Sevilla

Del río de Benet al de Góngora

  • Miguel Ángel Llamazares. Un poblado árabe en Marbella. Un muelle en la base de Rota. El AVE Madrid-Sevilla, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. La reconquista andaluza de un leonés

A mi querido amigo Olegario, arruinado por el proctor". Así reza la dedicatoria que Juan Benet le hizo a Olegario Llamazares. El proctor es un ensayo de ingeniería para ver si un terraplén relleno de tierra está bien compactado. Miguel Ángel Llamazares (León, 1954), ingeniero de Caminos igual que su padre y que Benet, vivió su particular Volverás a Región en una fascinación por Andalucía que viaja en el árbol genealógico de los reyes: desde Alfonso VII, que en 1135 se proclamó emperador de León, hasta su bisnieto Fernando III, rey de Castilla que reconquistó Sevilla. Un terraplén de siglos.

La primera conquista tiene mucho que ver con su madre, "una mujer adelantada a su época, entonces en España a nadie le gustaba tomar el sol y a mi madre le encantaba". Para satisfacer esa adicción, pasaron varios veranos en La Carihuela cuando Torremolinos era un pueblo de pescadores. Veraneos del sur que se acaban cuando la familia se traslada en 1963 a Madrid.

De la Costa del Sol a León. Veraneos en el río Porma antes de que Juan Benet dirigiera las obras del embalse. El futuro ingeniero nadaba contra corriente en unas aguas que buscaban las del Esla y donde perfeccionó un estilo que le hizo ser campeón infantil de cien metros braza de Castilla. Niño que disfrutaba de una playita fluvial y de las delicias de la venta El Remellán: truchas del Porma, croquetas, cecina, natillas. "En esa venta se alojó Juan Benet cuando se hacía la presa. Cuenta Julio Llamazares, que es de Vegamián, que no le caía bien a la gente, pero se llevaba muy bien con Felipe Orejas, el dueño de la venta".

Madrid es la ciudad de referencia. La ciudad a la que su padre y su tío fueron a estudiar en 1933 a la Residencia de Estudiantes de la Institución Libre de Enseñanza que tenía entre sus mentores a un leonés, Gumersindo de Azcárate. La guerra del 36 cambia la Residencia de Estudiantes por una pensión, pero el espíritu quedó en ellos y en el hijo y sobrino. "Si soy algo, es curioso. Casi todo me interesa. Te lo pasas bomba porque nunca te aburres".

Termina la carrera en Madrid y su primer destino profesional es Marbella en 1980, donde trabaja en la construcción de un poblado turístico en una finca que adquirieron unos propietarios árabes. "Marbella me gustaba, pero necesitaba huir de ese ambiente tan internacional por no decir otra palabra". Así descubre Ronda, toda una premonición.

Su siguiente destino profesional es hacer un muelle en la base naval de Rota, aunque vive en El Puerto de Santa María. En 1985 vuelve a Madrid para trabajar en la construcción del AVE Madrid-Sevilla. Primero, cerca de Parla, el tramo Getafe-Villaseca, después responsable de la catenaria desde Madrid a Córdoba. Termina el trabajo y planea unas vacaciones anfibias: una semana en Ronda, otra en París.

La recepcionista del hotel Victoria le dice un 27 de septiembre que es el día mundial del Turismo y para celebrarlo el Ayuntamiento invita a una copita a los turistas. En el refrigerio, conoce a una rondeña, Yolanda Carreño, que fue a hacer un máster de turismo a Madrid y desde el 21 de marzo de 1992, un mes antes de la inauguración de la Expo, es su esposa y la madre de sus hijas Marta y Sol. "A la Expo fuimos dos veces. No hacíamos cola, mi mujer estaba embarazada".

El matrimonio empieza a vivir en Madrid y en 1994, en su enésima bajada a la tierra que reconquistó el bisnieto de Alfonso VII, empieza a trabajar en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. "Llevo veinte años trabajando en la Plaza de España". Y desde 1997 reside en el Porvenir, la barriada-insignia del 29.

Cambió el Porma, el Órbigo y el Esla, los ríos que cruzan la provincia de León, por el Guadalquivir, cuyos secretos, sierpes y meandros conoce desde Cazorla a Sanlúcar". Lo hicieron andaluz adoptivo un río legendario y una rondeña. Ronda que asocia con su afición a los toros y con la cuna de Francisco Giner de los Ríos, el padre de aquella Institución Libre de Enseñanza que cuestionó el dogma católico e inculcó a sus alumnos el amor por la naturaleza, los viajes y los deportes y el anatema del señoritismo.

La niña que nació en plena Expo estudia chino. Su padre viajó a China por placer, siguiendo la estela de uno de los libros de Antonio Colinas, leonés de La Bañeza. Astorga le remite a la arquitectura de Gaudí y a los Panero. Trabajó en Estados Unidos, Israel y Grecia. Reino, provincia o comunidad autónoma. "La comunidad lógica sería la formada por León y Asturias. Tiene más sentido que con Castilla". Olegario, su padre, salió de papón, que es el nombre que reciben los nazarenos en la Semana Santa de León.

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