Sociedad

Alison Hargreaves, la alpinista que derribó (y coronó) techos de cristal

Alison Hargreaves. Alison Hargreaves.

Alison Hargreaves.

Alison Hargreaves ha pasado a la historia como la primera mujer en coronar el Everest en solitario un 13 de mayo de 1995, con 33 años de edad.

En esa época ya tenía ganada una buena reputación en el mundo del alpinismo, ya que contaba con una dilatada trayectoria de ascensiones difíciles y cumbres importantes. De hecho, en el año 1988 había sido capaz de subir en una temporada las caras norte de las grandes cimas de los Alpes, una hazaña al alcance de pocos.

Un corta y polémica vida

Alison Hargreaves nació en la localidad inglesa de Belper, dentro del condado de Derbyshire, 17 de febrero de 1962. A pesar de las escasa altitud de las montañas en su país de nacimiento, la británica se aficionó pronto al alpinismo en Peak District, una zona de montañas perteneciente a los Peninos.

Nadie podía discutir la determinación de la alpinista por la escalada ni su fortaleza afrontando retos. Sin embargo, su condición de mujer y de madre le suscitó numerosas críticas.

Los primeros comentarios negativos empezaron a llegarle tras escalar el Eiger en los Alpes embarazada de seis meses. Estaba encinta de su hijo mayor, Tom, cuando logró coronar uno de los picos más complicados de la región alpina.

Tras sus éxitos en los Alpes y tras escalar cumbres como el Ama Dablam, en Nepal, las voces críticas decían de ella que prefería dedicarse a la montaña antes ye cuidar de sus hijos. Comentarios que no recibían los hombres, también padres, que realizaban las mismas hazañas y que acudían a las mismas expediciones que ella.

Durante 1995, año en que conquistó en solitario el Everest, Alison Hargreaves tenía pensado coronar en solitario las tres montañas más altas del planeta: el Everest, el K2, y el Kangchenjunga

Tras triunfar en la cima del mundo, con 8.8848 metros, se tomó un pequeño descanso familiar y regresó al Himalaya con el objetivo de alcanzar la cima de la mítica K2, considerada por muchos una de las montañas más complicadas del mundo de escalar, además de ser la segunda más alta de la tierra, con 8.611 metros.

Alison partió hacia la cumbre junto a otros escaladores, entre los que se encontraban los españoles Javier Oliván y Javier Escartín, y consiguieron alcanzar el pico. Sin embargo, a la vuelta se desesencadenó una gran tormenta y Alison, junto a los otros alpinistas, desapareció para siempre. 

La tragedia no quedó ahí. Su primogénito, el mismo que había subido al Eiger en su seno, siguió sus pasos como escalador y se convirtió en el primer alpinista en lograr en solitario hacer cumbre en las seis grandes caras norte de los Alpes durante un mismo invierno, el que transcurrió entre los años 2014 y 2015. 

Pero en el invierno de 2019 Tom Ballard desapareció en el monte Nanga Parbat en Pakistán, con apenas 30 años, siguiendo los pasos de su madre.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios