Sevilla FC El equilibrio en casa como próximo reto

  • El control de partido que el equipo de Lopetegui tuvo ante el Levante en la Copa es la referencia para la afición en las citas en el Sánchez-Pizjuán.

  • Los técnicos insisten en que cada encuentro es diferente, pero es la idea.

Jesús Navas y Sergi Gómez hacen activación muscular en el calentamiento prepartido del martes. Jesús Navas y Sergi Gómez hacen activación muscular en el calentamiento prepartido del martes.

Jesús Navas y Sergi Gómez hacen activación muscular en el calentamiento prepartido del martes. / Antonio Pizarro

La memoria en fútbol es muy corta y para muchos sevillistas el del pasado martes en la Copa del Rey ante el Levante fue el mejor partido del equipo de Julen Lopetegui en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán.

Incluso en la rueda de prensa posterior al triunfo por 3-1 el entrenador guipuzcoano tuvo que responder a preguntas encaminadas a esa dirección, igual que los jugadores en la zona mixta también tuvieron que dar su opinión sobre ello. “Pienso que sí, por la posesión y la tranquilidad que hemos tenido. No hemos permitido al rival quitarnos el balón”. decía Fernando, autor del primer gol ante el cuadro de Paco López.

Pero Lopetegui fue muy claro. No dijo ni que sí ni que no. Simplemente que cada partido es un mundo, que no se pueden comparar dos encuentros porque entran muchos factores en juego (entre ellos uno tan importante como el rival) y mucho menos en competiciones con formatos totalmente diferentes como son la Liga y la Copa del Rey.

Lo que sí es cierto es que ante el Levante el equipo sevillista se acercó bastante a lo que busca para dominar los encuentros como local, donde debe basar el grupo que comanda Lopetegui junto a su cuerpo técnico la consecución de sus objetivos por mucho que sus números fuera de casa hayan sido espectaculares en la primera vuelta de la Liga.

El Sevilla, de hecho, sigue siendo, pese a su derrota ante el Real Madrid en la última jornada, el mejor equipo como visitante de toda la Primera División con 20 puntos sumados, fruto de seis victorias, dos empates y sólo tres derrotas, dos de ellas en los templos clásicamente infranqueables para el Sevilla como son el Camp Nou y el Bernabéu.

Pero aún están recientes en la memoria de los aficionados sevillistas ciertas fatiguitas en los últimos duelos disputados en Nervión. Ante el Villarreal ni el resultado final ni el juego desplegado estuvieron acordes con lo que se espera de un equipo y una plantilla confeccionada para luchar por la Champions y frente al Athletic en la última comparecencia liguera en casa hubo claramente dos partes bien diferenciadas, unos primeros 45 minutos en los que fue engullido por el equipo de Gaizka Garitano y una segunda mitad en la que, ya con De Jong por Munir como nueve, el Sevilla tuvo mejor el control al tener una referencia clara arriba y jugar a lo que está acostumbrado desde el inicio de la temporada.

Pero ante el Levante el martes el Sevilla tuvo, sobre todo, control de la situación gran parte de los noventa minutos que duró el partido, algo que puede decirse de otros encuentros también saldados con victoria, como el propio triunfo ante el Levante, con gol de De Jong sobre la campana (1-0), o frente al Getafe, un partido atascado que no encarrilaría hasta pasada la hora de juego con un tanto de Chicharito tras una genialidad de Banega. Incluso ante el Leganés tampoco tuvieron una plácida tarde los aficionados blancos, que vieron ganar a los de Lopetegui gracias a un solitario tanto de Diego Carlos en una jugada de estrategia en la que participó activamente De Jong, ganando un balón de cabeza que propició el remate del brasileño.

Lo que aficionados, periodistas y entorno en general llaman “el mejor partido en casa” no es más que tener resuelto el encuentro relativamente pronto y no pasar muchos apuros, aunque también hubo malos momentos y situaciones a corregir, cortas fases de tiempo en la primera y en la segunda mitad, la defensa del balón parado y el tramo en el que varias pérdidas de Banega propiciaron ocasiones del Levante, la más clara la de Rochina por la derecha que tapó Vaclik y que pudo ser el empate a dos. Ello hubiera cambiado claramente la percepción de los aficionados sobre ese supuesto mejor partido en casa de los de Lopetegui.

Y es que eso es difícil de medir por parte de los profesionales del fútbol que trabajan en el día a día en el rendimiento de un equipo, aunque es lícito y entendible que las sensaciones estén en la grada. En cualquier caso, todos coinciden en que es lo que busca este Sevilla ahora mismo a las puertas de una nueva cita casera ante el Granada.

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