Sevilla

La única pista en condiciones

  • 'Skaters', 'bikers' y 'rollers' llevan más de diez años reclamando una mejora de los 'skate parks' sevillanos

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Cada vez son más los jóvenes aficionados a los distintos deportes de rampa: skaters, rollers y bikers. Día tras día, al caer el sol -antes no lo permite el calor- decenas de sevillanos se reúnen en las instalaciones del skate park situado detrás de la estación de autobuses de Plaza de Armas para practicar su afición favorita. Hace apenas un mes recibieron la visita de Juan Ignacio Zoido, portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento, quien propuso la construcción del tercer skate park más grande del mundo junto al Palacio de Congresos, situado en Sevilla Este. La noticia fue recibida con escepticismo por los patinadores sevillanos, que ven cómo el Ayuntamiento tiene abandonados los cuatro skate parks que existen y hace oídos sordos a las peticiones de reforma y ampliación de las instalaciones que llevan reclamando desde hace casi diez años. "No necesitamos tener el tercer skate park más grande del mundo. Desde el año 2000 estamos esperando una ampliación del de Plaza de Armas que se prometió, con eso sería suficiente", comenta Antonio Vázquez, roller sevillano y campeón de España en la modalidad de half pipe.

Además del de Plaza de Armas -el más antiguo, más utilizado, y el que en mejor estado se encuentra-, existen otros tres skate parks situados junto al Huevo de Colón, en el Parque de Miraflores, y en el Parque Amate, cuya construcción data de mediados de los años 90. "El de Plaza de Armas se construyó en el 95, los demás se acabaron poco después. Están anticuados y se han quedado pequeños", explica Antonio. Javier Sánchez -skater-lamenta las deficiencias. "En el Parque Amate sólo hay una "U" que repararon hace unos años para un campeonato, pero está cerrada al público. El del Parque Miraflores es demasiado grande para el skate, está orientado a las bicis. En el Huevo de Colón copiaron el diseño del de Plaza de Armas y un patinador lo que busca son pistas distintas. La gente va al que tiene mejor calidad. Las rampas no fueron supervisadas por skaters, por lo que están mal terminadas, y hay mucho vandalismo", cuenta el patinador.

Mención aparte merece el destino que han sufrido los half pipe -rampa en forma de "U"- en Sevilla. La ciudad contaba con dos instalaciones de este tipo. Una de ellas, situada dentro del polideportivo de San Pablo, nunca ha estado abierta al público, desde que se construyó no cumplía con las dimensiones adecuadas para la práctica segura del patinaje. "Es un half pipe pequeño. Recuerdo colarme a patinar hace 14 años hasta que el guardia de seguridad me echaba", rememora Antonio.

La propuesta de crear un skate park en el futuro botellódromo tampoco fue bien recibida. "Un skate park en un botellódromo es un desastre. Te encuentras todo lleno de cristales, como en el de Granada", se queja Javier. Tener un buen skate park permitiría a Sevilla entrar en el circuito nacional de skate y albergar campeonatos que suponen un importante atractivo turístico, ya que "mueve dinero y atrae a mucha gente que come, duerme y consume en las tiendas de la zona", concluye Antonio.

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