El partido del Sevilla | Análisis Una madurez táctica tirada por tierra

  • El paso atrás no fue acompañado por la concentración en el bloque bajo

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Informe táctico / Departamento Infografía

El Sevilla dio un paso adelante en La Nucía con una madurez táctica que, sin embargo, se encontró con un borrón que tiró por tierra todo el esfuerzo. El equipo de Lopetegui, después de una primera parte de control pero en la que no supo encontrar los caminos ante un rival que basculaba bien y que cerró los costados y los pasillos interiores, entendió que dando un paso atrás y atrayendo al Levante podía encontrar el premio. Lo hizo y lo halló, y hasta tuvo al equipo de Paco López a su merced, pero los cambios hicieron que el equipo se fuera metiendo atrás y que el Levante encontrara la vía para rescatar un punto en un pasillo en teoría reforzado con un doble lateral. Avisó el Levante y un despiste acarreó un pequeño disgusto.

Defensa

El vasco utilizó la misma estructura que en el derbi, un novedoso 1-4-2-3-1 con Banega haciendo esa labor de presión en la mediapunta que ante el Betis realizó Óliver Torres en el inicio defensivo. Después, ese dibujo variaba en la creación con el argentino bajando a recibir y con Gudelj también retrasando su zona de recepción metiéndose entre los centrales.

Esa estructura sólida maniató cualquier intento de llegada del Levante, pero fue dejando muestras de debilidad conforme el carrusel de cambios se adueñó del segundo tiempo. Ahí, también con la inercia de tener el resultado a favor, el Sevilla fue cediendo terreno, sobre todo en una banda que, con la salida de Hernani, el Levante activó. Lopetegui lo vio y recurrió al doble lateral con Reguilón por delante y fue el madrileño el que se relajó al permitir la subida de su par, el lateral Miramón, en el gol. Ya antes, en la jugada que salvó milagrosamente Koundé, se había producido otra vía de agua.

Ataque

Ocampos no tuvo el empuje del día del derbi y la presión de Banega tampoco acompañó tanto a De Jong como Óliver Torres el jueves. Ello hizo que tardaran en aparecer los huecos. Banega bajaba para crear además muchos más metros que el extremeño y luego había un déficit numérico en ataque porque al rosarino no le daba tiempo a llegar arriba.El equipo lo entendió tras el descanso y el golpeo en largo de Diego Carlos, como los muchos que ensayó ante el Betis, dio sus frutos en la arrancada de Munir y el certero desmarque de De Jong. Después, Suso sobó mucho el balón y En-Nesyri estuvo muy aislado en busca de balones cuando ya apenas había conexión.

Virtudes

Más allá de la madurez táctica que la plantilla ha alcanzado y que demuestra con constantes retoques y la utilización de varios recursos según el rival y la situación del partido, en la estrategia ofensiva también se aprecia un trabajo realizado en el parón. Variedad y buena ejecución.

Talón de Aquiles

Dar un paso atrás como el que dio el Sevilla en el tramo final requiere una concentración máxima en el bloque bajo y eso fue lo que falló.

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