Vecinos de Santa María del Robledo se movilizan contra la construcción de un edificio de ocho plantas: “Nos van a encarcelar”
Denuncian un proyecto que "eliminaría zonas verdes y aparcamientos, bloquearía salidas de varios bloques y podría agravar los problemas estructurales de edificios antiguos"
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Más de 200 vecinos se han movilizado en apenas 48 horas para concentrarse en el barrio sevillano de Santa María de Ordaz, en concentro en la calle Santa María del Robledo para protestar contra un proyecto urbanístico que prevé la construcción de un edificio de ocho plantas en esta misma manzana a escasos metros de varios bloques residenciales. Los residentes, en palabras de su portavoz, Cristina Fajardo, denuncian que la iniciativa puede responder a "intereses especulativos" y podría "agravar los problemas estructurales de edificios antiguos", además de afectar gravemente a la calidad de vida de un "barrio envejecido", segun detalla.
La protesta, organizada de forma urgente por los propios vecinos, ha estado encabezada por su portavoz, Cristina Fajardo, quien asegura que la movilización surge de la preocupación de muchas personas mayores y dependientes que viven en la zona. “Se me ha hecho portavoz porque es un barrio envejecido, con muchas personas vulnerables que no tienen el arrojo para denunciar lo que está pasando o ni siquiera la posibilidad de salir de sus viviendas”, explica Fajardo. Muchas de esas personas, afirma, apenas pueden abandonar sus casas y reciben “el aire y la luz del sol desde la ventana”. Durante la convocatoria, algunas de ellas apoyaron la protesta desde sus balcones, según el relato que detalla Fajardo tras la manifestación.
Un edificio proyectado a pocos metros
Según denuncian los vecinos, el Ayuntamiento estudia levantar un bloque de ocho plantas en un espacio actualmente utilizado como zona de paso, aparcamiento y área verde entre edificios. El lugar se encuentra junto a la calle Santa María del Robledo, a apenas tres o cuatro metros de las viviendas. “Nos quieren construir aquí, literalmente tapeando nuestras ventanas, nuestras salidas a la calle y nuestra vida”, afirma Fajardo. La portavoz explica que ese espacio forma parte del diseño original del barrio, levantado en los años setenta con zonas abiertas entre bloques, árboles y áreas de estacionamiento pensadas para dar servicio a los residentes. “Quitarnos todo esto significaría perder zonas verdes, más de 120 plazas de aparcamiento y una de las principales salidas de varios edificios”, señala. Según la portavoz, "uno de los bloques más afectados sería la denominada Torre 8, que cuenta con 57 familias y cuya salida más cercana quedaría bloqueada por la nueva construcción, según denuncian.
El estado de los edificios de un barrio obrero
Además del impacto urbanístico, los vecinos expresan "preocupación por la seguridad estructural" de algunos bloques del barrio. Fajardo sostiene que existen problemas en los cimientos y grietas en varios edificios. Según explica, la Torre 8 cuenta incluso con grapas metálicas instaladas en la estructura para reforzar el edificio tras movimientos derivados de obras cercanas. “Ese edificio está sostenido hoy en día por grapas”, afirma, mientras señala que otras torres presentan grietas tanto en el exterior como en el interior de algunas viviendas. Para los residentes, cualquier obra de gran envergadura en el terreno podría agravar la situación. “No soportarían movimientos de tierra”, asegura la portavoz.
Los vecinos insisten en que el proyecto afectaría especialmente a una población vulnerable. En el barrio viven muchas personas mayores que dependen de los espacios abiertos y de la proximidad de las salidas para desplazarse. Durante la protesta, una vecina mayor resumía así preocupación: “Si construyen ahí me matan en vida”, según ha relatado Fajardo al recordar el testimonio de la mujer, que tuvo que pedir ayuda a su hija para poder acudir a la concentración. La portavoz, asimismo, también denuncia la falta de servicios públicos para asumir un aumento de población. Según explica, en la zona solo existe un ambulatorio y el barrio ya ha visto crecer el número de residentes tras nuevas promociones cercanas.
Sospechas de especulación urbanística
Los vecinos consideran que el proyecto responde a "intereses inmobiliarios" y critican que se pretenda edificar en un espacio reducido mientras existen grandes solares en otras zonas próximas.
De este modo, este miércoles, los residentes han comenzado a organizarse para frenar el proyecto. Otro de los vecinos, Juanjo Baena, residente en el número 8 de la calle afectada, califica la iniciativa de “brutalidad” y asegura que muchos vecinos se enteraron de los planes a través de la Gerencia de Urbanismo. “Esto ha sido un terreno de uso público durante muchos años, utilizado como aparcamiento porque no había sitio para estacionar”, explica. Los vecinos ya preparan documentación para oponerse formalmente a través de los recursos municipales. “Dependiendo de la decisión que tome el Ayuntamiento, tomaremos otras medidas, incluso acudir a los tribunales si es necesario”, ha advertido Baena.
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