No queda triste y sola Fonseca
calle rioja
Compostelana. En el aniversario del nacimiento de Machado, es justo recordar que en Santiago fue catedrático su abuelo, nació su padre y fue bibliotecario su hermano Manuel.
HOY se cumple un nuevo aniversario del nacimiento del poeta Antonio Machado en una de las dependencias del palacio de las Dueñas. 26 de julio de 1875. De su generación, si Azorín fue el que más receptivo se mostró con el cine, Valle-Inclán el más ocupado y preocupado con las cosas de América y Unamuno con la filosofía, a Machado, además de con las enseñanzas de Bergson y sus fijaciones con el universo de Castilla, hay que considerarlo un abanderado de ese nuevo ingenio llamado ferrocarril. Del disfrute del viaje más que de la llegada. El tiempo de Bergson pasado al guardaagujas.
El más ferroviario de su generación con el corazón hoy encogido por la tragedia del Madrid-Ferrol. Curiosamente, el autor de Campos de Castilla permaneció ajeno a lo que en su familia fue casi una constante: las relaciones biográficas y profesionales con Santiago de Compostela.
Antonio Machado Núñez, su abuelo, estudió Medicina en la Sorbona y ocupa un lugar estelar en la Galería de Raros de Ramón Carande. El historiador palentino fue uno de los que en 1985 acudió a la colocación de la placa que recuerda el nacimiento del poeta en el palacio de las Dueñas. El abuelo fue catedrático de Ciencias Naturales en Santiago de Compostela y en Sevilla. En la capital gallega nace en 1848 Antonio Machado Álvarez, Demófilo, el padre del Folklore Andaluz, como reconoce la placa colocada en el número 31 de la calle Pureza donde vivió y murió el 4 de febrero de 1893. Tenían sus hijos Manuel y Antonio 18 y 17 años, respectivamente.
Manuel Machado tuvo más suerte con el centenario que su hermano Antonio. Una placa colocada el 29 de agosto de 1974 en el número 2 de la calle San Pedro Mártir, esquina con Bailén, recuerda que un siglo antes nació en esa casa el Machado amigo de la manzanilla y la jarana, el que más le gustaba a Borges. El centenario del nacimiento de su hermano Antonio se produce meses antes de la muerte de Franco y no hubo placa ni honores. Sí un número especial de la revista Cuadernos para el Diálogo. La presencia de Manuel en San Pedro Mártir es por duplicado, ya que en la esquina opuesta, en la casa donde el 15 de marzo de 1862 nació el bohemio Alejandro Sawa, cónsul de Galicia en Sevilla por la mediación literaria de Valle-Inclán, figura un epitafio con la firma de Manuel Machado: "Jamás hombre más nacido para el placer fue al dolor más derecho", versos que compiten en juegos florales del callejero con los que Rafael de León (hijo de esta calle: 6 de febrero de 1908) dedica a Concha Piquer en una madrugada furtiva en la que la noche y el trigo hablaban de amor "a la sombra morena de los olivos".
Derecho al dolor en un camino que se consuma el 3 de marzo de 1909. El año que muere Alejandro Sawa se casa Antonio Machado con la joven Leonor, que tiene 16 años. Fueron de luna de miel a Barcelona, pero los sucesos de la Semana Trágica les obligaron a no ir más allá de Zaragoza.
Las vidas de los hermanos se cruzan no sólo en las obras de teatro que firmaron juntos. El mismo año 1912 que Antonio publica Campos de Castilla y enviuda de Leonor, que muere con 19 años, su hermano Manuel aprueba por oposiciones la plaza de archivero bibliotecario en Santiago de Compostela. Tercera escala en la tierra del apóstol después de la cátedra del abuelo y la cuna fortuita de su padre, el folklorista Demófilo. Pablo del Barco, conocedor de la saga, comisario de la última exposición sobre los Machado, cree que el catedrático de Francés que murió en Colliure, patética redundancia, era más asiduo de los autocares de La Sepulvedana que del ferrocarril.
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