El estudio de los ojos puede ayudar a detectar patologías poco prevalentes
Los estudios del fondo de ojo permiten al oftalmólogo ver el interior ocular y, con ello, hacer un análisis detallado de algunas de sus partes como el nervio óptico, la mácula o zona central de visión, la retina y los vasos sanguíneos. Pero esta técnica permite ver mucho más allá, ya que gracias a ella también se puede diagnosticar una enfermedad o, incluso, seguir la evolución de patologías como la diabetes o la hipertensión.
Además, este estudio resulta esencial para evitar afecciones oculares en las patologías minoritarias -enfermedades con baja prevalencia, en torno a cinco casos por cada 10.000 habitantes. Así se ha puesto de manifiesto durante la mesa redonda sobre enfermedades poco frecuentes que tiene lugar en el marco del Congreso Nacional que la Sociedad Española de Medicina Interna celebra en Madrid y donde se pone de relieve la importancia del estudio del fondo de ojo para la detección de estas patologías minoritarias.
"Es frecuente que la patologías minoritarias afecten con frecuencia a las estructuras oculares, y que sean estas el primer signo de la enfermedad", explica el doctor Antonio Segura, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Univesitari Vall d´Hebron de Barcelona.
Por ello, el diagnóstico precoz en estos casos puede suponer importantes beneficios, como prevenir o evitar la pérdida de visión, "por lo que los médicos internistas tenemos que tener un amplio conocimiento de las estructuras oculares, ya que aunque la prueba del fondo de ojo es realizada por los Servicios de Oftalmología, los internistas tenemos un papel destacado en indicar cómo una patología minoritaria puede influir o afectar a los ojos", añade el especialista.
Son muchas las patologías minoritarias que pueden afectar al ojo en todas sus estructuras, como la cistinosis, la enfermedad de Fabry, síndromes infamatorios como la sarcoidosis, síndromes autoinflamatorios o algunas enfermedades infecciosas, entre otras.
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