Tras el rastro de la esperanza
Nuevo Futuro celebra su XXIV Rastrillo solidario con el fin de recaudar fondos que le permitan mantener su programa de acogida de menores privados de ambiente familiar en los nueve pisos que ya poseel rastrillo Del 10 al 13 de febrero. Hotel Meliá Lebreros (Luis de Morales, 2). De 11:00 a 22:00, ininterrumpidamente. 3 euros. Para colaborar con Nuevo Futuro: Bajos Paseo Marqués del Contadero, s/n. Tlfno.: 954 215 091. Web: 'www.nuevofuturo.org'.
Un cuarto de siglo celebra Nuevo Futuro en Sevilla, 25 años en los que cientos de menores, procedentes de familias desectructuradas, han sido atendidos en los nueve pisos de acogida que la ONG posee en Sevilla y provincia. Aunque son 25 los años que cumple la asociación, ésta es la edición 24 del Rastrillo -que comenzará mañana y permanecerá hasta el próximo sábado-, "ya que un año no se celebró", explica su presidenta desde hace 13 años, María Pepa de la Serna.
El Hotel Meliá Lebreros volverá a ser el escenario todo tipo de artículos (desde bisutería a ropa y antigüedades...) se pondrán a la venta en 70 expositores con un claro y único propósito: "Mantener los hogares donde acogemos a los menores que desde la Delegación de Bienestar Social nos vienen", explica De la Serna, que añade: "Ahora, tenemos a unos 50 menores en los pisos. Es triste ver cómo con la crisis nos piden que acojamos a más niños, pero es imposible porque no tenemos más plazas".
La labor de Nuevo Futuro pasa por procurar a los menores una educación y un ambiente familiar "como el de cualquier otro niño", comenta su presidenta. Los pequeños llegan, algunas veces aún siendo bebés, y conviven con la ONG hasta su mayoría de edad en muchos de los casos.
Los hogares se encuentran situados en diferentes barrios de la ciudad, por lo que los niños y jóvenes crecen totalmente integrados en la sociedad con la ayuda de, entre otros profesionales, trabajadores sociales, formadores y psicólogos.
Cada hogar tiene un equipo educativo compuesto por cuatro profesionales que desarrollan la labor de asistencia y formación. Además, cuenta con un coordinador voluntario o madrina. Esta figura de la "madrina" es muy importante, ya que mantiene vínculos de cariño y dedicación a lo largo de toda la vida de los niños y jóvenes, incluso cuando se han independizado. "Para mí, las madrinas son mis ojos en los pisos, ya que, en la actualidad y gracias a la expansión que tenemos, me resultaría imposible realizar a diario ese papel que al principio, cuando teníamos dos o tres pisos, sí podía hacerlo", comenta María Pepa de la Serna.
Con clases extraescolares, vacaciones de verano o excursiones a la nieve, entre otras actividades, se intenta que la vida de los niños y jóvenes de la gran familia de Nuevo Futuro se desarrolle de forma paralela a la del resto de menores.
La tarea de Nuevo Futuro no acaba una vez se cumple la mayoría de edad. "Tenemos un piso de emancipación para mayores de 18 años. Les enseñamos, como cualquiera lo haría con sus hijos, a encauzar sus vidas profesionales, a realizar, por ejemplo, un currículum o a cómo enfrentarse a una entrevista de trabajo".
Completa los centros de Nuevo Futuro en Sevilla la Unidad Dependiente. A través de un convenio con el Ministerio de Justicia, la ONG atiende a mujeres del Centro Penitenciario de Alcalá de Guadaíra que, cumpliendo el tercer grado de condena, pueden vivir en este piso con sus hijos menores de 6 años, fuera del centro penitenciario. La tarea de Nuevo Futuro consiste en facilitarles trabajo, ayudándoles de esta manera a su reinserción social. "En este hogar hay capacidad para seis mujeres y sus hijos, ahora tenemos a cuatro viviendo allí".
250 menores han pasado por los distintos pisos de acogida desde que Nuevo Futuro se fundara en 1986. De ellos, resalta María Pepa de la Serna, "74 han pasado a la adopción, 15 en acogimiento familiar, 12 están con familias sustitutas, 41 han vuelto con sus familias biológicas y 17 se han emancipado con trabajo y vivienda".
Para la presidenta de la asociación, su trabajo en Nuevo Futuro forma parte de su vida. "Desde que entré hace 25 años mi dedicación ha sido total y ahora es Nuevo Futuro la que me está ayudando a mí, porque es un trabajo muy intenso pero muy gratificante", dice.
De la Serna hace un llamamiento a la colaboración con la ONG e invita a los ciudadanos a pasar por este tradicional rastrillo, donde invertir en solidaridad nunca sale caro y sí promete un futuro a quienes más lo necesitan, los niños.
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