Plaza Nueva | Almudena Zubiría “Nunca me he sentido suplente en política, era la ley d’Hont”

  • Antes se decía inasequible al desaliento. Se presentó en cinco municipales consecutivas. En la última del siglo XX y la primera del siglo XXI se quedó en puertas y después entró. Sustituyó a Soledad Becerril

Almudena Zubiría, con el libro de Memorias de Soledad Becerril, por la que entró concejal Almudena Zubiría, con el libro de Memorias de Soledad Becerril, por la que entró concejal

Almudena Zubiría, con el libro de Memorias de Soledad Becerril, por la que entró concejal / Belén Vargas

EN sus Memorias, Soledad Becerril cuenta que decidió poner fin a trece años de vida municipal sustituida por “alguien con renovadas energías”. Se refería a Almudena Zubiría (Sevilla, 1967).

–¿Cómo recuerda su estreno?

–Soledad Becerril renuncia en abril, yo entro en mayo de 2000 embarazada y en agosto nace mi hijo Nacho.

–Ahora tiene 18 años...

–Se ha estrenado como votante. Votó por correo desde Madrid, donde está estudiando. Lo ha hecho en unas elecciones históricas para Andalucía y toda España.

–Fue en las listas en cinco campañas consecutivas...

–Entré bastante joven en el mundo de la política. Era AP todavía.

–¿Le duele no tocar gobierno?

–Me tocó la mala época, pero estoy convencida de que gracias a aquel trabajo después pudimos ganar las elecciones con tantos votos y concejales. Hicimos un grupo municipal cohesionado.

–¿Se gobierna sin gobernar?

–Viví el gobierno municipal porque entré como técnica con Soledad Becerril de alcaldesa. No estaba en la alcaldía, sino con Jaime Bretón y cuando va de adjunto al Defensor del Pueblo, con Alberto Jiménez-Becerril, persona importantísima en mi vida. Éramos muy amigos. El fin de semana anterior a su muerte nos fuimos tres matrimonios a la Candelaria, al Rocío.

–¿Le marcó trabajar con él?

–Llevaba varias delegaciones, hizo un trabajo fundamental para coordinar las delegaciones e integrar a los independientes que incorporó Soledad, como Rosario Conde o Mariano Palancar. Estaba en plena madurez municipal y habría sido un magnífico alcalde.

–¿Qué recuerdo guarda?

–Con Rosario Conde se creó el programa de Sevilla Solidaria, Alberto aprobó destinar el 0’7 por ciento del presupuesto municipal a las ONG. Unos avances sociales que nunca se nos han reconocido.

–¿Se supone que la derecha hace los avances económicos y la izquierda los sociales?

–No fue así. Con Soledad también hubo avances económicos para solventar la deuda de los socialistas y la etapa de Alejandro.

–Las dos veces que fue concejal entró de suplente...

–Nunca me sentí suplente en política. Lo decidió la ley D’Hont. En 1999 sacamos 13 y yo iba de 14. En 2003, iba de 13 y sacamos 12.

–Y no estuvo con 20 concejales.

–La vida laboral es muy larga y la política no digo que sea cosa pasajera, pero no puede ser eterna.

–Sus dos hijos los tuvo siendo concejal del Ayuntamiento...

–Almudena nació el 31 de diciembre de 2001.Lo de las Torres Gemelas me cogió embarazada. La Nochevieja de 2000 la pasé con mi marido en Nueva York. Mi madre se quedó con Nacho. Cuando pasó, volví a revivirlo, el café que nos tomamos en las Torres, la cara del ascensorista que nos subió.

–¿El terror globalizado?

–A raíz de lo de Alberto, cambió la conciencia de riesgo y seguridad para todos los concejales. El día que matan a Muñoz Cariñanos yo iba con mi madre y con Nacho en el carrito a San Bernardo para preparar el bautizo. Los escoltas me llamaron y me dijeron que me refugiara. Lo hicimos en la iglesia con don José Álvarez Allende, el párroco que nos casó y había casado a mis padres.

–¿Por qué Almudena?

–Mi parto fue terrible. Mi madre tuvo desprendimiento de placenta, nos salvamos milagrosamente los dos y le preguntó a mi padre qué día nací. El de la Almudena. Pues la niña trae el nombre puesto. Y no estaba en la terna.

–Zubiría es apellido vasco.

–A la casa de mis abuelos en Nervión le decían el Neguri de Sevilla. Mi abuelo Ricardo Zubiría fue el hermano mayor de la Macarena de la coronación de 1964. Mi hijo Nacho dio el pregón de Semana Santa del colegio Claret.

–¿Antecedentes municipales?

–Creo que un bisabuelo fue concejal y a mi abuelo Ricardo le ofrecieron ser alcalde de Sevilla. Dijo que ya había sido lo más importante que se podía ser en Sevilla.

–¿Hay vida tras la política?

–Dejé el Ayuntamiento y me fui al Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio. Con cuarenta años me tuve que reinventar y ahora soy procuradora, igual que Ascen, en el bufete de Pedro y Rafael Campos Vázquez. En la política para una mujer no está resuelta la conciliación laboral y familiar. Nacho iba siempre agarrado a mis piernas y me decía que por qué no tenía un trabajo como otras madres.

–La lista de concejales acaba en Zoido-Zubiría. ¿No la llamó?

–Me ofreció seguir en un puesto que creo que no me merecía.Le pregunté que a quien llevaba delante y si fueran monstruos de la política lo habría aceptado. Yo he trabajado siempre para las ideas, no para las personas.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios