El temporal obliga a desalojar tres colegios ante el riesgo de accidentes

La comunidad educativa de estos centros lleva años pidiendo reformas integrales

Diego J. Geniz

19 de febrero 2010 - 05:03

A este ritmo, los 30 millones de euros que la Diputación Provincial aportará a la Junta para construir nuevos colegios van a resultar insuficientes. El temporal ha provocado que los estudiantes de tres colegios, en Sevilla, Camas y Huévar del Aljarafe, hayan desalojado sus aulas ante el riesgo de desplome de los techos. Una situación que se podría agravar los próximos días, en los que continuará la borrasca.

En la ciudad hispalense la noche del pasado miércoles se derrumbó parte del falso techo de un aula de Sexto de Primaria en el colegio Vara del Rey, en Tablada. Dicho edificio cuenta con casi 30 años de antigüedad y desde que se convirtió en público (hasta hace tres años era propiedad del Ministerio de Defensa) el equipo directivo y los padres vienen exigiendo a través de la Delegación Provincial de Educación que el Ente de Infraestructuras y Servicios Educativos (ISE) acometa varias mejoras en las instalaciones. El aula donde se produjo el incidente permanecerá cerrada hasta que se repare la cubierta, que presenta numerosas filtraciones en otras zonas. Mientras, los alumnos van cambiando a cada hora de aula, aprovechando que los otros compañeros tienen Educación Física en el gimnasio del colegio.

Esta situación ha entrado ya en la confrontación política. La concejal del PP en el Ayuntamiento hispalense, Amidea Navarro, ha pedido al gobierno municipal responsabilidades por el estado de este centro educativo, de cuyo mantenimiento tiene las competencias. El PSOE, por su parte, tras la visita del delegado de Edificios Municipales, Joaquín Díaz, al Vara del Rey, criticó a los populares por "oportunismo político".

La directora de este colegio, Rosalía Herrera, señaló que durante la mañana de ayer los técnicos municipales y un arquitecto de la Consejería de Educación se personaron en el centro para comprobar el estado de las instalaciones y se comprometieron a actuar "lo antes posible". Según el delegado de Edificios Municipales, el hundimiento de la techumbre no se ha producido por las últimas lluvias, sino por la rotura de un tirante de sujeción entre las cubiertas y el techo de escayola. Este colegio ha sido objeto de reformas de aseos y zócalos gracias a la aportación del Plan 8.000. Los patios serán también mejorados con el nuevo Fondo Estatal de Inversiones (Plan 5.000). Sin embargo, la cubierta, cuya reparación lleva años reclamando la ampa del centro, según señaló su presidente, Ángel Reverte, "no se han tocado todavía".

Otro colegio que tuvo que ser desalojado ayer fue el de Posadas Caravajal, en Huévar del Aljarafe, donde 18 alumnos reciben clases en la biblioteca municipal. Esta decisión se tomó después de que un inspector de Educación y el arquitecto del Ayuntamiento aconsejaran el cierre de un aula ante las continuas filtraciones de agua. María Eugenia Moreno, edil del PP en Huévar, añadió que el estado de deterioro que presenta el centro educativo es conocido por las distintas administraciones desde hace años sin que por ahora se haya hecho nada.

Por otra parte, los 350 alumnos del Colegio Raimundo Lulio, en Camas, tendrán que acudir por la tarde a dos centros cercanos para continuar el curso al cerrarse dicho colegio, ya que las filtraciones de agua obligaron al Consistorio a clausurarlo el miércoles. Sus puertas no se abrirán hasta que acaben las obras de mejora.

También en la capital, la Delegación de Educación está a la espera del informe técnico que ha realizado el Conservatorio Macarena tras los últimos desprendimientos, lo que ha obligado esta semana a reubicar a los alumnos y clausurar el recinto afectado.

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