"Tú eres un robador de historias"

calle rioja

Entorno. Con la complicidad de las escritoras Reyes Aguilar y Soledad Galán, Manuel Machuca habló en Padilla de los personajes femeninos que aparecen en sus novelas

Manuel Machuca, junto a uno de los escenarios de su novela 'Aquel viernes de julio'.
Manuel Machuca, junto a uno de los escenarios de su novela 'Aquel viernes de julio'. / Belén Vargas
Francisco Correal

13 de marzo 2017 - 02:34

Un médico recetando novelas. Como suena. Francisco Gallardo es médico, según Amparo Rubiales el mejor especialista en la espalda, y también es novelista. El pasado miércoles recetó las novelas de un farmacéutico, Manuel Machuca, que con motivo de la celebración del día de la Mujer Trabajadora se rodeó de las escritoras Soledad Galán y Reyes Aguilar y habló de los personajes femeninos de sus novelas.

Machuca eligió la librería-imprenta-editorial de Padilla en la calle Trajano, un lugar fundamental en su trayectoria literaria. Cuando empezó El guacamayo rojo, la historia de la búsqueda de un familiar, su tía Rosa, que emigró a Brasil, se bloqueó y decidió empezar otra historia.

El médico y novelista Paco Gallardo 'recetó' las tres novelas del farmacéutico

Por eso su primera novela fue la segunda: Aquel viernes de julio, un personalísimo relato del conflicto de amores y de clases en la Guerra Civil. Después de ir a la guerra, decidió volver a Brasil. "Pasé por Padilla cuando estaba cerca de San Juan de la Palma y vi en el escaparate un libro titulado Emigrantes andaluces en Brasil, escrito por una profesora de la Universidad de Cádiz con la que ahora tengo amistad". Ese hallazgo de librería fue fundamental para reiniciar la historia.

Ismael Rojas, de la editorial Anantes, llevó a la calle Trajano ejemplares de las tres novelas de cuyas mujeres habló Machuca: Aquel viernes de julio, El guacamayo rojo y Tres mil viajes al sur. Entre el público, algunas escritoras: Charo Jiménez, autora de Trampantojo, o Lola Almeida, autora del libro de poesía Instrucciones para cuando anochezca. "Mi amiga sí que es escritora y se llama Mercedes también", decía otra Mercedes inédita.

El farmacéutico Machuca creció en un entorno muy femenino "de mujeres con mucho carácter". De hecho, la farmacia de la calle Marqués de Pickman la abre su madre, Marina, una granadina que se vino a Sevilla. Paco Gallardo, Manuel Machuca y Reyes Aguilar coincidieron con diferentes relatos en el libro El derbi final editado por El Paseo, la firma de David G. Romero. Reyes es bética y el boticario sevillista, pero les hermana la literatura.

Soledad Galán era la única participante en el coloquio cuya firma no está en ese libro de la dualidad balompédica. Ni Betis ni Sevilla existían cuando Isabel II, uno de sus grandes personajes cuya vida noveló, visitó Sevilla para inaugurar el puente de Triana que lleva su nombre. Imparte talleres de Escritura Creativa y traslada a quienes quieran abrirse paso en el territorio de la ficción el consejo de Clara Obligado: "un texto adquiere forma cuando le suprimes adverbios y adjetivos". "Uno se choca con los personajes", dice Galán para referirse a los de cartón-piedra. Eso no pasa con los de Machuca. "Se nota en el diálogo, en lo que se dice y en lo que no se dice. Ahí es donde yo veo a los personajes".

"Tú eres un robador de historias, como yo", le dice a Machuca Reyes Aguilar. En su entorno familiar se han identificado con las mujeres de Tres mil viajes al sur. La ficción le echa una mano a la realidad "porque estamos acostumbradas al modelo de mujer tipo Cristina Pedroche".

Francisco Gallardo se recorrió la calle Trajano y la Alameda entera para multiplicarse como interviniente en Padilla y como público en la presentación en Santa Clara del libro de Ramón Cañizares sobre San Lorenzo. El médico soleano se despidió de Reyes y de Soledad, que aplaude en un científico que ha aterrizado en la literatura que no dé lecciones. "Lo más difícil es escribir con esa aparente facilidad", dice Gallardo al final de su receta. Mujeres de paz. "Al final, la Guerra Civil la solucionaron las milicianas y las monjas", con guiño a La voz dormida de Dulce Chacón.

stats