"Si hubiera tardado cuarenta segundos más habría muerto"

Un policía local salva la vida a un compañero que sufrió un infarto llevándolo a toda velocidad en el patrullero desde el centro hasta la clínica Santa Isabel

Fernando C. S., a la derecha, habla con un compañero.
Fernando C. S., a la derecha, habla con un compañero.
Fernando Pérez Ávila

17 de marzo 2011 - 05:03

A Fernando C. S., oficial de la Policía Local de Sevilla, se le saltan las lágrimas cuando se le pregunta qué le dijo su compañero. "A él no lo he visto todavía porque está en la UCI, pero su mujer me ha dicho que le he salvado la vida", dice, emocionado, a las puertas de la clínica Santa Isabel, donde permanece hospitalizado Miguel, el compañero que sufrió un infarto estando de servicio y que habría muerto de no ser por su rápido intervención.

Ocurrió el lunes por la mañana. Los dos policías, ambos de 55 años y pertenecientes a la unidad de Tráfico Motoristas, estaban patrullando por el centro, concretamente en la plaza de San Pedro. "Mi compañero me dijo que se estaba sintiendo muy mal y me pidió que lo llevara en el patrullero a la clínica Santa Isabel, donde siempre acude cada vez que tiene alguna enfermedad o problema médico. Nada más montarme en el coche me dijo que acelerara porque cada vez estaba peor. Así que puse las luces de gálibo y las sirenas y aceleré".

Lo primero que se encontró fue a los coches que venían de frente por el carril de Almirante Apodaca. "Les hice señales con las luces y se apartaron un poco mientras yo monté el patrullero en la acera y llegué hasta Santa Catalina buscando la ronda. Cuando llego a la altura de Recaredo mi compañero pierde el conocimiento y se escurre en el asiento quedando con las rodillas debajo del salpicadero. Entonces acelero todo lo que puedo buscando Luis Montoto".

Cuando llegaron a la clínica, Fernando sacó a Miguel del patrullero y con la ayuda de un taxista y de un celador lo subieron en una camilla y lo introdujeron en el centro sanitario. "A los cinco minutos salió un médico y me explicó que Miguel había sufrido un infarto agudo que hubiera desembocado en una muerte súbita. Me dijo que si hubiera tardado 40 segundos más posiblemente no podrían haber reanimado a mi compañero".

Fernando lleva más de 30 años en la Policía Local, casi siempre dedicado al tráfico. "Ahora que ya somos un poco mayores estamos más en el coche que en las motos. Nos dedicamos sobre todo al radar para controlar la velocidad o al coche ponemultas", explica. Es un policía tan peculiar que lleva un llavero del Che Guevara. "Me lo dieron cuando entré y lo llevo siempre", dice, mostrando un llavero al que se le ha caído la imagen del mito revolucionario argentino y sólo queda ya su inconfundible silueta.

Cuando cuenta lo ocurrido recuerda un caso similar hace 20 años, cuando también asistió a un agente que sufrió una dolencia parecida a la de este agente. "Yo suelo mantener la calma en las situaciones más tensas. Es algo que me enseñaron mis padres y soy capaz de hacer desde pequeño. Ahora bien, cuando me dijeron que estaba estable y que se estaba recuperando ya me vine abajo, me relajé. Es muy difícil dormir cuando te ha pasado algo así".

La Asociación Centro Cultural de la Policía de Sevilla emitió ayer un comunicado destacando el servicio realizado por este oficial, "que fue vital para que los facultativos pudieran salvar la vida de este agente". Fernando también destaca otras muchas intervenciones que no tienen trascendencia. "Le abrimos paso a ambulancias, o a coches particulares que trasladan a mujeres a punto de parir. Y eso es el día a día de nuestro trabajo".

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