Prisión incondicional para la asistenta y el chófer del matrimonio asesinado en Cáceres

Las pesquisas policiales señalan que las víctimas habían echado de casa a la sirvienta unos días antes del suceso.

Otr Press

Cáceres, 28 de octubre 2008 - 20:00

La juez titular del Juzgado número 3 de Cáceres, que lleva el caso del matrimonio que el pasado miércoles apareció muerto en su casa de la capital cacereña, ha decretado prisión incondicional para la asistenta y el chófer de las víctimas, detenidos como supuestos autores del crimen. Ambos llevaban un tiempo trabajando para la familia; de hecho, la mujer era considerada por los fallecidos como una hija. Sin embargo en la última semana la habían echado de casa, por lo que, las hipótesis de la investigación señalan que éste sería el móvil de la empleada.

La investigaciones que las fuerzas de seguridad realizaron desde el pasado miércoles, cuando aparecieron los cuerpos del matrimonio, llevaron a la colusión de que el asesino se encontraba en el entorno de la familia, ya que nada en la vivienda parecía revuelto ni la cerradura estaba forzada. Así, la Policía acabó sospechando de los empleados, en concreto de la asistenta, Ángela, una brasileña de 40 años que el matrimonio se había traído desde Plasencia, localidad en la que vivió hace algo más de un mes, y Rafael S. G., cacereño de 35 años, boxeador amateur, que era el hombre de confianza del matrimonio y al que varias fuentes señalan como su chófer y guardaespaldas.

Ambos han pasado a disposición judicial y han declarado ante la juez que lleva el caso, tras lo cual se decretó para ambos prisión incondicional. Durante su intervención ante la magistrada, Rafael se ha declarado en todo momento inocente, según informa el diario extremeño 'Hoy', que destaca que el hombre, ex toxicómano, negó cualquier mala relación con las víctimas. Así, declaró que éstas le dejaban su coche, le pagaban lo que consumía y le entregaban unos 30 euros al día y aseguró que él fue quien descubrió los cuerpos, junto con los hijos de los fallecidos, cuando entró por si mismo cuando vio que nadie le abría.

De este modo, señala el periódico, Ángela se ha convertido en la principal sospechosa. Según las pesquisas de la policía, pocos días antes del crimen el matrimonio había echado de casa a la mujer, a pesar de que la consideraban como una hija, ya que hasta vivía con ellos. Esta situación peligraba su estancia en España.

Mientras, la delegada del Gobierno de Extremadura, Carmen Pereira, mandó un mensaje de "tranquilidad" a los ciudadanos, y aclaró que los culpables no forman parte de "ninguna banda que esté dispuesta a cometer hechos como este". Del mismo modo, recordó que sigue decretado el secreto de sumario por lo que pidió respeto a los medios de comunicación sobre este caso.

Así, sólo señaló que "el Cuerpo Nacional de Policía sigue trabajando por si hubiera más implicados", insistió. "Hay dos personas detenidas y puestas a disposición de la jueza y se sigue trabajando para esclarecer y no dejar ningún cabo suelto en esta investigación".

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