Sevilla-Eibar Un método con dos caras

  • El sello de Mendilibar ofrece la mejor versión del Eibar en Ipurua, a la espera de rendir como visitante

  • La presión en campo rival, principal virtud

José Luis Mendilibar, durante un partido del Eibar. José Luis Mendilibar, durante un partido del Eibar.

José Luis Mendilibar, durante un partido del Eibar. / cabalar / efe

El segundo entrenador más longevo de Primera cumple su cuarta temporada en el Eibar, que posee el sello de José Luis Mendilibar, pero que no termina de arrancar esta campaña como visitante. Sólo siete puntos suma el cuadro armero lejos de su fortaleza de Ipurua, con una victoria en Montilivi ante el Girona (2-3) y empates en el Metropolitano ante el Atlético (1-1), ante el Valladolid en Pucela (0-0), el Leganés (2-2) y el Betis (1-1). Un escaso bagaje que contrasta con su poderío en su estadio, donde únicamente el Huesca, en la primera jornada, y el Sevilla han sido capaces de llevarse los tres puntos y donde incluso hincó la rodilla el Real Madrid, en el mejor partido del curso para los eibarreses.

Dudó Mendilibar la pasada temporada sobre la renovación de su contrato con el cuadro armero, pero finalmente apostó por seguir una campaña más, tras haber encontrado una filosofía de club que se amolda perfectamente a su concepto del fútbol. Alejado de todos los detalles de la modernidad, incluido el VAR del que se ha quejado en más de una ocasión, el técnico consigue un gran rendimiento de sus jugadores partiendo desde el 4-4-2, su esquema habitual y que rara vez alterna con el 4-2-3-1.

Sin balón

Las estadísticas tan de moda en estos tiempos señalan que el Eibar es uno de los equipos que más balones recuperan en la medular, lo que deja a las claras esa virtud que poseen los equipos de Mendilibar para realizar una presión alta que comienza con el trabajo de los delanteros.De este modo, el Eibar tratará de cerrar los espacios interiores para dificultar el juego de la medular sevillista y los carriles, con el fin de bloquear al Sevilla y tener, también, la posesión de la pelota.

Con balón

Los eibarreses destacan por su fútbol directo, con rápidas transiciones que buscan el despliegue por las bandas para que se produzcan centros al área, donde esperan sus delanteros, que destacan en el juego aéreo, pero también suelen darle un buen uso a la posesión con un juego combinativo y vertical siempre en busca de la portería rival, con un hombre clave, Joan Jordán, que está siendo una de las revelaciones de la Liga en lo que se lleva disputado de temporada por su calidad en la manija y el golpeo en el balón parado.Esa capacidad física de sus delanteros, y también de otros centrocampistas, como Diop o Escalante, provoca que el Eibar suela ganar las segundas jugadas, otra de sus virtudes para desplegarse en ataque y permitir las incorporaciones de la segunda línea a zonas de remate.

Si José Ángel destaca por sus centros desde la izquierda, su sociedad con Cucurella, futbolista técnico, ha dotado de mayor presencia a esa banda, por la que el equipo armero está generando la mayor parte de sus opciones de gol.

Lo mejor

Los automatismos ya mecanizados de lo que pretende Mendilibar –presión, fútbol directo para centros y remates– convierten al Eibar en un equipo sólido y con las ideas claras.

Lo peor

Su rendimiento desciende lejos de Ipurua.

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