España y Portugal dinamitan el negocio de las marcas falsas

Una operación conjunta entre las policías de ambos países culmina con la detención de un centenar de personas y la confiscación de un millón de artículos

Un agente español ante parte del material incautado.
Un agente español ante parte del material incautado.
R. S. Madrid · Lisboa

28 de diciembre 2013 - 05:01

Una operación conjunta de las policías española y portuguesa golpeó ayer el corazón del negocio de falsificación de productos de marca, especialmente ropa y calzado, entre ambos países al desmantelar una importante organización dedicada a esta actividad ilícita. Casi un centenar de personas (portugueses, marroquíes, senegaleses y españoles) fueron detenidas por los agentes, que intervinieron un millón de artículos falsos y pusieron fin a su producción en diez fábricas localizadas en territorio portugués. Entre los detenidos se encuentran los imanes de las mezquitas de Orense y de Xinzo de Lima, también en la misma provincia.

La red, de origen marroquí, habría producido y distribuido en los dos últimos años 235 toneladas de prendas de ropa y calzados falsos que habrían generado unos ingresos de 5.500.000 euros, informó ayer la Dirección General de la Policía. Parte de este dinero negro era ocultado junto a cartillas y tarjetas bancarias y otros elementos contables de la organización en las mezquitas de Orense capital y la localidad orensana de Xinzo de Lima.

El origen de las falsificaciones era Portugal, concretamente en los municipios de Guimaraes, Barcelos y Fafe, desde donde se distribuían a través de "delegados zonales" por toda España. El millón de falsificaciones intervenidas en esta operación fueron decomisadas en Sevilla, Madrid, Barcelona, Orense, Málaga, Alicante, Valencia y también en distintas ciudades de Portugal.

El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, destacó en una rueda de prensa la importancia de esta operación, denominada Layca, que ha posibilitado el desmantelamiento de la principal red de fabricación y comercialización de ropa y calzado falsos de España, así como de su "opaco" sistema de blanqueo de capitales. Cosidó estuvo acompañado por Domingos Antúnez, de la Autoridad de Seguridad Alimentaria y Económica de Portugal; el inspector jefe del grupo de Propiedad Intelectual, Fernando Menéndez, y el comisario jefe de la Brigada de Delincuencia Especializada, Jesús Pacheco.

La organización blanqueaba el dinero mediante testaferros, que constan como titulares en las cuentas bancarias, a través de sociedades ficticias y realizando "pagos por compensación", entre miembros de la organización en Orense y personas asentadas en diferentes localidades de Marruecos. En este tipo de pagos, conocido como "sistema Hawala", no hay movimientos físicos de dinero ni registros contables, puesto que se basa en la confianza y las relaciones entre personas de ambos países.

Desde Portugal, el inspector de la Autoridad de Seguridad Alimentaria y Económica, Pedro Gaspar, subrayó que "las redes de falsificación suponen un grave perjuicio para las marcas y para los diferentes agentes económicos, y es por eso por lo que estamos combatiéndolas en los lugares desde donde fabrican".

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