Las muchas Sevillas y la quimera de la dualidad

Reconocimientos. Tributo a los fallecidos Vélez Nieto, Aquilino Duque y Chus Cantero y homenajes en vida a Sánchez Araújo, Pablo Juliá y Eduardo Saborido

Una vista de la calle Sierpes, donde mañana se presentan tres libros
Una vista de la calle Sierpes, donde mañana se presentan tres libros / Juan Carlos Muñoz

Hay nuevo alcalde en Sevilla y la vida sigue. Lo dijimos casi al alimón Joaquín Moeckel y un servidor cuando coincidimos la mañana del sábado en la planta menos uno del Corte Inglés, que por cierto ha dejado de vender periódicos y revistas. La grandilocuencia invita a la prosopopeya de proclamar que Sevilla es mucha Sevilla. La fuerza de la ciudad, su singularidad, está en el plural. Sevilla son muchas Sevillas. A veces, los que pierden las elecciones lo hacen por creerse que es sólo una o, a lo sumo, dos. La dichosa dualidad.

Llega el relevo en el Ayuntamiento. Antonio Muñoz ha sido el único alcalde de la democracia que entró en año par en el Ayuntamiento. Un año después de que por primera vez en la historia los Juegos Olímpicos (y la Eurocopa) se disputaran en año impar por imperativos de la pandemia. En el caso de Muñoz, el imperativo fue de otro tipo, casi poético. Espadas como labios, con derechos de autor de Vicente Aleixandre.

Sevilla son muchas Sevillas. La sociedad civil está viva. Se ve en el aluvión de actividades que se han desarrollado en torno de determinadas personas a las que se les quiere reconocer su aportación, su entrega. Unos que ya no están, otros en perfecto estado de revista. La única dualidad cierta: estar o no estar. No hay más. El mismo día, miércoles 14 de junio, se inauguró en Radio Sevilla un estudio con el nombre de José Antonio Sánchez Araujo, se recordó la figura y se recitaron sus versos de Paco Vélez Nieto en la Casa de la Provincia y en el Salón del Almirante el ya ex alcalde Antonio Muñoz, Paco Lobatón y Fran G. Matute presentaron el libro Fotografía y Palabra, de Pablo Juliá.

En el homenaje a Paco Vélez Nieto estaba Alejandro Rojas-Marcos, tercer alcalde de la democracia en Sevilla, segundo andalucista. Recuerda la presencia de Paco Vélez Nieto, el poeta autodidacta de Lora del Río que emigró a Alemania, como uno de los 114 miembros fundadores tras la constitución notarial de Compromiso Político, organización que se crea en 1965 y es el precedente de Alianza Socialista de Andalucía (1972) y el PSA (1976), antes del canto del cisne del PA, que tuvo dos alcaldes y se quedó sin concejales.

“Pero sin nosotros no habría autonomía en Andalucía”, dice Alejandro, que recuerda a Vélez Nieto en su regreso de la emigración en compañía de una alemana andalucista. A esos antecedentes del andalucismo se incorporó gente de la cultura: además de Vélez Nieto, Julio Manuel de la Rosa, Fernando Álvarez Palacios, José Luis Ortiz de Lanzagorta, Fernando Quiñones, Enrique Morente, Carlos Cano…

Separados por la calle Joaquín Romero Murube, había vasos comunicantes entre este ‘revival’ andalucista y las fotos de Pablo Juliá. El fotógrafo contó que la histórica foto de la tortilla sale cuando piden imágenes de los socialistas en la clandestinidad. “Entonces estaban en Toulouse o de vacaciones”, tercia Rojas-Marcos entre poema y poema de Vélez Nieto. Clandestino o veraneantes, he aquí la cuestión.

Más tributo. El Espacio Santa Clara se llenó para la presentación de un libro-homenaje a Chus Cantero. La última vez que lo vimos fue en la presentación de un libro de Amparo Rubiales (también estaba el sábado en El Corte Inglés) y Octavio Salazar con un título inspirado en Virginia Wolff. Cantero, bilbaíno de Sevilla, murió el mismo día que Juan Robles, el tabernero de Villalba del Alcor que hizo un imperio a base de trabajo y de imaginación.

Juan Robles llegó a los dominios de Flaherty en la calle Alemanes. El cierre de la taberna irlandesa y la jubilación de Francisco García Tortosa han devaluado la celebración del bloomsday en Sevilla. El 16 de junio, celebración de ese aniversario literario, tuvo lugar una sesión necrológica glosando el legado de Aquilino Duque en la Academia de Buenas Letras en la que intervinieron Jacobo Cortines, Rafael Sánchez Saus y Joaquín Caro Romero, el único pregonero de la Semana Santa de Sevilla que ganó el Adonais de poesía. Aquilino Duque se murió el mismo día que Javier Aristu, que dejó para la posteridad como testamento intelectual su libro Señoritos, viajeros y periodistas.

Carlos Aristu, hijo de Javier, joven dirigente sindical al frente de las Comisiones Obreras de Sevilla, será uno de los participantes en la presentación mañana (Fundación Cajasol, 19:30) del libro Entre la dictadura y la democracia. Eduardo Saborido. Memorias de uno de los protagonistas del Proceso 1001, sevillano de 1940 que en septiembre recibirá el premio Manuel Clavero Arévalo que concede el Grupo Joly. En la presentación también estarán Unái Sordo y Nuria López, responsables nacional y andaluza de Comisiones, y Nicolás Sartorius, con Saborido, Soto y Acosta integrantes de los diez sindicalistas condenados en el Proceso 1001.

Muchas Sevillas: la literaria, la futbolística, la académica, la sindical. El martes 20 de junio será uno de los días del año con mayor número de presentaciones literarias. Casi a la misma hora se presentan otros tres libros. A las 19:30, en la Librería Verbo, calle Sierpes, el periodista Javier Rubio presenta su obra Buenos días y gracias a Dios (con el subtítulo de Cien motivos para arrancar la jornada con una alabanza), que ya llevó a la Feria del Libro de Madrid. Se la presentarán Monseñor Ramón Valdivia, flamante obispo auxiliar de la diócesis de Sevilla, e Ignacio Camacho.

Buenas tardes y gracias a Dios. Como Dios está en todas partes, media hora después, 20:00, en la Fundación Valentín de Madariaga, junto al Costurero de la Reina, se presenta el libro Vivir como si Dios existiera, con el epígrafe Una respuesta para Europa Un texto del teólogo Joseph Ratzinger (1927-2022), Papa Benedicto XVI entre 2005 y 2013. Luis Miguel Martín Rubio moderará el acto, en el que intervendrán el ex ministro Jaime Mayor Oreja, los periodistas Carlos Navarro Antolín y Manuel Contreras, el sacerdote Álvaro Pereira, el escritor José Antonio Gómez Marín y Bernardito Azua, el filipino que es nuncio del Vaticano en España.

Y media hora más tarde, en el Círculo Mercantil, Pepe Gómez, militar retirado, músico de nostalgias, escritor impenitente, presentará su nueva obra, Volver o no volver (Relatos desde el andén), que contará como maestro de ceremonias con Manuel Melado, peluquero y autor musical. Dios sigue presente en la calle Sierpes. El hijo de Pepe Gómez es vicario en la iglesia de San Roque donde el obispo auxiliar Valdivia era párroco y los beneficios del libro irán destinados a las Hermanas de la Cruz.

Un 20 de junio cargado de presentaciones de libros. Dios también merodea por las memorias de Eduardo Saborido. Uno de los diez imputados en el Proceso 1001 fue el cura Francisco García Salve, objeto de una de las condenas más duras junto a Marcelino Camacho y el propio Saborido.

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