El orden es muy aburrido...

El Sevilla cedió el control del partido al Rayo tras el gol de Akor Adams el día que echó de menos el golpe de locura de otras ocasiones para ganar

Almeyda: "Vargas no se sentía preparado para este partido"

Kike Salas y Gudelj se interesan por Sow en presencia de Muñiz Ruiz.
Kike Salas y Gudelj se interesan por Sow en presencia de Muñiz Ruiz. / Antonio Pizarro

Se podrá decir que es difícil acertar con análisis tan contradictorios, pero el Sevilla de Matías Almeyda, otras veces criticado por su incapacidad para parar los partidos, se está construyendo en los últimos meses desde ese orden que se traduce en puntos pero a costa de vistosidad y emoción.

Pero el Sevilla no está para exigencias de este tipo. Simplemente no tiene los recursos suficientes para dominar los partidos y convierte sus compromisos en una batalla consigo mismo por competir lo mejor posible y sumar, sumar y sumar... Ayer lo hizo. Un punto más y una jornada menos. Quedan once. Después se podrán hacer muchos análisis, pero lo primero es lo primero.

Es verdad que ese punto de locura, que después le hizo falta para buscar el 2-1 tras el empate del Pacha Espino, no aparece ahora y todo se vuelve más complicado en ataque. ¿Pero no se le pedía orden táctico a Almeyda?

Y hubo algún detalle de perder el sitio, como en la ocasión en el minuto 4 de De Frutos y en la acción previa del 1-1. Pero fueron apenas ésas. El Sevilla, tras adelantarse a través del gol de Akor Adams, cedió el control del partido al Rayo, le dio la posesión y replegó cuidándose de cerrar espacios y de que no lo pillaran en un renuncio. El gol de Espino no entraba en el guión, es cierto, pero también le salió el zurdazo de la temporada. Volver a engancharse costó trabajo.

Defensa

El gol tan pronto de Akor Adams iba a marcar la estrategia operativa. Hubo repliegue, especial celo en no salir del sitio en salidas en falso a la presión y mantener intervalos cortos tanto entre centrales como entre carrilero y central. El seguimiento era al hombre en la zona y así al Rayo le costó mucho trabajo encontrar huecos, hombres libres y profundidad. Por ejemplo, en defensa el Sevilla tenía claramente superioridad numérica ante un ataque en el que De Frutos, que tampoco es un poste que fije, estaba solo ante tres rivales.

En el centro del campo sí debía cuidar el Sevilla este tema, pues el rival tenía ahí un hombre más en teoría, aunque la energía de Juanlu y Sow trataba de compensar este asunto. Precisamente una mala salida del suizo dejó el espacio libre para el 1-1.

Con el empate, Almeyda quitó un central adelantando a Gudelj y buscó altura con Ejuke y Carmona, pero sin tino.

Ataque

El sevillista quizá echó en falta un poco de mas chispa, la locura de otras tardes... Pero a cambio fue un equipo más fiable, que al final es de lo que se trata.

Almeyda sigue confiando en el bloque que compitió en el derbi. Consciente de que el Rayo se hace fuerte por dentró, no le importó que las alas tuvieran menos protagonismo. Oso no encontró tantos espacios como en La Cartuja y Alexis hizo más trabajo de desgaste que de creación. Aun así, el gol llegó en una acción de dentro afuera y de fuera adentro, es decir, una apertura desde los centrales a Azpilicueta para el gran centro del navarro a Akor en el área.

Eso sí, tras renunciar al ataque durante una fase amplia del partido, tras el empate el Sevilla tuvo que reinventarse para tratar de buscar los tres puntos, aunque sin dejar de tener el freno de mano echado. Isaac ayudó, pero Ejuke se enredó por fuera, mientras Carmona, por delante de Juanlu para tratar de sorprender con su frescura –como lo hizo precisamente en la primera vuelta en Vallecas– tampoco encontró su espacio.

Virtudes

No cabe duda, el Sevilla es más fiable. Va contra el lucimiento, pero se agradece porque suma y controla mejor los partidos.

Talón de Aquiles

Meter la directa cuando hace falta cuesta mucho.

Uno por uno

Vlachodimos Detuvo una muy clara de De Frutos en frío que pudo cambiar la tarde. En el gol, quizá reaccionó un poquito tarde, aunque era difícil.

Nianzou Va sumando minutos y cogiendo confianza, aunque el sevillismo con él en el campo siempre está con el corazon encogido.

Gudelj Tiene sus detractores, muy fieles además, pero el serbio es un referente para sus compañeros ya sea en la defensa como en la medular.

Kike Salas Estuvo cómodo. La defensa sevillista tuvo siempre superioridad numérica con respecto a un ataque en el que estuvo solo De Frutos casi todo el tiempo. Al final cambió el perfil y acabó por la derecha.

Azpilicueta Por su físico, por su capacidad de reacción más lenta, agradece jugar en el carril y no de central. Dio un gran pase a Akor en el gol y de nuevo no pudo acabar el partido.

Agoumé No hubo espacios abiertos y eso le ayudó a mantener el sitio. Trabajó a su ritmo y mantuvo la posición.

Juanlu Era el encargado de poner energía junto a Sow y no se le puede achacar nada. Trabaja y trabaja.

Mendy Contención y a aguantar.

Sow Un partido correcto, aunque fue el que generó el desequilibrio al medir mal en la presión en el gol de Espino.

Oso Lo da todo, arriba y abajo. Esta vez no pudo ser decisivo, pero puso algún buen centro en estrategia y trabajó en todo el pasillo izquierdo

Alexis Sánchez Una pelea que parece que no está, pero que ayuda.

Akor Adams Definió muy bien en el gol, donde Batalla no podía llegar. Después no supo resolver algunas conducciones.

Carmona Almeyda buscó frescura para alguna llegada.

Ejuke Enredado una y otra vez. Con pundonor y compromiso, pero sin pararse a pensar.

Isaac Hizo alguna apertura muy buena y buscó el remate.

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