Sevilla

Un palacio que pudo ser Museo

  • ENTREGAS PUBLICADAS 4, 11, 18 y 25 de mayo; 1, 8, 15, 22 y 29 de junio; 6, 13, 20 y 27 de julio; 3, 10, 17, 24 y 31 de agosto; 7, 14, 21 y 28 de septiembre; 5, 12, 19 y 26 de octubre; 2, 9, 16, 23 y 30 de noviembre; 7, 14, 21 y 28 de diciembre de 2008; 4 y 11 de enero de 2009.1950-1979: Así se destruyó la ciudad (XXXVII)

LA Casa Sánchez-Dalp fue derribada en los años sesenta, junto con otros edificios singulares, y pudo ser utilizada como Museo de la ciudad. Ya hemos ofrecido anteriores entregas imágenes de la fachada y del zaguán, y ahora recuperamos la memoria gráfica del patio del León, de excepcional belleza y personalidad. Una casa construida entre 1908-1916 por el arquitecto argentino afincado en nuestra ciudad, Simón Barris y Bes, y que muy pronto fue polémica en Sevilla al mismo tiempo que valorada en el exterior como emblemática de la arquitectura del regionalismo sevillano, iniciado con el siglo XX.

La destrucción de esta casa palacio -que hoy sería orgullo de la ciudad-, durante la segunda mitad de los años sesenta, debe valorarse sin hacer abstracción de las circunstancias de tiempo y lugar, para evitar juicios injustos. Durante esa época y junto con la casa de Sánchez-Dalp, fueron destruidos otros edificios emblemáticos de las arquitecturas del modernismo (1900-1915) y del regionalismo (1900-1935) y también procedentes del siglo XIX y anteriores. En muchos casos edificios singulares que debieron ser salvados de la piqueta y restaurados y utilizados por las varias Administraciones o Fundaciones privadas.

Las destrucciones alevosas de los palacios de las plazas del Duque y de la Magdalena, son heridas abiertas, sangrantes, en la historia arquitectónica y urbana de la ciudad. La peor herencia del capitalismo tardo franquista, ejercido sin freno administrativo ni voluntad política en contra.

El patio del León del palacio de Miguel Sánchez-Dalp, al que ahora dedicamos la entrega, escenario de tantos actos sociales relevantes al servicio del buen nombre de Sevilla, fue derribado sin contemplaciones, con insensibilidad, con incultura, con saña. Con odio de envidia.

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