La llamada que salvó a Jaime
Una sevillana, Pilar Ruiz, relata cómo realizó la reanimación cardiopulmonar a su marido La Consejería de Salud forma a 1.300 jóvenes en unas maniobras vitales ante un infarto
"Comencé a notar que se asfixiaba y comprobé que estaba inconsciente". Pilar Ruiz, sevillana de 36 años y madre de tres hijos, recuerda uno de los momentos más duros de su vida. "Todo te da un vuelco en unos minutos", comenta al recordar los instantes en los que su marido, Jaime Pallarés, entró en parada cardiorrespiratoria. Pilar, administrativo en un negocio familiar sin conocimientos en reanimación, actuó de manera rápida y dio una segunda oportunidad a su ser querido. "Llamé al 061 y me explicaron cómo tenía que reanimar a mi marido, no me dejaron sola en ningún momento durante los minutos que transcurrieron hasta que llegó la primera ambulancia", recuerda Pilar.
"Sabía que no le podía faltar el oxígeno para que no sufriera secuelas y que la sangre tenía que seguir fluyendo. El 061 me explicó cómo tenía que colocar las manos y el ritmo que tenía que seguir para lograrlo", añade esta mujer, que ayer recibió un reconocimiento muy especial de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias por su pronta y eficaz intervención ante la súbita pérdida de consciencia que sufrió su pareja. El episodio ocurrió el pasado 15 de agosto en La Antilla, donde esta familia había pasado sus vacaciones de verano. Tras la intervención de Pilar, llegó la primera ambulancia y Jaime recibió asistencial sanitaria. A los ocho minutos también llegó al domicilio el 061 y el equipo utilizó un desfibrilador para recuperar a Jaime. "Realmente el reconocimiento es para ellos, que salvan vidas a diario", comentó Pilar.
Se estima que la aplicación de las técnicas de reanimación cardiopulmonar por una persona que presencia una parada cardiaca aumenta la supervivencia entre 2 y 3 personas por cada diez, aunque sólo uno de cada cinco pacientes llega a recibir esta ayuda. En la actualidad menos de una persona por cada diez sobrevive a este evento súbito.
Para divulgar cuáles son los pasos ante una parada del corazón, técnicos de emergencias ofrecieron ayer un curso masivo de formación en el que participaron 1.300 jóvenes en los campos deportivos Marqués de Contadero, en conmemoración del Día Europeo de la Parada Cardiaca. Las técnicas de resucitación en los tres o cuatro minutos después de un infarto puede aumentar la supervivencia en más del 50% de los afectados.
Las recomendaciones internacionales indican que una de las estrategias para reducir la mortalidad en pacientes que sufren parada cardiorrespiratoria es enseñar a la población en general las medidas básicas para atender a los pacientes mientras llegan los equipos sanitarios.
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