, entre ellas Sevilla), dado que en este fenómeno delictivo se producen muy pocas denuncias". Por tanto, añade la Secretaría de Estado de Seguridad, "es en realidad un indicador de actividad policial frente a este tipo de delitos".

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